Alberto Fernández adjudicó la violencia en el velorio de Maradona a “barrabravas”

El Presidente dijo que lograron resolver lo que ocurrió en la Casa Rosada y habló de una “incomprensible violencia” de la fuerza porteña. Reiteró que “respetó la decisión de la familia” con la despedida del Diez.

Por Redacción

viernes 27 de noviembre, 2020

La violencia inédita que se vivió dentro mismo de la Casa Rosada durante el velorio de Diego Armando Maradona empañó la despedida final del mayor ídolo que dio la Argentina. Y, también, generó un nuevo contrapunto entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires.

Este viernes, horas después de que todo finalizó, el presidente Alberto Fernández adjudicó los incidentes a barrabravas y admitió que no previeron esa situación. Pero también se sumó a las críticas a la Ciudad y a la Policía porteña por lo que se vivió en la avenida 9 de julio.

"Eso hubiera pasado en cualquier lado si nos encontramos con un grupo de violentos dispuestos a entrar en cualquier lado con la violencia, es muy difícil de resolverlo. Sin embargo lo resolvimos sin que haya ningún herido, ningún palazo, ninguna bala de goma. Lo resolvimos. Cerramos las puertas, desplegamos la Gendarmería", afirmó Fernández.

En declaraciones radiales, el mandatario esbozó una especie de autocrítica respecto a lo que ocurrió en la propia Casa de Gobierno: "Seguramente debimos haber previsto la presencia de barrabravas. Pero como no tenemos contacto con barrabravas, confiamos mucho en la conciencia social", dijo, a la vez que resaltó que "la inmensa mayoría de los que fueron a despedir a Maradona no participaron de los hechos violentos".

Pero Fernández no dejó pasar la posibilidad de apuntar contra la Ciudad de Buenos Aires al hablar de los hechos que se vivieron en la avenida 9 de julio y en la avenida de Mayo, cuando se realizó un corte en la larga fila de gente que esperaba para despedir a Maradona.

"Le pedí al secretario de Derechos Humanos (Horacio Pietragalla) que investigue. Me parece que hubo una acción desmedida de la Policía de la Ciudad, es muy evidente. He visto a un tipo con una bandera al que le tiran una bala de goma a dos metros de distancia, y el tipo está parado con una bandera. Eso es una cosa incomprensible. Es incomprensible esa violencia. Pero eso de ningún modo dependió de nosotros", aseveró.

Agregó: "Le escribí a (Horacio, el jefe de Gobierno porteño) Rodríguez Larreta para plantearle que paren con esto. Me dijo que Santilli ya lo estaba arreglando con Cafiero. Nosotros no mandamos a cortar nada".

Los hechos que se vivieron en la tarde del jueves, principalmente desde las 14, recorrieron el mundo. Primero, la cantidad de gente que iba ampliando la fila (llegó a haber más de 30 cuadras) anticipaba que el final del velorio de Maradona, previsto originalmente para las 16, iba a generar problemas. No había manera que todas esas personas pudieran ingresar a la capilla ardiente montada en la Casa Rosada.

El ambiente se caldeó aún más cuando la Policía de la Ciudad realizó un corte en Avenida de Mayo y 9 de julio, a partir del cual no permitía el ingreso de más personas. Allí se registraron serios incidentes, con piedrazos, botellazos, gases lacrimógenos, balas de goma y hasta un camión hidrante.

Pero la tensión también se trasladó a las puertas de la Casa Rosada, cuando los controles cedieron y decenas de personas ingresaron violentamente, lo que obligó, primero, a cerrar el paso de gente y, luego, sacar el féretro con el cuerpo de Diego Maradona para resguardarlo. Todo terminó con un final abrupto de la ceremonia, pese a que en ese momento se había acordado extenderlo hasta las 19 horas.

Fernández volvió a defender este viernes la decisión de realizar la ceremonia en la Casa Rosada, negó que haya habido un aprovechamiento político de la muerte del ídolo, pero insistió en que todo fue decisión de la familia.

"Fue una decisión de la familia, absolutamente legítima, respetable, y que yo de ningún modo iba a violentar. Pero no falta el tonto que dice ‘cómo usaron a Maradona políticamente’. No hice nada de eso, respeté lo que me pidió la familia. Solo estuve 10 minutos y después me fui y los dejé para que el pueblo argentino pudiera despedirse de Maradona", dijo.

Según el Presidente, le ofreció a Claudia Villafañe realizar la ceremonia en el estadio de Argentinos Juniors o en la Rosada, y que fue la ex esposa de Maradona la que decidió el lugar.

"Maradona es un ser humano y quien impone cómo celebrar esa ceremonia es la familia. Yo le ofrecí hacerlo en un lugar abierto, como Argentinos Juniors, o en la Casa de Gobierno. Claudia me dijo que sus hijas y ella creían que a Maradona le hubiera gustado que sea en la Casa de Gobierno", contó.

También insistió con que fue decisión de la familia de que el velorio público finalizara a las 16, aunque contó que junto con Cristina Kirchner y Claudia Villafañe, acordaron extenderlo tres horas más.

"No le atribuyo la más mínima responsabilidad a la familia, yo solo respeté lo que pidieron. Y si la familia decidió que el límite era las 4 de la tarde, ese era el límite", aclaró.

También, Fernández dijo que lo que ocurrió en el Patio de las Palmeras "duró entre 5 y 10 minutos, no más", y que una vez que se controló la situación, "la gente se fue tranquilamente".

"Fue imposible (de controlar). Tiraron abajo una puerta de Casa de Gobierno. Hay cosas que se pueden prever pero otras son imposibles cuando asoma la locura en un grupo de personas que tanto daño le hacen al fútbol. Estamos viendo quiénes fueron y cómo fue que entraron. Todo está grabado", explicó.

Y agregó, en ese sentido: "Eso que pasó hubiera pasado en cualquier lado. Si nos encontramos con un grupo de violentos dispuestos de entrar a cualquier lado de cualquier modo, es muy difícil de resolver. Es muy difícil organizar un evento de esta naturaleza pensando que puede haber 200 energúmenos que hicieron lo que hicieron".

Consultado sobre el impacto sanitario que pueda tener el velorio en cuanto a los contagios de coronavirus, el Presidente lamentó: "Yo ponderé esto y me preocupó. El miércoles vi la escena de la llegada del cuerpo de Maradona a la casa de sepelios y la gente se subía a la camioneta de la Policía. Ayer fue impresionante ver a la gente subida a las autopistas".

"Queda claro que Maradona genera una suerte de desborde popular que nos excede a todos. El Gobierno no tiene nada que ver con lo que pasó en La Paternal en la casa de sepelios ni con la gente amontonada en los puentes para ver pasar el coche fúnebre. Maradona nos excede a todos y a todas nuestras previsiones", reflexionó.

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