En qué creen los marplatenses: un recorrido por los principales cultos y religiones

Celebraciones ancestrales e históricas, que poco sabían de internet, hoy se transmiten a través de las redes sociales. Del encuentro, las misas y las predicaciones, al distanciamiento social. El Marplatense habló con los referentes espirituales más importantes de la ciudad para conocer cómo se han adaptado a la "nueva normalidad".

Por Redacción

domingo 19 de julio, 2020

Por Azul Paci

Como si se tratara de una plaga profética, el coronavirus llegó para poner en jaque la cotidianidad y cómo nos relacionamos. Adiós a los abrazos y hola a la introspección, los barbijos y el alcohol en gel. De cara al mundo interior, la espiritualidad y la fe han cobrado un rol fundamental en la cuarentena.

En Mar del Plata, se practican diversos cultos y religiones y, al igual que el resto de la sociedad, han tenido que adaptarse a la "nueva normalidad". Misas virtuales, asistencia telefónica, donaciones por medios online y fechas reprogramadas, han marcado el calendario de los líderes espirituales de la ciudad.

No es posible saber a ciencia cierta la cantidad de seguidores que tiene cada uno, pero, sin dudas, los Evangélicos se llevan el primer puesto en cantidad de templos con 360 en total. Detrás de ellos, los Católicos, quienes tienen 32 parroquias, la Iglesia Adventista, los Testigos de Jehová y los Mormones, con 7, 5 y 5 templos respectivamente.

En tanto, el Islam y el Judaísmo, religiones con protagonismo mundial y edificios que captan la atención de cualquiera que camine a su lado, tienen 2 mezquitas y 2 templos. Por su parte, el movimiento religioso Hare Krishna tiene 1 templo y la Iglesia Universal 3.

Aunque hay otras con mayor popularidad, dada su historia y los lazos que han conseguido construir con la comunidad, la religión Africanista, Reino Lemanja Boni, desconocida por muchos, es la segunda con más templos en Mar del Plata: 50 en total. Resulta importante destacar que, al contrario del imaginario popular y las películas, se diferencian del Umbanda, que también se practica en la ciudad, pero que carece de templos oficiales.

El Marplatense dialogó con referentes de diferentes cultos y religiones para conocer sus principales características, historias y celebraciones. Un recorrido por la espiritualidad de Mar del Plata, donde también explicaron cómo conectan con sus seguidores y qué actividades realizan para ayudar, aún en tiempos de pandemia.

El virus que nadie esperaba todo lo cambió y, de un día para el otro, hubo que adaptarse. Las ceremonias dejaron de ser una posibilidad, al igual que los asados y los bares. Este año, celebraciones como el Corpus Christi - evento cristiano que se festeja el 3 de junio - se reiventaron para evitar las aglomeraciones, para cumplir con los protocolos sanitarios, que corren para todos por igual.

"Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré" 

Gabriel Antonio Mestre es el Obispo de la Diócesis de Mar del Plata. Para él, "la espirtualidad tiene un valor esencial, pero de manera particular cuando hay situaciones que nos desarman, como la cuarentena".

La Iglesia, por su parte, continuó con las obras de caridad y donaciones, poco a poco, pudieron avanzar en otros servicios. De manera virtual, comenzaron a llevar adelante misas, adoraciones y rosarios, atender personas y brindar consultoría.

El 14 de mayo, la Provincia autorizó la actividad en templos e iglesias. En Mar del Plata, todavía no se pueden realizar misas con público, pero se puede entrar, rezar, recibir la comunión y confesar con un sacerdote. Sin embargo, los municipios en fase cinco ya celebran misas, bautismos y casamientos.

Catedral de Mar del Plata en tiempos de coronavirus.

"Tenemos presentado el protocolo, pero estamos esperando estar en la próxima fase o que el Municipio decida hacer algún tipo de experiencia piloto", anticipó el Obispo.

“No estar de pie" (ociosamente) ante la sangre del prójimo”

Para el Judaísmo, la cuarentena viene a enseñarnos que debemos asumir colectivamente la responsabilidad de la salud y el bienestar de cada miembro de nuestra sociedad. El énfasis en la responsabilidad colectiva, que se opone al individualismo consagrado en muchos países, es un bastión de la religión.

"Hay un mensaje clarísimo, donde cada uno cuenta. La importancia de cada uno. Es asombroso el nivel de ayuda, benevolencia y solidaridad que muchísima gente está teniendo", explicó el rabino de la Jabad Lubavitch local, Zalmen Lipinski.

El cumplimiento de las medidas cautelares decretadas por las autoridades de salud debe considerarse como el cumplimiento del mandamiento religioso más elevado: Pikúaj Nefesh, salvar vidas humanas.

La religión judía es la más antigua de las tres monoteístas - que creen en un solo Dios -, grupo que incluye al cristianismo y al islam, originadas en Medio Oriente y que derivan de la primera, llamadas "religiones del Libro" o "abrahámicas".

Sin embargo, se diferencia de estas por una serie de cuestiones fundamentales. Su práctica se basa en las enseñanzas de la Torá, también llamada Pentateuco, compuesta por cinco libros. Y, a su vez, la Torá es uno de los tres libros que conforman el Tanaj (o Antiguo Testamento).

El Templo Gabriel está ubicado en el barrio La Perla y asiste a cerca de 200 familias. 

"Acá la comunidad no es grande todavía, en cantidad", detalló Lipinski, quien también señaló la falta de escuelas judías como otra raíz del problema, aunque remarcó que se debe a "una cuestión técnica, porque no hay suficientes alumnos".

Los templos están cerrados, pero se mantienen activos. Para su comunidad, se trata de un momento clave para las acciones solidarias. Desde el inicio de la pandemia, realizan clases virtuales, acompañamiento telefónico o virtual, y donaciones. "La salud de la gente está por encima de todo, hay que cuidarla y cuidarnos entre todos", remarcó.

Umma

Umma (o Ummah) es una palabra árabe que significa comunidad. Para ellos, la espirtualidad se ve atravesada por una perspectiva que pasa del <yo> al <nosotros>. Una definición que, según entienden, se vuelve fundamental en momentos críticos, como el actual: "Nadie se salva solo".

El Islam es una religión abrahámica monoteísta basada en el Corán, el cual establece como premisa fundamental (shahada) para sus creyentes que "No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta". Sus seguidores se denominan musulmanes y rezan tres veces por día.

Inició en el año 622 en los territorios que hoy son conocidos como Arabia Saudita y, bajo el liderazgo de Mahoma y sus sucesores, se expandió por todo el mundo hasta llegar a Mar del Plata, donde tiene tiene dos mezquitas.

Mezquita Maulana ALI RIDA, Almirante Brown 9190.

“La pandemia puso varias cosas a discutir. Lo que nosotros veíamos como signos de crisis se han puesto de manifiesto”, consideró Kamel Gómez El Cheij, referente de la comunidad árabe - islámica.

Desde su punto de vista, la crisis sanitaria que atraviesa el mundo vino a dar vuelta un tablero en el que yacían los modos de consumir, de producir y de vivir de la sociedad. Asimismo, ha afectado el ejercicio de su espiritualidad, que está basado en la comunidad y el encuentro.

Una de las prácticas que se ha visto afectada es el histórico ayuno que realizan los musulmanes durante un mes, entre abril y mayo. "No pudimos hacer la fiesta del fin del ramadán y no pudimos reunirnos. Solemos reunirnos y mantenernos en vela las últimas diez noches del ayuno, en especial las impares", detalló Kamel Goméz.

Sin embargo, el Islam, una religión ancestral, también se ha adaptado a las nuevas tecnologías. A través de las redes sociales, comparten información, materia y organizan colectas solidarias. Aunque, para Kamel aún es un desafío: "Todavía no me acostumbro a Zoom".

Xapana

Para sorpresa de muchos, y en contraposición a los estereotipos que ha logrado construir la industria cinematográfica, la religión africanista también en monoteista.

Aunque, sí, es diferente a todas. Para el africanismo no existe el pecado, ni el demonio, ni el infierno. Tampoco poseen una biblia, es una cultura oral. Su Dios se llama Olodumare y tiene mensajeros, conocidos como Orixás. En la antiguedad, había más de 400 y hoy son aproximadamente 12. Cada año, se le rinde culto a un Orixá diferente.

En el medio de los santos, ofrendas y deidades, Xapana, el Orixá del 2020.

Este año, el santo venerado es Xapana. Curiosamente, el histórico Xapana tuvo lepra y por eso esta cubierto de paja. Significa, según la religión africanista, que son momentos donde rigen las enfermedades. Sin embargo, también se trata de un personaje sagrado que representa la otra cara de la moneda: la cura. "Es el gran curador de nuestra nación", explicó Laura, sacerdotiza y líder de uno de los templos de Mar del Plata.

Además de poseer 50 templos, para la religión africanista Mar del Plata es un destino clave porque, cada dos de febrero, se realiza en la ciudad la celebración más importante de su calendario. Una fiesta que recorre el mundo en honor a Iemanjá, una divinidad de la fertilidad asociada al Mar.

Cada año, la Playa Popular II se viste de blanco para recibir a más de 12 mil creyentes. Combis, micros, seguidores y sacerdotes de otras provincias se presentan en la costa para rendirle culto. La misma, es organizada por el babá Hugo Watenberg, director espiritual y presidente del Reino de Iemanjá Bomí en Mar del Plata.

Celebración del Iemanjá en la costa de Mar del Plata.

Sin embargo, a causa de las restricciones impuestas por el aislamiento social, preventivo y obligatorio, es probable que el Iemanjá no pueda realizarse con su convocatoria habitual. De todas formas, los templos africanistas de Mar del Plata llevan adelante tareas solidarias y donaciones para apoyar a las poblaciones vulnerables que se han visto doblemente afectadas por la pandemia.

"Todas las actividades se suspendieron. Es un año de silencio. Ante todo, está la seguridad de las personas", detalló.

Habría pestes, o epidemias de “enfermedades terribles”

Por primera vez desde 1897, los testigos de Jehová no se celebrarán las asambleas de grandes proporciones y de varios días que organizan cada año en numerosos auditorios alrededor del mundo. Este año, las asambleas serán virtuales debido a la pandemia del coronavirus.

De los estadios a las computadoras. En lugar de realizarse en el Polideportivo, las jornadas de capacitación, que duran tres días, se harán a través de Internet.

Para ellos, "la Biblia deja claro que existe una relación directa entre satisfacer las necesidades espirituales y alcanzar la felicidad. Por eso, es muy importante dar atención continua a esas necesidades, y, en momentos históricos como el que estamos viviendo, cuidar nuestra espiritualidad puede ayudar muchísimo a sobrellevar el aislamiento".

Asimismo, a fin de proteger la salud de la comunidad, las reuniones públicas se han suspendido, al igual que la predicación de casa en casa, y desarrollan un programa semanal de educación bíblica se lleva adelante a través de sistemas de videoconferencias.

También se han interrumpido las visitas guiadas. En momentos donde el encuentro dejó de ser una posibilidad, se volvió fundamental el trabajo que realizan mediante su sitio web  JW.ORG, el más traducido que existe en el mundo (más de 1000 idiomas).

Comentarios