Gastronómicos: "Sin ayuda y con restricciones es imposible continuar"

Desde el sector estiman que una limitación de la circulación puede generar una caída de hasta del 50% en una economía que viene muy golpeada y con grandes deudas. Hernán Szkrohal, empresario del sector en Mar del Plata, manifestó que "un sector con tanta gente que trabaja en nuestros locales, no puede atender estas restricciones, si no es a partir de una ayuda".

Por Redacción

jueves 8 de abril, 2021

Las nuevas restricciones impuestas por el Gobierno para morigerar el aumento de los casos de coronavirus, puso en alerta a los gastronómicos. El sector ya está trabajando a un 30% de su capacidad en los salones y con una restricción horaria hasta las 2 de la mañana.

"Estamos con mucha preocupación, son horas de mucho debate interno entre colegas. Esto es un espiral que lo va marcando lamentablemente el virus y las medidas que acompañe el gobierno", manifestó Hernán Szkrohal, empresario marplatense del sector, en diálogo con el programa "Antes que sea tarde", por Radio Mitre Mar del Plata FM 103.7

Para los empresarios, una nueva restricción puede generar una ola de nuevos cierres de locales gastronómicos, incluso más fuerte que la que se dio en 2020. Según datos del sector, en todo el país, desde el comienzo de la cuarentena cerraron unos 12.000 locales y hoy peligran otros 15.000. Se perdieron unos 150.000 puestos de trabajo y, sin medidas de ayuda a tiempo, estiman que se perderían otros 200.000 puestos más.

"Nos encontramos en una situación de extrema peligrosidad con respecto a lo que significa poder seguir con una actividad que ya estaba tan lastimada y que estas nuevas restricciones no generan más que mucho desasosiego, preocupación y ver como volvemos a poder defendernos en los próximos meses que serán de mucha pérdida para la gastronomía", destacó.

En referencia a lo que se evalúa desde el sector gastronómico al respecto, Szkrohal sostuvo que "básicamente los reclamos siguen siendo los mismos. Un sector con tanta gente que trabaja en nuestros locales, no puede atender estas restricciones, si no es a partir de una ayuda".

"En la primera etapa se enfrentó esto poniendo en muchos casos los ahorros de muchos colegas y en muchos otros casos, en la gran mayoría, endeudándose durante todo el año pasado", subrayó.

Con preocupación, los empresarios de restaurantes y bares esperan precisiones sobre las disposiciones que se aplicarán en todo el país, pero ya anticipan un impacto letal. Para los referentes del negocio, las limitaciones serán un knock-out fulminante y advierten que no resistirán un segundo cierre.

"La temporada ha sido muy floja y realmente nos encuentra sin ningún tipo de colchón que nos pueda permitir sostener una apertura con un aforo del 30% y una restricción respecto al horario sin algún tipo de ayuda por parte del Estado", aseguró Szkrohal.

"El sector es pujante, productivo, pero lamentablemente se han agotado todos los tiempos con respecto a poder continuar sin algún tipo de apoyo. La restricción horaria no hace más que atacar directamente el formato nocturno, pero a su vez lo que se genera es una disminución en la visita de todos los establecimientos", afirmó.

"Los sanitario hay que cuidarlo pero por lo que habíamos hablado con el municipio, la situación puntual de Mar del Plata, no ameritaba en este caso un cierre o una disminución. Agregado que con las disminución de las visitas de grupos con el turismo, lo que genera también, de manera automática, es una disminución en el turismo del fin de semana", alertó el empresario gastronómico.

"Realmente estamos muy preocupados, estamos en un debate continuo en el sector y lógicamente vamos a pedir reunirnos con el intendente en las próximas horas para ver como enfrentamos esta situación", destacó Szkrohal.

"Sin ayuda, con restricciones de horario y disminuciones de aforo es imposible poder continuar en la gran mayoría de nuestros establecimientos", remarcó.

En referencia a la cantidad de días de vigencia que ha dispuesto el gobierno para las nuevas restricciones, Szkrohal señaló que "el año pasado también arrancamos cerrando 14 días y eso se fue dando durante meses. Esa es otra parte que consideramos que es injusta en el sentido de que la gastronomía no soporta tantos días de cierre".

"En este caso se arranca con un comienzo de 21 días, pero sabemos que esto muchas veces no es definitivo y que si la situación empeora se va a continuar con la disminución de horarios. Lo que nosotros no podemos enfrentar más, ni siquiera desde la parte psicológica, es no tener nada por delante que se pueda prever", concluyó Hernán Szkrohal.

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