Greenpeace: “Proyectos petroleros condenarían a los ciudadanos y ecosistemas de Mar del Plata”

Según la organización ambientalista la disminución en las poblaciones de peces, varamientos de mamíferos marinos en sus costas y un 100% de probabilidad de derrames son algunos de los impactos que afectarían al icónico ecosistema marplatense y a sus habitantes.

Por Redacción

domingo 24 de enero, 2021

Según Greenpeace, la instalación de las petroleras en el Mar Argentino no solo contribuye al colapso ambiental de los ecosistemas marinos, sino que amenaza a la ciudad de Mar del Plata y su patrimonio costero. Activistas de la organización ambientalista desplegaron en las aguas de Playa Varese un banner que simulaba una gigante mancha por derrame, con el mensaje: Mar Argentino libre de petróleo.

Luisina Vueso, coordinadora de la campaña por la protección del Mar Argentino de Greenpeace, señaló: “No podemos pensar en Mar del Plata sin su mar. Los efectos padecidos por los ecosistemas marinos ante la actividad petrolera afectan a las costas y, consecuentemente, a las ciudades conectadas al mar. Considerando la altísima probabilidad de derrames que existe, y siendo que muchos de sus efectos son irreversibles, estos proyectos implican una verdadera condena para la población local y sus medios de vida. Su economía depende fuertemente del turismo y la pesca, y ambas actividades están íntimamente ligadas a la calidad de las aguas, las playas y paisajes costeros. Ambas sufrirían los impactos negativos de los hidrocarburos. Por eso, desde Mar del Plata, Greenpeace visibiliza a través de esta actividad el estado de vulneración en que se encuentra el Mar Argentino.”

Según Greenpeace, sin consultar a los marplatenses y otras ciudades costeras, en 2019 se entregaron segmentos de la cuenca Argentina Norte para realizar exploración sísmica de hidrocarburos. De los bloques ubicados en el sudeste de la Provincia de Buenos Aires, frente a las costas de Mar del Plata, se ubica el CAN 100, el cual cobró relevancia recientemente por la fusión de YPF, Equinor y Shell para su explotación, dando cuenta de una operación que avanza hacia una inminente perforación.

Por otro lado, Vueso advirtió que “la explotación petrolera acompaña una alta posibilidad de desastres ambientales. De hecho, los derrames petroleros han sido muestra de la forma en que opera la industria hidrocarburífera. Las estimaciones de producción para la plataforma argentina calculan un 100% de probabilidad de ocurrencia de derrames. Teniendo en cuenta las corrientes oceánicas y su intensidad, entre los sectores costeros más expuestos se encuentra la costa sur y sudeste de la provincia de Buenos aires, viéndose amenazado Mar del Plata”.

Greenpeace desplegó en las aguas de Playa Varese un banner que simulaba una mancha gigante por derrame, con el mensaje: Mar Argentino libre de petróleo, reclamando de este modo el cese de la exploración sísmica de hidrocarburos. La disminución en las poblaciones de peces, varamientos de mamíferos marinos en sus costas y un 100% de probabilidad de derrames, son algunos de los impactos de la actividad petrolera, que afectarían al icónico ecosistema marplatense y a sus habitantes.

 

Un informe de la organización ambientalista evidencia el estado de vulneración de los cetáceos ante la amenaza de los bombardeos acústicos por la exploración sísmica, provocando en los cetáceos y otros mamíferos muerte por ahogamiento, lesiones masivas, varamientos en las costas, disminución en los avistamientos de poblaciones, ausencia de grupos de cópula y de madres con crías. Se suman a esta problemática la disminución de las poblaciones de peces por la actividad. Un estudio en el golfo San Jorge demostró que luego de la actividad de exploración sísmica se redujo la captura hasta un 70% de la tasa habitual.

Asimismo, el avance de la industria petrolera atenta contra reservas naturales de la región como la Reserva Natural Faro Querandí, Reserva Natural Mar Chiquita y Áreas Marinas Protegidas Costeras.

“Necesitamos frenar el avance de las petroleras sobre el Mar Argentino, deteniendo la exploración sísmica, cancelando los permisos otorgados que se le cedieron a esta industria para bombardear más de 1 millón de km2 hasta el año 2028. En un contexto de emergencia climática, no se deberían abrir nuevas fronteras de explotación sino más bien reducir la dependencia a los combustibles fósiles y hacer la transición a energías limpias”, concluyó Vueso.

 

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