“Siempre hablo de mi ciudad natal porque las raíces nunca se tienen que olvidar”

El clarinetista profesional marplatense Mariano Rey, recientemente ganador del Kónex de Platino, estuvo en nuestra ciudad en el marco de las clases que brinda en la sede del Instituto Superior de Arte del Colón, que funciona en el flamante Teatro Tronador, y dialogó con El Marplatense sobre el galardón recibido y su experiencia pedagógica.

Por Redacción

viernes 29 de noviembre, 2019

Mariano Rey es profesor en la cátedra de Clarinete y Repertorio Orquestal del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires y su sede marplatense en el Teatro Tronador, Director General y Artístico del Congreso Internacional de Clarinetistas de Buenos Aires (CICBA), integrante del Trío Tango ZAR, concertista y solista de clarinete desde hace 21 años en la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.

El marplatense, Clarinetista profesional de reputación y trayectoria internacional, durante sus más de 30 años de experiencia profesional, ha recibido premios y distinciones de la Fundación Konex, la Asociación de Críticos Musicales de la Argentina, Vandoren, Buffet, la Fundación Banco Mayo, Radio Nacional, entre otros.

Se ha presentado junto a directores y solistas de reconocimiento mundial como Zubin Mehta, Franz-Paul Decker, Charles Dutoit, Yuri Temirkanov, Robert Spano, Eiji Oue, Rossen Milanov, Daniel Barenboim, Yehudi Menuhin, Itzhak Perlman, Yo-Yo Ma, Bruno Gelber, Frederica von Stade, Martha Argerich y Alberto Lysy. Brindó conciertos en Francia, Colombia, Perú, Brasil, Uruguay, Chile y Argentina. Fue invitado por la Orquesta Filarmónica de San Petersburgo (Rusia) y la Orquesta Filarmónica de Israel.

Participó de varios conciertos notables junto a Plácido Domingo, Luciano Pavarotti, José Carreras, Lalo Schifrin, Paquito D’Rivera, Julio Bocca y el Coro Sinfónico de Dallas, entre otros.

Nacido en Mar del Plata, comenzó sus estudios con su padre, el maestro Carlos Rey, y continuó su formación con los maestros Mariano Frogioni y Martin Tow. Se perfeccionó con los maestros Gui Deplus y Michael Arrignon (Conservatorio Nacional de París), y con el maestro Stanley Drucker (solista de la Orquesta Filarmónica de Nueva York).

Luego de haber sido seleccionado entre los mejores cinco músicos de instrumento de viento y haber recibido diplomas al mérito, esta vez le toco ser distinguido con el Kónex de Platino, el cual se hace cada diez años. “Es un premio que tiene mucha distinción por lo que significa ya que no es un premio político y al ser decidido por un jurado, que son colegas, artistas, no tiene ninguna arista política”, expresó Rey a El Marplatense.

- ¿En qué momento profesional te llega esta distinción?

- En el estadío propio del momento. Y el mío es de plenitud, que tiene que ver con una búsqueda interna de ya estar entrado en años, con una muy buena experiencia encima porque de hecho a los 11 años empecé a tocar en la Sinfónica de Mar del Plata, de manera ininterrumpida. Y se vive en un momento de entender cómo se hacen las cosas. Hay una linda madurez personal y profesional.

Mariano Rey es reconocido en Europa y contó algunas de sus últimas experiencias. “El último viaje fue a Ucrania y fui a tocar a la Casa de Gobierno. Era la primera vez que se presentaba algo así allí y yo les hablaba de Mar del Plata. Y en un momento, el secretario de Cultura me preguntaba porque hablaba tanto de eso. Y yo siempre hablo de mi ciudad natal porque las raíces nunca se tienen que olvidar. A partir de esa experiencia surgió un próximo viaje a Kiev, por intermedio de la embajadora Argentina a tocar en orquesta”, confió el marplatense de 47 años. Y agregó que “a Francia voy siempre a dar clases al Consevatorio Regional y paso también por Madrid, donde también desarrollo la tarea pedagógica, que es muy importante para mí”.

Y precisamente, sobre su tarea pedagógica, que también la desarrolla en la sede del ISA en el Teatro Tronador de su ciudad natal, el Clarinetista manifestó que “desde el año pasado estamos con este proyecto del ISA en Mar del Plata, y disfrutando las instalaciones del Tronador. Estoy volviendo y devolviendo a la ciudad. El contacto nunca lo perdí, más allá de que vine muy esporádicamente en los últimos diez años. Traer mi segunda casa, que es el Teatro Colón de Buenos Aires, a mi primera ciudad es maravilloso. Poder traer esa jerarquía, ese nivel cultural, fue una idea fantástica. Genera un gran impulso para los chicos de la ciudad”.

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