¿Tenemos más hambre en invierno?

El Consejo Argentino sobre Seguridad de Alimentos y Nutrición (CISAN) detalla recomendaciones para mantener el peso durante las bajas temperaturas.

Por Gimena Rubolino

martes 18 de agosto, 2020

Las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan consumir a diario 5 porciones de frutas y verduras (medio plato de verduras en el almuerzo y en la cena y 2 o 3 frutas) en variedad de tipos y colores.

Frutas y verduras de invierno

  • Verduras de invierno: Acelga, apio, batata, brócoli, calabaza, cebolla de verdeo, chaucha, coliflor, espinaca, hinojo, puerro, rábano, rabanitos, radicheta, remolacha, repollo, repollitos de Bruselas, zanahoria, zapallo.
  • Frutas de invierno: Banana, limón, mandarina, membrillo, naranja, pelón, pera, pomelo.

Hambre y apetito: sus diferencias

Con respecto al apetito, el Consejo Argentino sobre Seguridad de Alimentos y Nutrición (CISAN) afirma que hambre y apetito no son sinónimos:

  • Hambre: es una sensación física (que se manifiesta con dolor y ruidos en el abdomen) asociada al déficit de energía (glucosa) en el cerebro. Es una necesidad primaria o biológica. No es selectiva, comemos lo que tenemos a mano, lo que disponemos en el momento.
  • Apetito: se asocia al hedonismo, al placer o a la recompensa. Es una necesidad vinculada a las emociones. Es selectivo, comemos lo que preferimos, lo que nos da satisfacción en el momento.

En invierno, es posible que tengamos más apetito, es decir, más ganas de comer un alimento que nos resulte placentero como golosinas, chocolates y productos de pastelería por su elevado contenido en grasas y azúcares. Si se consumen este tipo de alimentos, las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan que su consumo sea ocasional y elegir porciones pequeñas y/o individuales.

La energía que necesitamos diariamente durante los meses de invierno es la misma que en el resto de las estaciones del año. Lo que suele ocurrir es que en invierno algunas personas disminuyen su nivel de actividad física, por lo que la necesidad de energía también disminuye.

Tips para tener en cuenta

-Solemos consumir comidas calientes como guisos, estofados, sopas o caldos con el fin de aumentar nuestra temperatura corporal y no sentir tanto frío. Sin embargo, estas comidas pueden aportar bastantes calorías por lo que se recomienda que contengan verduras y moderar el tamaño de las porciones.

- Solemos consumir menos agua porque no tenemos sed. Las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan beber al menos 2 litros de agua a lo largo del día, y no esperar a tener sed para hidratarse. Además, recomiendan limitar la cantidad de azúcar agregada a infusiones como mate, té y café.

- No olvidemos mantener nuestro nivel de actividad física. Las Guías Alimentarias para la Población Argentina recomiendan realizar al menos 30 minutos de actividad física moderada (continua o fraccionada) todos los días.

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