Un camionero marplatense lleva una semana varado en la ruta: nadie lo va a buscar

Se trata de Jorge Di Scala. La empresa dueña del rodado aseguró que no puede ir a rescatarlo a causa de la regulación del tránsito en las rutas, pero desde la compañía de fletes dicen que eso no es así. Mientras tanto, Di Scala vive dentro del camión y necesita de la ayuda de Gerdarmería para movilizarse por la zona. La historia.  

Por Redacción

lunes 23 de marzo, 2020

Todo empezó el martes pasado, a las 7.30 de la mañana. El camión estaba a pocos kilómetros de llegar a Rosario cuando el sonido del motor se hizo más persistente, cuando emitió un quejido para luego apagarse de repente.

El rodado quedó sobre la ruta 9, entre el peaje y la circumbalación rosarina, a un costado de la ruta, solo, vacío salvo por su ocupante, el conductor marplatense Jorge Di Scala. Un par de intentos demostraron que era inútil intentar ponerlo en marcha y dieron el dictamen: una falla en el motor, un problema en los cilindros y los pistones. El camión no iba a moverse, al menos no por sí solo.

Lo que debía ser un rescate rápido y sencillo se transformó en una odisea para Di Scala, quien todavía permanece atrapado en el mismo punto sobre la ruta 9, sin lugar a donde ir, sin lugares donde dormir o abastecerse de alimentos. Solo el camión y el crujido del asfalto luego de un largo día de sol.

El Marplatense se comunicó con el conductor para conocer más sobre su historia. "Estoy tirado a 720 kilómetros de Mar del Plata, me dijeron que iban a mandar un camión que me iba a enganchar y así me iban a llevar a la ciudad, pero nunca llegó", comenzó.

Desde la empresa local para la que trabaja, que transporta alimentos congelados, le dijeron que el flete no pudo salir desde Tucumán porque era un "camión vacío" y las restricciones a la circulación impuestas por el gobierno nacional lo impedían. Sin embargo, un grupo de gendarmes que se encuentra asistiéndolo desde hace días negó esa información.

"Los gendarmes me dijeron que es mentira, ayer llamé al fletero y se sorprendió de que siga acá, dijo que los dejan salir vacíos y que desde la empresa seguramente están esperando tener flete", siguió el conductor.

Con las rutas poco circuladas y la desconfianza por el coronavirus al máximo, hacer dedo y esperar tampoco es la mejor opción. "Nadie me quiere llevar, no se arriesgan porque no se sabe quién se sube", comentó.

Durante esta semana, Di Scala dependió de la asistencia de Gendarmería y del refugio de su rodado, al cual por el momento llama su hogar. "Gerdarmería me llevó a Arroyo Seco para comprar agua y comida, me deja usar sus instalaciones que están a más de 10 kilómetros para ir al baño, pero es una situación bastante mala la que estoy pasando", detalló.

El trabajador cuenta con más de 14 años de experiencia, pero nunca le tocó vivir algo así. "Es la primera vez, pero ahora es peor porque no hay micros, no hay nada, solo tengo el camión donde duermo, me baño con agua fría y un bidón, como y del cual no puedo salir porque de día andan los mosquitos y de noche está lleno de ratas", expresó Di Scala.

Según comentó, desde la empresa nadie "se preocupó". "Tengo dos hijas menores y no me preguntaron si necesitaban algo, cómo están y tampoco dan soluciones", concluyó.

Jorge Di Scala pasará otra noche en la ruta 9, a 700 kilómetros de Mar del Plata y a la espera de divisar algunas luces a la distancia, con la esperanza de que sea el tan esperado rescate. El camión permanece muerto, inmóvil, firme en su lugar, brindándole el único refugio disponible.

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