Empezó a actuar a los 88, cumplió 99 y "no se baja más" de los escenarios

Se llama José Ramiro Díaz y es marplatense. Comenzó con su carrera en el espectáculo como encargado de una boletería e interpretó su primer papel como reemplazo de último momento de otro actor. "Fui como rueda de auxilio", dice. La historia.

Por Redacción

lunes 18 de noviembre, 2019

José tiene 99 años. Pasó la mayor parte de su vida trabajando como bancario hasta que, a los 88 años, descubrió su verdadera pasión. Un hecho fortuito fue el que lo llevó a pisar los escenarios por primera vez, como reemplazo de otro actor. Ahora, dice que "no lo bajan más".

En diálogo con Radio Mitre Mar del Plata, José Ramiro Díaz explica en primera persona cómo es la travesía de reencontrarse a uno mismo. "Trabajé 43 años y medio en el banco, a los 88 subí por primera vez al escenario y no me bajé más", comienza.

"Por falta de un actor el director me dijo que yo tenía que actuar, entonces yo atendía la boletería, pero fui como rueda de auxilio a salvarlos", sigue. El papel que le tocó era de curandero. "Todo salió tan bien que la gente aplaudió y yo no me bajé más", agrega.

Según José, el director Sergio Lanchas "no lo dejó ir" y siempre le dio buenos papeles. "Empecé y más feliz no puedo ser, tuve la nominación de la estrella de Mar por 'Así es la vida' y después tuve otra mención especial en los premios Enrique Carreras", destaca.

Sobre las cualidades que lo ayudan en la actuación, el artista señala: "Tengo buena memoria, leo la obra completa al principio y después trato de interpretar al personaje, y me divierto mucho con los personajes", manifiesta.

Tener un comienzo distinto después de dedicarse a lo mismo por tantos años no es fácil, dice, pero debía hacerlo. Empezó a actuar cuando se jubiló. "No hay que dejar de hacer, siempre hay que tener obligaciones, cosas por las que uno tenga que levantarse y salir, porque si no te sentás y decís 'levantame'", recomienda.

José actuará durante esta temporada de verano en la obra "El patio de la nona". Mientras tanto, continúa con los ensayos. "Siempre estoy de buen humor, sonriendo, porque ser malo a esta altura no tiene sentido", concluye.

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