CORONAVIRUS

Científica marplatense, protagonista en el desarrollo de un kit rápido de detección del Covid-19

Investigadores del CONICET y del Instituto César Milstein lograron hallar el genoma viral de SARS-COV-2 en pacientes a partir de un test veloz sobre hisopados bucales. La doctora Carolina Carrillo, es investigadora del CONICET, egresada de la UNMDP y participa de este gran avance, el permitiría detectar el Covid-19, en apenas una hora, a diferencia de los seis días aproximados que se tardan actualmente.

Por Redacción

sábado 11 de abril, 2020

Investigadores argentinos lograron detectar de manera rápida el Coronavirus COVID-19 en muestras de pacientes positivos para esta enfermedad, lo que abre la posibilidad de realizar el diagnóstico en el centro médico o punto de atención y obtener el resultado en solo una hora.

Los investigadores del CONICET en el Instituto de Ciencia y Tecnología Dr. Cesar Milstein (ICT Milstein) y de la Fundación Pablo Cassará desarrollaron un kit de detección rápida, que consiste en amplificar una zona específica del genoma viral, mediante una técnica conocida como “amplificación isotérmica mediada por bucle” o LAMP, por sus siglas en inglés.

En el desarrollo, que todavía debe atravesar pasos adicionales para ser validado y tiene como objetivo efectuar diagnósticos rápidos y asequibles, participa la doctora Carolina Carrillo, destacada científica marplatense, investigadora CONICET y una de las Directoras de la Plataforma de Amplificación Molecular Isotérmica "AMI".

"Se puede hacer un testeo rápido del Coronavirus, el tema es tener el kit desarrollado. En el mundo existen en algunos países y nosotros estamos logrando desarrollar el nuestro. Nuestro kit es un desarrollo molecular, por el tipo de detección que hace", manifestó la doctora Carolina Carrillo en diálogo con el programa "Antes que sea Tarde" por Radio Mitre Mar del Plata.

"Actualmente se habla de que la detección se hace por PCR, que es otra técnica molecular. Molecular significa que uno detecta el material genético del virus. Si uno tiene una partícula del virus, no tiene forma de verla, entonces lo que uno hace es poner todas las condiciones, para que si está ese virus, se copie muchas veces, entonces después teniendo la cantidad suficiente, se puede ver. Si se amplificó es que el virus estaba y si no se amplificó significa que el virus no estaba", detalló.

"La técnica que se usa de PCR, requiere de una infraestructura, de un equipamiento complejo y caro, de recursos humanos muy calificados y lleva además mucho tiempo e insumos costosos. Nosotros estamos desarrollando un kit que también es molecular, pero que tiene un proceso super simple a corto plazo, el cual simplifica los reactivos y necesita de personas que estén entrenadas, pero con un entrenamiento muy simple", destacó la investigadora del CONICET.

Los científicos realizan esta línea de trabajo en el marco de la Unidad Coronavirus Covid-19, impulsada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) junto con el CONICET y la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación para enfrentar la pandemia. El equipo desarrollador, es uno de los grupos que se encuentra desarrollando kits de detección rápida, que, junto con otros métodos, pretenden realizar un aporte desde el sistema científico que sume herramientas para contribuir en la lucha contra la pandemia.

"Con el apoyo del Ministerio de Ciencias, el Ministerio de Salud y el Malbrán que es el centro de referencia, estamos trabajando a contra reloj. En general estos desarrollos llevan varios meses y esto lo estamos haciendo en tiempo récord, justamente porque se están reuniendo un montón de voluntades para poder hacerlo rápido. En la medida que esto ya esté validado y veamos que funciona, como creemos que funciona, se puede empezar a producir y a distribuir", aseguró.

"Para un testeo de PCR se necesita un proceso de toma de muestra, que es el hisopado, después hay que procesar esa muestra para purificar el material genético, que lleva un tiempo y reactivos costosos y después se necesita un proceso de preparar la reacción y desarrollarla, que significan cuatro horas mas".

"A todo este tiempo, además, hay que sumarle toda la gestión de la muestra, porque como el proceso es complicado, está centralizado. Entonces quizás las muestras se toman en un lugar, luego hay que transportarlas, siendo material de riesgo, teniendo que llegar al lugar para realizar la prueba y después tienen que volver, por lo que en algunos lugares están tardando entre 5 o 6 días en tener un resultado, siendo que es super necesario tenerlo cuanto antes, para poder tomar decisiones sobre esa persona", sostuvo Carrillo.

"El testeo que estamos desarrollando, permitiría desde que llega el paciente hasta que se tiene el resultado, una espera menor a 2 horas. Y esto como es muy simple, puede hacerse de modo descentralizado, de modo que los casos conflictivos, sospechosos, que dan un resultado inesperado y algunas otras determinadas situaciones, llegarían a los centros de referencia, pero hay un montón de situaciones que se podrían resolver en la primer línea de atención y tomar decisiones mucho mas rápido", subrayó.

Los primeros ensayos con muestras de pacientes fueron realizados por los investigadores, quienes ahora continuarán con pruebas de sensibilidad y especificidad, para que el kit pueda entrar en una fase de “prueba de desempeño” en el Instituto Malbrán y, si los ensayos son exitosos, conduzcan a su posterior registro en el ANMAT.

"Con este método que es muy sensible y específico, teniendo en cuenta que no se confunde con otros virus parecidos, vamos a tener de manera muy pronta, una decisión para tomar, sobre si está o no infectado y además estamos ajustando todo para que si llegará a tener una falla, va a dar un falso positivo. Esto es importantísimo en este tipo de gestión de emergencia, porque si uno tiene un falso negativo, esa persona va a estar desparramando el virus por todos lados y si uno tiene un falso positivo, vamos a tener aislada a una persona, que no tenemos que aislar", manifestó la investigadora del CONICET.

Con respecto a la capacitación para realizar los testeos "es super sencillo de realizar. El proceso es de la siguiente manera: tengo la muestra, la coloco en un tubo de ensayo, pongo los reactivos que ya vienen en una mezcla, luego pongo a calentar en cualquier tipo de dispositivo térmico que caliente a 74°C, una hora y durante ese proceso, voy mirando los tubos y si siguen del mismo color, que es un color violeta, el resultado es negativo y si pasan a color azul, el resultado es positivo", detalló.

"Otra ventaja que tiene este test, es que toda la manipulación del reactivo, se puede hacer a temperatura ambiente, algo que muchas veces con los reactivos moleculares se tiene que hacer todo en hielo, y la otra ventaja es que es una mezcla estable a 4°C. Es decir uno tiene que conservarla, mientras la usa una o varias veces, en una heladera común, o sea que tampoco necesita un equipo complejo de enfriamiento", remarcó la doctora Carrillo.

"En este caso particular hemos logrado avanzar muy rápido, pero esto se debe a que desde el 2011 nosotros hemos desarrollado una plataforma de diagnóstico molecular para desarrollar este tipo de kits. Hemos tenido previamente un montón de experiencias, algunas mas exitosas que otras, como así también fracasos. Hemos tenido que repensar cosas, hemos desarrollado un kit para Chagas primero, por otro lado estamos avanzando con un kit para el Dengue, que ya se encontraba en la etapa de validación, pero con el Coronavirus ha quedado en stand by", subrayó.

"Toda la experiencia que hemos tenido con respecto al Chagas y particularmente con el Dengue, que es un virus parecido si se quiere, desde el punto de vista genético al Covid-19, nos sirvió para que esto se pudiera hacer relativamente, en poco tiempo".

"Sin dudas la experiencia era indispensable para poder avanzar a esta velocidad, además del apoyo del Ministerio de Ciencia, del Ministerio de Salud, del Malbrán y también de organizaciones privadas que participan con nosotros, en un consorcio público privado, firmado con el CONICET, quienes vienen trabajando con nosotros en la validación y después en la producción a escala, teniendo en cuenta que necesita de un proceso industrial, donde recibimos la colaboración del Laboratorio Cassará", concluyó la investigadora del CONICET, Carolina Carrillo.

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