El síndrome urémico hemolítico

Se trata de una enfermedad muy frecuente en niños menores de 5 años.

Por Gimena Rubolino

martes 26 de enero, 2021

Desde la Sociedad Argentina de Nefrología (SAN) sostienen que esta enfermedad se caracteriza por manifestarse en primera instancia con diarrea. Puede provocar daño en varios órganos, siendo el riñón uno de los más afectados, como así también causar la muerte de quien la padece.

El Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es muy frecuente en nuestro país, especialmente en niños menores de 5 años, afectando a 12,2 niños por cada 100.000 menores de 5 años, siendo estos valores tres veces más elevados que los observados en Latinoamérica y el resto del mundo. Puede afectar también a niños de mayor edad.

La enfermedad se genera al tomar contacto con una bacteria llamada Escherichia Coli (E.C) que produce una toxina llamada Shiga Toxina (STEC), la bacteria más frecuente en nuestro país.  Los principales reservorios (lugar en donde viven estas bacterias) son el ganado vacuno, ovino, animales de granja y roedores”, explica la Dra. Alicia Fayad, médica de Staff del Servicio de Nefrología del hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

¿Cómo se produce la enfermedad en los niños?

  • A través de la incorrecta manipulación de los alimentos (carnes), contaminándolos: Ya sea por tocar los alimentos con las manos sin la higiene previa adecuada (trasmisión persona a persona); bien por apoyar/utilizar elementos de cocina que tuvo contacto con carne cruda y luego carne cocida, verduras u otros alimentos, lo que se denomina contaminación cruzada, por ejemplo: utensilios o la misma tabla de cocina para carnes crudas, cocidas y verduras sin el lavado adecuado  previo a cada uso.
  • Por la insuficiente cocción de los alimentos, especialmente carne picada.
  • Por ingerir agua no potable, lácteos no pasteurizados y/o bañarse en aguas contaminadas.
  • Al ingerir los alimentos contaminados con la bacteria, dentro de las 24-48 horas, el niño comienza con diarrea habitualmente con “estrías” de sangre, dolor abdominal, vómitos, fiebre; luego  pueden presentar  palidez (secundaria a anemia aguda), disminución  en la producción de orina por daño renal y alteración del estado de conciencia (daño a nivel del sistema nervioso central), convulsiones y en los casos más graves  coma y muerte.

Teniendo en cuenta la elevada incidencia de la enfermedad en nuestro país, la Dra. Fayad advierte que “es importante que ante la presencia de diarrea especialmente con sangre, en niños menores de 5 años  consultar al médico de cabecera, quien mediante el interrogatorio podrá determinar antecedentes. El profesional realizará un examen físico para observar signos y síntomas que permitan o no sospechar la enfermedad y mediante pruebas de laboratorio simples como hemograma, creatinina, orina completa y búsqueda de E. Coli en materia fecal,  confirmar el diagnóstico y conducta a seguir”.

Medidas de prevención

  • Lavarse siempre y bien las manos con agua y jabón antes de comer o preparar alimentos y/o después de tocar alimentos crudos.
  • Cocinar bien las carnes. No deben tener color rosado ni ser jugosas por dentro, ya que la bacteria que causa la enfermedad muere solo por acción del calor, con una cocción a más de 72 °C. Tener especial cuidado con la carne picada.
  • Consumir y ofrecer únicamente lácteos pasteurizados.
  • Beber, cocinar o lavar los alimentos, usar solo agua potable. Si existen dudas, agregar 2 gotas de lavandina por litro media hora antes de usarla o lo que indique el envase.
  • Usar diferentes superficies para picar y distintos utensilios de cocina, para los alimentos crudos y cocidos, a fin de impedir la contaminación cruzada. Evitar las mesadas y tablas de madera.
  • Mantener la cadena de frío de los alimentos.
  • Bañarse en aguas recreacionales seguras.

¿Por qué debemos contribuir a la prevención de la enfermedad?

Porque estos niños, sanos previamente, al tomar contacto con la bacteria y desarrollar el SUH -según la severidad del cuadro en la etapa aguda- presentarán grados variables de daño renal. Un porcentaje de niños evolucionará a enfermedad renal crónica, diálisis y  plan de trasplante renal.

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