La vida de un marplatense en Lisboa: de hacer "changas" a ganarse la vida viendo videos

Juan Cruz Espinosa Herrada trabaja desde hace dos años para Cognizant, una empresa que revisa el contenido de la plataforma de videos más grande del planeta.

Por Redacción

domingo 23 de agosto, 2020

Por Manuel Straccia

Juan Cruz Espinosa Herrada se alejó del fuego y atendió el teléfono. Mientras en Mar del Plata está lista el agua para el mate, él prepara un asado en Portugal para tener una cena que no lo haga olvidar sus raíces. “Juancho” es un marplatense que lleva en Lisboa dos años. 

Sin desviar la vista de la carne asándose, en una amena charla con El Marplatense, Juancho contó su historia. Cómo un joven de la ciudad termina en una empresa que trabaja para el sistema de plataformas de videos más famoso del mundo.

Una prueba de que el mundo laboral ha cambiado mucho en el último tiempo. Con el incesante avance de la tecnología, internet y la globalización, se han creado puestos de trabajo que antes parecían impensados. Por ejemplo, revisar videos para que no tengan contenidos inapropiados.

“Estuve un año en Barcelona, donde trabajé en servicio, restaurantes, bares, eventos, y changas en general. Como no conseguía ningún trabajo profesional, decidí que necesitaba un cambio. Conseguí una entrevista con la empresa Cognizant, que buscaba trabajadores que hablen español como lengua materna con un buen nivel de inglés. Me escogieron y comencé a trabajar con ellos”, narró Espinosa.

El trabajo consiste en “moderación de contenido” para un cliente que “por cuestiones confidenciales" no puede decir. Los empleados reciben videos y comentarios, y una vez revisados deciden si aprueban o eliminan. Tras un año de trabajo, Juancho fue ascendido a “Trainer” y dos meses después a “Team Lider” del mercado español.

La jornada laboral son nueve horas, con un descanso de una hora para comer, y los turnos son rotativos ya que hay que ofrecer el servicio 24/7. “Ahora son las 9 de la noche y arranco a las 11, hasta las 8 de la mañana. Básicamente tenemos un objetivo diario que cumplir, de determinados videos que chequear. Hay una muy buena conexión con los compañeros de trabajo, estamos en mesas abiertas. Por ahí miramos un video que está en un área gris y se generan discusiones interesantes. Es una empresa, Cognizant, que tiene 500 empleados solo en Portugal. Hay 14 diferentes mercados, trabajo con gente de todo el mundo y eso lo hace interesante, conoces mucha gente copada”, detalló.

¿Anécdotas? Miles… pero no puede entrar en detalles. Por la información confidencial que manejan, por contrato no tienen permitido hablar abiertamente de los videos. “Pero con la parte de desnudez y lo sexual… vemos tantas cosas que ya llega un momento que no nos parece extraño nada. Lo dejo abierto a la interpretación e imaginación de quien lo lea. A nivel violencia y sexual se ve de todo lamentablemente, pero es parte del trabajo eliminarlo antes que alguien lo vea”, puntualizó.

Familia, amigos y las juntadas sin planes

Cómo les sucede a muchos, la familia y los amigos es lo que más se extraña. Pero Juancho también destaca el “cómo somos” los argentinos. “La parte de ser tan abiertos, tan sociables, acá cuesta un poco más. El europeo es una persona más cerrada, necesita  mucho más tiempo para abrir su casa o invitarte a hacer algo, nosotros conocemos una persona y al día siguiente la invitamos a casa a tomar mate”, señaló.

 Además, con sus amigos en Mar del Plata, no era necesario tener una excusa para juntarse. Si había ganas, había reunión, por “esa rutina de estar con los amigos todo el tiempo”. En cambio, en Europa se necesita "un plan específico o una actividad para juntarse". 

Si a algún amante del fútbol le suena el nombre, es porque Juan Cruz formó parte del plantel de Kimberley, con palmarés como la consagración en la LMF en 2016, y participaciones en el Torneo Federal y la Copa Argentina. 

Por el momento, afirma que “sería una equivocación volver a Argentina” por dos motivos: la actualidad del país y su crecimiento en la empresa donde trabaja. “Vivo el día a día, mes a mes, de esta experiencia única, no quiero dejar pasar el tren”, agregó. 

“En un futuro, quien sabe”, concluyó la entrevista para volcarse de lleno a la carne que ya estaba lista para servirse. 

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