El tormento de una madre y sus hijos acosados por su vecino

La mujer denunció que durante tres años, la violencia y el maltrato ha ido en aumento. El pasado sábado, su hijo sufrió cortes en la cara y ella fue golpeada con un fierro en el hombro.

Por Redacción

jueves 23 de julio, 2020

Micaela y sus tres hijos viven en el barrio Belisario Roldán. Prácticamente desde que se mudaron, tuvieron conflictos con una familia de la casa contigua. Tras varios años en los que los maltratos y la violencia fue en aumento, la mujer “ya no sabe qué hacer”.

El pasado sábado, el conflicto pasó a mayores cuando el hombre que vive al lado de su casa los atacó con un elemento punzante, provocándole un corte al hijo, y con una barra de hierro que le generó a Micaela un hematoma de 15 centímetros de largo por 6 de ancho en el hombro izquierdo. La denuncia ya fue realizada en la comisaría, al igual que otras tantas hechas previamente.

“El hombre tiene problemas de alcoholismo, con mi familia tiene un ensañamiento. Está todo corroborado con el fiscal, intervino la policía y ya tengo las denuncias”, explicó Micaela, de 43 años, en diálogo con El Marplatense.

Los hechos comenzaron con roturas de vidrio, hasta que “subió de tono”, con golpes a la puerta, amenazas y golpes. Incluso, denunció que hubo ataques “de nueve personas” contra su vivienda. La policía comenzó a hacer rondines e intervino la Fiscalía de Conflictos Vecinales, ya que hay pruebas en grabaciones y testimonios de testigos.

“El último hecho fue el sábado pasado. Este muchacho dobla la esquina en un estado deplorable. Yo cierro el portón, se asoma por el paredón y empieza a insultarnos”, narró la víctima, quien agregó que luego de abrir la puerta, el hombre “tiró un manotazo y le corta la cara con un elemento punzante a mi hijo y a mi me pegaron con un fierro, no me quebró la clavícula gracias a Dios”.

En este contexto, Micaela, que trabaja como cartonera, contó que la situación, la cual vive desde hace más de tres años, “ya no es rotura de vidrio, es algo mucho más peligroso”. Además, no “entiende el ensañamiento”. “No tenemos nada, somos gente humilde. No merecemos esta violencia extrema, nosotros jamás hicimos nada”, afirmó.

“No quiero una familia que salga después a pedir justicia por mi hijo, ya estoy denunciando ahora. Lo deben internar en un centro de rehabilitación. Alguien lo tiene que internar, porque va a terminar matando a alguien”, aseveró.

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