Allanaron un reconocido balneario ante el posible delito de contaminación ambiental

La investigación busca determinar si se vierten efluentes cloacales y/u otra sustancia que resulte nociva para la salud desde alguna tubería presuntamente clandestina hacia el arroyo Lobería, que termina su curso en el mar. Personal de la Policía Federal Argentina tomó muestras en el lugar.

Por Redacción

jueves 15 de abril, 2021

Ante la posible contaminación con desechos cloacales de un arroyo que llega hasta el mar, la Fiscalía Federal N°2 dirigió una investigación que este miércoles derivó en un allanamiento dentro de un complejo balneario de la zona sur de la ciudad donde se tomaron muestras que serán analizadas para determinar un presunto efecto nocivo sobre el medio acuático y/o la salud de las personas.

"La causa se inició a partir de la denuncia de un particular, constituido en querellante, quien en marzo del 2020 advirtió el posible vertido de efluentes cloacales y/o desborde de pozos ciegos en la rivera del arroyo Lobería, que desemboca en la playa donde se ubica el balneario con nombre de fantasía “Manantiales Club de Mar”, ubicado sobre el kilómetro 541 de la ruta 11. La presentación dio cuenta del olor a cloaca en la zona, durante el verano pasado, allí donde familias del barrio y turistas buscan esparcimiento y descanso", precisó el sitio Fiscales.

El arroyo Lobería desemboca en el mar y sobre su orilla hay un acceso público que permite el ingreso al Complejo Manantiales.

"En el sector del club de playa -sigue el informe- se emplaza un médano cercado por un alambrado con roturas, desde donde se observó un cartel que reza “peligro de derrumbe”, con una tela negra por detrás, que dejaba visualizar dos tubos plásticos de color blanco, que serían respiraderos cloacales", detallaron.

De acuerdo a las tareas de investigación ordenadas por la fiscalía a la Policía Federal Argentina (PFA), "se observó que sobre ese lateral del balneario están las instalaciones de baños y duchas; y se describió que en la parte baja del médano, junto al cauce de agua, hay una tapa de hormigón que ocultaría la desembocadura del sistema cloacal clandestino cuya capacidad se observó colapsada", resaltaron en el informe.

A partir de las pruebas reunidas, el auxiliar fiscal Hércules Giffi solicitó al juez federal Santiago Inchausti la orden de allanamiento para determinar, por un lado, "si la empresa a cargo de la explotación turística del balneario denunciado cumple con la reglamentación del sistema de disposición de desagües cloacales -circunstancia que devendría en una cuestión de incumbencia administrativa-; y por otro lado, si fehacientemente desde el establecimiento se vierten efluentes cloacales y/u otra sustancia desde algún tipo de caño, tubería o conexión presuntamente clandestina cuyo destino sea el medio acuático", señalaron.

A su vez, desde el Ministerio Público Fiscal se solicitó – y así lo convalidó el juez- que estuvieran presentes al momento del allanamiento representantes de la Autoridad del Agua y de Obras Sanitarias, para la extracción de muestras y contra muestras para su resguardo del agua del Arroyo Lobería, en distintos puntos de su cauce a través del tramo que atraviesa el balneario y hasta su desembocadura en el mar. "Ya colectado el material, el Laboratorio de la División de la PFA se ocupará de su análisis químico", cerraron en el informe.

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