El arte de jugar como niños y construir esculturas en la arena

Guillermo crea alrededor de 40 esculturas por temporada, que la gente visita y, a colaboración, se saca una foto. Una charla con la persona que aporta un extra artístico al paisajismo marplatense.

Por Redacción

viernes 10 de enero, 2020

Por Manuel Straccia

Shrek y Fiona se alzan en la playa, como jugando en el barro del pantano en el que viven. Imponentes, con los detalles de sus rostros bien marcados y construidos con la misma arena que los rodea. A su lado, su creador Guillermo se sienta bajo una carpa que lo cubre del sol y admira su obra, la cual se convirtió en un paisaje más que fotografiar en la ciudad.

Es en Luro y la costa donde ocurre "la magia". Guillermo, junto a su socio Raúl, se turnan para que todo el tiempo haya alguien ahí. En una charla con El Marplatense contaron el proceso y se sinceraron: "Es lo que queríamos hacer toda la vida, desde chicos, jugar con la arena”.

"Hago esculturas con temáticas que surgen en el momento. Arena y agua no más. Son esculturas que pueden durar hasta 10 días. No es necesario cubrirlas, hasta lluvias fuertes aguantan. Se rompen detalles, pero lo retocas", contó Guillermo.

FOTO EL MARPLATENSE

El proceso de creación puede durar entre seis y ocho horas, principalmente las realiza en la noche y realiza retoques cuando sufren alguna modificación. "La mayoría de la gente se sorprende, porque ve algo hecho en un detalle que no se imaginan que se puede hacer", dijo el escultor.

"Por temporada hago 40 esculturas. Mucha práctica. Es mi segundo año solo acá, hace tres años lo hice conjunto con un brasilero que estaba acá. Es una faceta de la arena que ignoramos. No conocemos el mecanismo de la arena, estamos acostumbrados a verla seca o no usamos la técnica adecuada. Mucha gente pasa y me dice: yo no puedo hacer ni un castillo. Pero es más que nada por la técnica, la arena se trabaja de una forma que armas un volumen determinado para ir sacando", puntualizó sobre la forma de llevar adelante las esculturas.

Las esculturas que ahora más "garpan" son las de dibujos animados, pero las temáticas surgen en base a cualquier inspiración. Tanto chicos como grandes aprovechan, se toman fotos, dejan su colaboración y siguen su camino.

"La gente ahora me pide al burro, a Mike Wasowski, gustan las caricaturas, dibujos de películas, a chicos y grandes", ríe Guillermo. Su objetivo en las esculturas es que los rostros "expresen algo, que no sólo sea simétrica y bien conformada, que tenga una emoción también". Los rostros de Shrek y Fiona aprueban y dan por cumplida esa meta.

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