"Las crisis siempre generan oportunidades y para el sector frutihortícola el coronavirus lo ha sido"

Los productos estacionales fueron líderes en lo que respecta a la inflación de los alimentos durante el último año. Mariano Winograd, consultor frutihortícola, manifestó que "la pandemia del coronavirus, le dio al sector frutihorticultura una oportunidad, porque se tomó conciencia acerca de la alimentación saludable"

Por Redacción

sábado 3 de abril, 2021

Con la política de precios máximos que instauró el Gobierno en marzo del año pasado a raíz de la pandemia, los alimentos que dispararon la inflación en ese rubro fueron la carne, las frutas y las verduras. En 2020 esos rubros casi duplicaron la evolución del índice de precios al consumidor (IPC).

La explicación que ofrecen los analistas del mercado frutihortícola y los propios productores es que después de varios años de atravesar una situación de precios deprimidos y desalientos a la actividad, el último año tuvo la particularidad de que el consumo de productos frescos creció -se calcula en torno al 20%- como consecuencia de que la sociedad estuvo más en sus hogares y modificó sus hábitos de alimentación, creció la conciencia respecto de los bienes más saludables frente al covid-19 y, por otra parte, muchos consumidores tuvieron más dinero en el bolsillo para destinar a comer, ya que debieron prescindir de comidas fuera del hogar y de gastos en esparcimiento, principalmente.

"La frutihorticultura es una actividad estacional. Si bien la tecnología permite modificar las estaciones naturales de las cosechas, la frutihorticultura siempre acompaña con una lógica estacional. Por este motivo teniendo en cuenta que viene el invierno, es la temporada de los cítricos", manifestó el consultor frutihortícola Mariano Winograd, en diálogo con el programa "Antes que sea Tarde", por Radio Mitre Mar del Plata FM 103.7

"Es muy importante prestarle atención a la estacionalidad. En el otoño-invierno comienza la abundancia de la naranja, del pomelo y la mandarina, empezando a desaparecer o a reducirse en el abastecimiento, los duraznos, ciruelas, cerezas, las uvas, el melón y las sandías", detalló.

Al ser consultado por como ha sido la realidad de los productores en medio de la pandemia por el coronavirus, Winograd sostuvo que "podríamos decir que salvo algún caso muy puntual de Estados que se aterrorizaron y clausuraron todo el acceso al municipio y pusieron barricadas impidiendo la llegada de los camiones y demás, podemos decir que dada la dramaticidad del problema, en materia frutihortícola el Estado tanto, nacional como provincial y municipal, ha sido bastante coherente".

"El Estado se encargó de garantizar que el abastecimiento funcionara permitiendo que los productores y comercializadores realizaran su trabajo. El sector puso mucho patriotismo. Siempre se destaca el rol de los servidores públicos, de la salud, de la policía, pero igual de heroico ha sido el trabajo de los frutihorticultores", aseguró.

"En el Mercado Central de Buenos Aires que nunca cerró, tuvimos alrededor de 90 puestos cerrados por casos de coronavirus y la gente adulta o de riesgo dejo de ir al mercado. Pero de todas maneras la mayor parte de los trabajadores, prácticamente el 90%, seguimos trabajando y algunos nos enfermamos, por suerte en general muy levemente", destacó Winograd.

"La pandemia del coronavirus, le dio al sector frutihorticultura una oportunidad, porque se tomó conciencia acerca de la alimentación saludable, de preparar alimentos saludables, de preparar alimentos en el lugar, de los productos frescos y la diversidad de los mismos", subrayó.

"Las crisis siempre generan oportunidades y para el sector frutihortícola el coronavirus lo ha sido, al menos hasta el momento, veremos que es lo que ocurre este año" remarcó el consultor frutihortícola.

En referencia a la logística para el transporte de las frutas y verduras Winograd sostuvo que "en muchos casos se compara el precio de la fruta en la planta en el mes de cosecha, con el precio de la fruta 'en la verdulería de la esquina', seis meses después. La fruta se comercializa todo el año y para hacerlo hay que guardarla en un frigorífico, clasificarla, curarla de las enfermedades post cosecha, meterlas en una caja, llevarlas al mercado y allí vendérsela a un minorista".

"En consecuencia efectivamente el valor del producto añadido por la logística, se refleja en la comercialización. El verdulero es el aliado del consumidor, siendo prácticamente un profesional que va al mercado todas las mañanas, para tomarse el trabajo de armar el mix de productos que requiere su cliente", concluyó Mariano Winograd.

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