Quedó prohibido el uso de pirotecnia sonora en General Pueyrredon

Este viernes, el intendente elevó el proyecto al Concejo Deliberante, que avaló y decretó la prohibición del uso, fabricación y venta.

Por Redacción

viernes 20 de diciembre, 2019

Este viernes, el intendente Guillermo Montenegro elevó al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza con el objetivo de prohibir utilización de pirotecnia sonora en el Partido de General Pueyrredon.

Y hoy mismo se determinó la prohibición de la utilización, tenencia, acopio, depósito, exhibición, fabricación, detonación y comercialización de todo tipo de pirotecnia y cohetería con efecto sonoro en el distrito.

La decisión fue firmada por el presidente del cuerpo legislativo, Ariel Martínez Bordaisco (UCR), y contó con el aval de los titulares de todos los bloques y fue aprobada ad referéndum del Concejo en una reunión de Labor Legislativa. Es decir que comenzará a regir en estas fiestas y será ratificada en la próxima sesión del Concejo.

Según se refleja en el expediente, al cual El Marplatense tuvo acceso, en los fundamentos de la iniciativa, el jefe comunal remarcó “la necesidad impostergable de bregar por la salud y seguridad de la toda la comunidad, en especial por aquellos que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad, tales como los niños, jóvenes y adultos mayores; como así también la necesidad de velar por el cuidado y preservación de la flora y fauna, de modo especial los animales domésticos que conviven en nuestros hogares, es que se impone la necesidad de adoptar medidas preventivas de futuros incidentes y accidentes factibles de surgir como consecuente del uso indebido de elementos pirotécnicos”.

Y subrayó que “merece una especial mención las personas que  padecen TEA (Trastornos del Espectro Autista), quienes sin importar su edad, requieren un mayor nivel de orden y tranquilidad para el desarrollo de su vida cotidiana. Para ellos, la pirotecnia genera un alto nivel de estrés y ansiedad, provocándoles miedo, lo que los lleva a tener crisis de llantos y gritos, debido a la situación de estrés vivida”.

“En efecto, en épocas en las que se producen de forma masiva, reiterada y repetida los estruendos de los elementos pirotécnicos, se tapan los oídos de manera desesperada y pueden llegar a autolesionarse, en búsqueda de protección. La perturbación que les provoca los sonidos fuertes incrementa su nivel de cortisol en sangre, lo que los pone tensos y los lleva a ensayar conductas estereotipadas y repetitivas. Tal es así, que el impacto auditivo,  los lleva incluso a tomar actitudes agresivas como forma de manifestar la molestia”, añadió.

Al mismo tiempo, el jefe comunal consideró que “siendo ello así, no contemplar ésta particular situación que atraviesan quienes viven en un estado de mayor vulnerabilidad, implicaría no reconocer derechos elementales establecidos en cabeza de ellos mismos, que nos comprometen a adoptar medidas tuitivas ante tales circunstancias, de forma inmediata”.

“Debido a la combinación repetidamente observada de imprudencia humana con la peligrosidad de los elementos pirotécnicos manipulados, resultan ser sumamente frecuentes las ocasiones en las que personas mayores de edad, sufren las consecuencias nocivas de la utilización indebida de éstos artefactos, causándose a sí mismos o a terceras personas lesiones de diversa índole, que también obligan a desarrollar una legislación específica en aras de la protección de su integridad personal”, agregó.

Por otra parte, el intendente se refirió a la situación de las mascotas, aves y la fauna en general, las que dadas sus particulares cualidades sensoriales sufren en mayor medida los efectos de la pirotecnia sonora, causándoles daños auditivos, desorientación, pérdida de sentidos, además de quemaduras.

“Resulta ser pacífica la opinión de los especialistas respecto de que el ruido generado por los fuegos artificiales provoca en las mascotas taquicardia, temblores, aturdimiento y pérdida de control, siendo los perros los más afectados, ya que cuentan con un delicado sistema auditivo (concretamente, los petardos pueden llegar a superar los 190 decibeles, los que se encuentran muy por encima de los 85 decibeles que su oído es capaz de soportar). Siendo ello así, ninguna duda cabe que se deberán adoptar las medidas que sean suficientes y concretas, para abordar ésta problemática”, puntualizó.

Además, subrayó que “es dable agregar las consecuencias nocivas señaladas respecto del uso indebido de los artículos de artificio, no puede pasar por alto la circunstancia de que, ante cada episodio provocado por la manipulación de éstos artefactos, todo el Sistema de Emergencias Público se debe poner en movimiento, generando la producción de importantes erogaciones económicas, claramente evitables”.

“En concreto, resulta ser un hecho que la normativa vigente, ha logrado resultados parciales respecto de su cometido, pero que no resultan ser suficientes, por lo que se hace necesaria una legislación aplicable a la realidad observada en nuestro medio, vale decir, que se necesita una actualización normativa que continúe en la misma dirección pero que profundice ésta política pública. En ésta inteligencia, resulta imprescindible la adopción de medidas públicas concretas, a fin de prevenir accidentes, ello, en forma concomitante con la adopción de actividades de concientización de los ciudadanos, mediante campañas de difusión que informen a la comunidad la prohibición del uso de cierto tipo de pirotecnia y los peligros que su utilización conlleva", señaló.

A continuación, el titular del Ejecutivo local explicó que “en relación a la reglamentación del uso de pirotecnia, cada vez un mayor número de Municipios y Provincias Argentinas dictan normativas que restringen o regulan la fabricación, depósito, comercialización, tenencia y utilización particular de todo elemento de pirotecnia y cohetería, sea éste de venta pública o no, y/o fabricación autorizada o no. Van desde regulaciones de mínima estipulando edades para su compra, o de máxima prohibiendo el uso de los fuegos de artificio en ejidos municipales o territorio provincial, respectivamente”.

“La iniciativa de eliminar de la comercialización del ámbito del Municipio de General Pueyrredon ciertos artefactos que tienen un alto poder de fuego y por consiguiente de peligrosidad tiene su justificación en que la manipulación de estos productos tiene riesgos de incendios, ruidos molestos, daños materiales, lesiones graves y en muchos casos, la muerte de las personas y animales. Es por ello que este Departamento Ejecutivo considera especialmente necesario avanzar en una regulación más estricta sobre algunos artefactos que han generado consecuencias absolutamente negativas en nuestro entorno y que representan una gran peligrosidad, motivo por el cual se ha elaborado el proyecto de ordenanza adjunto, cuya sanción se solicita”, finalizó Montenegro.

En la ahora ordenanza, se establece que el Departamento Ejecutivo deberá realizar campañas de información, educación y difusión de la presente, con el objeto de concientizar a la población sobre la necesidad de evitar los riesgos derivados del uso de la pirotecnia de efecto sonoro como así también para preservar la integridad física de las personas, de los animales y el ambiente en general.

Además, el Ejecutivo local deberá implementar y poner a disposición una línea telefónica y una sección específica en la página web oficial del municipio donde los ciudadanos puedan denunciar a las infracciones.

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