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Permacultura: un proyecto donde los saberes y las voluntades se reúnen

Desde abril de 2019 los investigadores y becarios, realizaron diversas actividades como la construcción de un horno de barro en la Sociedad de Fomento del Barrio San Jacinto, capacitaciones y armado de estufas Rocket a leña, producción de vegetales y frutas en forma comunitaria, talleres sobre horti- y fruticultura y el armado de una huerta propia.

Por Redacción

jueves 30 de enero, 2020

El proyecto de extensión “La permacultura como solución a las problemáticas de hábitat en los barrios San Jacinto e Islas Malvinas de Mar del Plata. Un proyecto comunitario” reúne a investigadores y becarios de diferentes institutos e incluye a estudiantes universitarios de diversas carreras (trabajo social, arquitectura, biología, química, economía), quienes junto con los vecinos de esos barrios llevan a cabo talleres de capacitación teóricos y jornadas prácticas de trabajo comunitario en diferentes temáticas abordadas a través de los principios de la permacultura.

La permacultura consiste en el trabajo junto con la naturaleza, utilizando tecnologías que se integran con el hábitat aprovechando mejor los recursos energéticos, el agua, el suelo y el aire, entendiendo a todos los seres vivos y sus funciones dentro de los ecosistemas, en lugar de tratar a las áreas como sistemas mono- productivos, que en este proyecto además, busca fomentar el sentido comunitario del barrio.

De la iniciativa participan los investigadores del CONICET María Victoria Ordoñez, German Schrott, ambos del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA- CONICET, UNMDP), la investigadora asistente Micaela Cerletti y la becaria doctoral Celeste Ferrari, ambas del Instituto de Investigaciones Biológicas (IIB-CONICET, UNMDP) y la becaria doctoral del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (IIMyC-CONICET, UNMDP) Marisel Carina Díaz. También varios integrantes de la comunidad universitaria: docentes, egresados y estudiantes de diversas facultades, algunos de los cuales llevan adelante sus prácticas socio-comuntarias en el marco del proyecto. Del mismo forman parte también la Cooperativa de Trabajo Caminantes y articulan con el programa ProHuerta, del INTA. Las actividades se llevan a cabo en el centro cultural Pucará, ya que este es un punto de encuentro para los vecinos de los barrios San Jacinto, Serena y Alfar.

Desde abril de 2019 “Un proyecto Comunitario” (como puede encontrarse en las redes sociales), ha realizado actividades como la construcción de un horno de barro en la Sociedad de Fomento del Barrio San Jacinto, capacitaciones y armado de estufas Rocket a leña, producción de vegetales y frutas en forma comunitaria, talleres sobre horti- y fruticultura y el armado de una huerta propia en la sede principal del proyecto. Además, iniciaron una capacitación teórica sobre compostaje, dictada por integrantes de la Cooperativa Caminantes, y proyectan iniciar la construcción de una compostera en el Centro Cultural en el primer tramo de este año.

El proyecto comenzó a gestarse en el 2017, impulsado por motivaciones personales y profesionales, en medio de un contexto de crisis para la ciencia argentina, que llevó a concretarse en el 2019, con el proyecto de extensión que se encuentra actualmente en pleno desarrollo.

Germán Schrott cuenta: “antes de formalizar este proyecto la mayoría de nosotros nos encontrábamos trabajando de forma voluntaria y por inquietudes personales, en diferentes barrios de la ciudad, considerábamos importante hacerlo. El proyecto surge por la necesidad de los integrantes de realizar acciones directas que lleven a la mejora en la calidad de vida de los habitantes de la ciudad que se encuentran en una situación más vulnerable. Es decir, que los saberes adquiridos en la Universidad lleguen rápida y directamente a la gente. Y que, por otro lado, la universidad y la ciencia se nutra de los saberes populares. Así nació la idea de utilizar técnicas y tecnologías basadas en saberes populares y ancestrales, recuperarlas y compartirlas como alternativas a las actuales formas de construir y habitar nuestros hogares, así evitamos usar técnicas costosas e inalcanzables para la mayoría y que dañan irremediablemente el ambiente del cual formamos parte”.

En esta empresa confluyen los saberes que habitan en todas las personas que forman parte de la comunidad y los conocimientos adquiridos por los integrantes del grupo que forman parte de distintas áreas del conocimiento científico, buscando mejorar el hábitat y la calidad de vida de las personas que habitan en las zonas periurbanas de la ciudad de Mar del Plata.

“Este proyecto nos llena mucho desde lo humano, nos nutre como seres, nos potencia como profesionales y nos insta a ir a por mucho más, para transformarnos y trabajar por una sociedad que desea enormemente integrarse. Hoy la vida es lo que tiene que estar al centro, el cuidado de la vida entre todos, y eso es lo que proponemos desde la visión permacultural y social de este proyecto”, concluye Schrott.

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