Se aproxima la siembra de alfalfa, un alimento con gran potencial económico para Mar del Plata

Se trata de un alimento ó producto que representa una gran oportunidad para la actividad agrícola de Mar del Plata, dentro de todos los que conforman la industria de forraje.

Por Redacción

martes 23 de marzo, 2021

La industria turística y pesquera son las más importantes de Mar del Plata, sin embargo la ciudad también cuenta con espacios aptos para la agricultura. De hecho, el partido de General Pueyrredon es uno de los centros de cultivo o producción de huertas más importantes del país.

Esto se debe a las excelentes condiciones ambientales, así, cómo climatológicas. Destacan sus veranos frescos y la distribución de las precipitaciones de manera adecuada. Por ello, es que su tierra va destinada al cultivo de alfalfa, soja, avena, lino, trigo, entre otros.

Al contar con estas tierras tan bondadosas para la siembra, contribuye para que Argentina sea uno de los principales productores de alimentos. Por otra parte, hay que destacar el hecho de que después de la soja, la alfalfa es el segundo producto más importante del país. Con lo cual, las semillas de alfalfa son muy demandadas.

Por ello, se trata de un alimento ó producto que representa una gran oportunidad para la actividad agrícola de Mar del Plata, dentro de todos los que conforman la industria de forraje.  Puesto que, es un producto con una gran relación calidad- persistencia (el tiempo que dura la alfalfa, el cual puede ser de 6 a 8 años).

Pero no solo es un producto de calidad, también se puede producir en gran cantidad y su destino o uso es amplio. Ya que puede ser aprovechado para el pastoreo o conservarse en forma de rollos.

Además, se acerca el otoño, la época ideal para que las semillas de alfalfa comiencen a germinar y contar con el tiempo prudencial para que las raíces se fortalezcan antes que se lleguen las primeras olas de frío.

Seleccionar la mejores semillas de alfalfa, es clave

Una de las claves para una siembra efectiva, además de elegir bien la zona de cultivo es seleccionar las semillas perfectas. Esto se debe hacer en función al destino de la producción, es decir si va a ser utilizada para corte o pastero.

Tomando en cuenta esto, las de grupos cortes 6 y 7 son mejores para el corte porque tienen mejor calidad. Estas garantizan menos cortes porque aseguran una mayor cantidad de materia seca.

Por su parte, las del grupo 8 y 9 proporcionan un mejor reposo invernal, con lo cual se garantiza un mayor tiempo de aprovechamiento. Independientemente de la que elija, lo ideal es que sean certificadas, solo así te aseguras que sean semillas de alfalfa puras.

Aspectos a tener en cuenta para una siembra exitosa de alfalfa

Identificar el mejor momento para iniciar la siembra es clave para la alfalfa como para cualquier otro producto agrícola. Tal como te mencionamos, el otoño es la mejor época para iniciar con la siembra de este forraje, puesto que hay menor incidencia de malezas y plagas.

Esto no quiere decir que necesitarás utilizar matayuyo, para evitar el crecimiento de plantas indeseadas que puedan afectar la zona de cultivo. Por otra parte, lo ideal es comenzar a preparar el suelo desde el verano, es decir, fijar el pH ó agregar abono al suelo.

Definir la zona y la variedad que se cultivará en función al rendimiento del suelo, es otra de las recomendaciones ó aspectos a tener en cuenta antes de sembrar. Otra sugerencia radica en la profundidad de siembra adecuada, para que la semilla pueda germinar, ya que la maleza suele competir con la alfalfa por agua y nutrientes.

Luego, hay que elegir el sistema de siembra entre la siembra convencional y la que se realiza en hileras. La primera es ideal para zonas reducidas a fin de contar con un mejor rendimiento de los nutrientes, el manejo del agua y el manejo de la maleza.

Ventajas de sembrar alfalfa

Una de las ventajas es que fácil de sembrar y al ser extensivo no necesitarás invertir gran cantidad de dinero en mano de obra. Son resistentes, así que aunque tengas que adquirir matayuyo el uso será bajo.

Es un cultivo que se adapta fácilmente a distintos tipos de suelo, aunque el suelo ideal son aquellos de gran profundidad, bajos en sales y sodio, que estén provistos de materia orgánica.

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