Cambió de dueño una tradicional librería de Mar del Plata

La compró Claudio Sabadín con el propósito de mantener el nombre y a su selecto personal, y sumarle un salón para presentaciones de escritores.

Por Redacción

lunes 2 de diciembre, 2019

Por Martín Kobse

La librería ubicada en Belgrano entre Yrigoyen y Mitre, que estableció un estilo desde comienzos de los ´90 de la mano de Gustavo Abelleyro y un especializado equipo de libreros, fue adquirida en las últimas horas por el ex director comercial de editorial Planeta y dueño de la otra cadena de librerías reconocidas en la ciudad, Claudio Sabadín.

“Le he comprado a mi amigo Gustavo Abelleyro el comercio, que ha decidido dejar la actividad por cuestiones de salud y por cansancio. Hoy se requiere de mucha gestión y esfuerzo para mantener librerías tan grandes. Él pensó en mí y me hizo el ofrecimiento; en las últimas horas hemos llegado a un acuerdo”, confió Sabadín a El Marplatense.

Respecto al personal, Sabadín destacó que la tradicional librería se sostuvo por la capacidad de Abelleyro y de sus empleados, los muy conocidos Luis Mendiola, Claudio Cecchetto y Adolfo García, y otros que han sido formados por ellos y por el legendario Fernando Bregante, hoy al frente de su propia librería. “Ya hablé con todo el personal y les aseguré la continuidad”, agregó.

Consultado sobre los motivos de mantener dos librerías simultáneamente, Sabadín explicó: “Son totalmente distintas. Sus estilos son diferentes; ésta tiene una cantidad de libros muy superior, con temáticas que ninguna otra librería tiene en Mar del Plata. En los ´70 y ´80 Gnosis y Don Quijote fueron las librerías más importantes, pero desde hace treinta años la librería de la ciudad siempre ha sido ésta”.

El nuevo propietario planea mantener la actual sede ubicada en Belgrano entre Yrigoyen y Mitre, y reemplazar el depósito por una moderna sala de conferencias para realizar presentaciones de escritores. “Recibo pedidos de editoriales y autores permanentemente. Y en la ciudad se necesita un espacio bien acondicionado, dedicado exclusivamente a esa función, con una capacidad para 60 o 70 personas”, precisó Sabadín.

Tanto en las editoriales que proveen a todas las librerías del país como en el ambiente del libro en Mar del Plata, se ha tenido muy presente la rivalidad entre Abelleyro y Sabadín, surgida a comienzos de la década pasada, cuando en la ciudad se instaló Libros de la arena. “No hablaría de rivalidad, sí de competencia. Hemos tenido diferencias cuando ambos participábamos de la organización de la feria del libro Mar del Plata Puerto de Lectura, pero le tengo mucho afecto y le reconozco todo lo que hizo para llegar a dónde llegó”, dijo el flamante dueño de la tradicional librería, que por otro lado no descartó la posibilidad de abrir otras sucursales en distintos sectores de la ciudad, siempre con el condicionante del funcionamiento de la economía a nivel general.

A partir de esta transacción comercial que, sin duda, sacude al ambiente del libro no solo en Mar del Plata, se instalan dos interrogantes imposibles de responder en este momento: El primero es si Claudio Sabadín logrará mantener una librería tan grande en cantidad de libros y temáticas, muy distinta a las que ha administrado con innegable éxito hasta ahora. El segundo es si Gustavo Abelleyro realmente se retirará de la actividad o, por el contrario, intentará reinstalarse en el ambiente librero con una apuesta distinta, quizá más artesanal.

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