Ratificaron la condena para el policía que baleó por la espalda a su esposa

Ruben Ortega sometió a Marisa Astudillo por más de veinte años. La víctima sufrió lesiones de gravedad. La Sala III del Tribunal de Casación Provincial confirmó la condena de 24 años de prisión.

Por Redacción

jueves 17 de septiembre, 2020

La Sala III del Tribunal de Casación Provincial ratificó la condena de 24 años de prisión para Rubén Ortega, un policía que disparó por la espalda a su esposa Marisa Astudillo.

Ortega fue condenado en un juicio por jurados por homicidio triplemente calificado, por el vínculo, por el uso de arma de fuego y por violencia de género, en grado de tentativa.

El policía de la provincia de Buenos Aires sometió a la víctima a hechos de perversión, sometimiento y humillación, que culminaron cuando, uniformado, le disparó por la espalda tres veces con su arma reglamentaria a corta distancia.

Es la primera vez en la historia judicial que la pena de una tentativa de homicidio supera los 16 años de prisión, ya que el jurado y la Jueza del Tribunal, Dra Mariana Giménez, hicieron lugar a la postura de la defensa, llevada adelante por Julio Razona, en cuanto que el agravante de violencia de género se debe sumar a máximo de la pena.

La vida de Astudillo fue "un verdadero calvario". Era "absolutamente controlada por su agresor, vivió prácticamente encerrada en su domicilio, con miedo, siendo abusada, maltratada, humillada en forma constante y manipulada psicológicamente, especialmente con sus hijos para asegurar su silencio y sometimiento absoluto".

"Dormir vestida para no ser agredida sexualmente, huir escondida con su hija y ser detenido el colectivo en la ruta por su marido policía, escapar a la vivienda de su madre y ser hallada por el perverso, amenazada con prender fuego su casa con los niños dentro si intentaba pedir auxilio. Ahogada, golpeada, agredida, sometida, mortificada y aterrorizada, pasó más de la mitad de su vida", señalaron desde la defensa de la mujer.

Astudillo se encuentra impedida físicamente para caminar, porque un proyectil afectó parte de su médula espinal. Se desplaza muy lentamente con bastones canadienses, tiene afectados sus dos pulmones, ya que ambos fueron atravesados por otro disparo y el brazo derecho ante el ingreso de una bala en el húmero.

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