Seguridad

Consejos básicos de seguridad online

Consejos e información para mantener tus datos seguros mientras navegas por la web.

Por Redacción

jueves 20 de agosto, 2020

El aumento de los usuarios de internet y del tráfico online ha convertido la red en un entorno con cada vez más peligros a la vista. La seguridad informática se ha convertido en uno de los temas más citados y referidos del momento. Aunque las amenazas cibernéticas lleven presentes ya varias décadas, el incremento de la actividad en línea, propiciado por los avances tecnológicos y la transición hacia un mundo cada vez más digital, ha provocado que el aumento de ataques y fraudes en este ámbito haya crecido también de manera más que notable. Si a esto le sumamos la coyuntura internacional actual, que ha alimentado un traslado mucho más acelerado hacia los entornos digitales, acabamos con una situación desconocida hasta ahora, en la que la falta de información, preparación y conocimiento puede desembocar en importantes riesgos en materia de seguridad online.

Es por ello crucial que, tanto en el ámbito personal como en los entornos profesionales, se tomen las precauciones pertinentes y se atiendan a los consejos de los expertos en la materia dirigidos a blindar nuestros sistemas de protección, y actuar de manera informada, segura y responsable en nuestras gestiones, en nuestras compras, en nuestras interacciones, y, en definitiva, en nuestras actividades en línea. Ya que la transición hacia lo digital parece inevitable, y, en cierto modo, se plantea como algo apropiado y oportuno en unos tiempos como los que vivimos actualmente, poner atención en asegurar nuestros sistemas se convierte en algo cada vez más necesario si no queremos ser víctimas de asaltos o incursiones informáticas no deseadas y perjudiciales.

Algunas de las directrices más repetidas en este sentido tienen que ver con cuestiones como mantener actualizado y al día todo el software que usemos, desde los sistemas operativos a las aplicaciones. También es conveniente disponer de sistemas y herramientas de protección adecuadas (ej. antivirus, firewalls, VPN, etc.) y, una vez más, actualizadas, para que puedan ir haciendo frente a las nuevas amenazas que puedan ir surgiendo. Además, debemos asegurarnos de que los sitios web en los que navegamos son seguros (para ello es conveniente fijarse en que el nombre de las páginas que visitamos sea el correcto, que aparezca un candado cerrado a pie de página o al final de la barra de direcciones, o que cambie la dirección del sitio de http a https); y de que las aplicaciones y programas que descarguemos provengan de sitios web oficiales y plataformas legítimas, evitando páginas de dudosa reputación y opciones piratas. Otro tema a tener muy en cuenta es el de las contraseñas. Estas deben ser siempre contraseñas reforzadas, imprevisibles y fuertes, distintas para cada acceso, y deben cambiarse de manera frecuente. Es importante también no abrir archivos, ni hacer descargas, ni acceder a links —ya lleguen estos a través de correos electrónicos o de programas de mensajería instantánea— sin estar seguros de la procedencia y el contenido de los mismos. Hay que ser consciente de la información que aportamos en cada sitio web al que accedemos, desde redes sociales, plataformas de banca online, buscadores, etc. Si queremos proteger nuestra privacidad y no dar acceso a nuestros datos personales, debemos cuidarnos de no proporcionar información sensible (datos bancarios, teléfonos móviles, tarjetas de crédito, contraseñas, pero también, según el caso, localizaciones, contactos e incluso intereses u opiniones personales) más que en los casos estrictamente necesarios y siempre que nos hayamos cerciorado de que se respeta nuestra privacidad. Tampoco podía faltar en esta lista el recordatorio de no utilizar redes wifi abiertas o gratuitas, ya que estas no garantizan la seguridad en el flujo de datos, y si no nos queda más remedio que hacerlo, no compartir ningún dato personal que pueda comprometernos. Por último, no está de más realizar copias de seguridad de nuestro material digital para poder seguir teniendo acceso a él en caso de sustracción o pérdida, y cómo no, mantenerse siempre lo más informado posible en cuestiones relativas a las amenazas digitales y a las formas de prevenirlas y combatirlas.

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