El Club Náutico "vuelve a cobrar vida"

Así lo manifestó Eduardo Ramírez Lijo, presidente de una de las entidades que más actividades desarrolla pudo reabrir sus puertas a partir de la reactivación de deportes como el tenis y vela. Durante la pandemia renunciaron 90 empleados.

Por Redacción

domingo 2 de agosto, 2020

Los clubes en general han sufrido la crisis generada por la pandemia. Su función social y deportiva desde el 20 de marzo fue nula y recién en julio empezaron a retornar a la actividad. Uno de ellos, el histórico Club Náutico, que congrega a muchas personas y deportes este mes comenzó a volver a la "nueva normalidad". No obstante, durante la pandemia, 90 empleados renunciaron en el club, a pesar que el establecimiento pudo acceder a los créditos ATP.

"Para el Náutico es un ´golazo´ porque estar cerrado un club de este tamaño, con tantas actividades y socios durante más 110 días, se hace muy difícil de manejar. Hemos podido volver al tenis, principalmente, y ahora podemos jugar dobles incluso. Esto genera mucho entusiasmo", afirmó El presidente del Club Náutico, Eduardo Ramírez Lijo

"También se puede hacer vela, con una tripulación de más de uno. Hay otra posibilidad de movimiento y el club vuelve a cobrar vida", añadió.

"En marzo se cobró la cuota completa, después se hicieron descuentos para abril, mayo, junio y julio del 30%. Sacamos los créditos del Estado para el pago de los sueldos y fuimos acomodando todas las finanzas. Hubo casi 90 renuncias, todas por motivos económicos", detalló Ramírez Lijo.

En función de la función social del club, el presidente remarcó que "la plataforma zoom nos ayudó mucho porque se hacían charlas, clases, también el navegante que vino a ver a sus padres. Lo que se podía hacer lo hicimos, para estar en contacto con el socio".

En cuanto a la continuidad y la completa reactivación del Náutico, Ramírez Lijo subrayó que "estamos esperando que se habiliten los gimnasios y natatorios. Hace una semana abrimos el buffet en modo cafetería y vamos a tratar de hacerlo en gastronomía. Lo bueno es que tenemos 300 metros cuadrados, que permiten un distanciamiento de mesas para respetar el protocolo".

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