La búsqueda de un suelo saludable

El investigador marplatense, asistente del CONICET Sebastian Villarino, junto a otros especialistas, analiza el rol del carbono en la salud del suelo. Producto de esta línea de trabajo publicaron un artículo en la prestigiosa revista científica Science Advances con un aporte innovador en el estudio de esta temática.

Por Redacción

sábado 24 de abril, 2021

El trabajo publicado fue liderado por Villarino junto al investigador principal Gervasio Piñeiro del Instituto de Investigaciones Fisiológicas y Ecológicas vinculadas a la Agricultura (IFEVA-CONICET), Priscila Pinto, ex becaria del CONICET y el investigador Rob Jackson del Earth System Science Department, Woods Institute for the Environment, and Precourt Institute for Energy, de la Universidad de Stanford, Estados Unidos.

El artículo describe cómo se forma el carbono orgánico del suelo (COS). El COS es fundamental para mantener la "salud" del suelo y que éste pueda cumplir con las funciones necesarias para mantener el ecosistema. La cantidad de COS que puede almacenar el suelo es muy grande, considerando que globalmente el suelo es el destino principal del carbono en los ecosistemas terrestres. Esto último tiene especial relevancia en el contexto del cambio climático, debido a que los aumentos o disminuciones del COS están asociados a emisiones o secuestro de dióxido de carbono (CO2) de la atmósfera, especifica el ingeniero agrónomo.

Villarino amplía: “En este trabajo calculamos la eficiencia de distintos tipos de residuos vegetales en formar COS, en particular, en formar dos fracciones de COS: el carbono orgánico particulado y el carbono orgánico asociado a los minerales”. Los residuos vegetales se pueden dividir en tres tipos: restos aéreos (hojas, tallos), raíces y rizodeposición. Este último tipo de residuo comprende todo el carbono que es liberado al suelo debido al crecimiento de la raíz, que puede ser a través de exudados radicales, de raíces pequeñas u otras formas como hongos simbiontes que se van reciclando, detalla el investigador.

La rizodeposición es difícil de medir porque ocurre dentro del suelo en forma continua a medida que las raíces crecen, sin embargo su rol en la formación de COS es poco conocido. “En este trabajo aplicamos un enfoque novedoso que nos permitió estimar la eficiencia de formación de la rizodeposición a partir de datos medidos en diferentes tipos de experimentos realizados en distintas partes del mundo”.

Los resultados del trabajo indican que la rizodeposición es la fuente más eficiente para formar carbono orgánico asociado a los minerales, que es el carbono más estable dentro del suelo. La eficiencia de la rizodeposición es de 46 por ciento, mientras que la de las raíces y los residuos aéreos es de nuevepor ciento y siete por ciento, respectivamente. Es decir, la rizodeposición es cinco veces más eficiente que las otras fuentes de residuos vegetales.

Contar con un suelo saludable es fundamental para todos los seres vivos. Sin embargo, no siempre se le da la importancia que éste merece. El especialista detalla que el suelo no es un mero sostén de las plantas, ya que también regula los flujos de agua, de carbono, de nutrientes y es un recurso no renovable, considerando el tiempo que tarda en formarse. Y agrega: "Si el suelo se degrada, como se observa en una gran superficie de nuestro país, se contribuye al cambio climático, a la pérdida de biodiversidad y a la degradación de los ecosistemas".

Villarino trabaja en la Unidad Integrada Balcarce, Facultad de Ciencias Agrarias Balcarce – Estación Experimental Agropecuaria INTA Balcarce, dentro de dos grupos de investigación: Grupo Manejo Sustentable del Suelo y Grupo de Estudio de Agroecosistemas y Paisajes Rurales, en una tarea que describe como “grupal, divertida y poco rutinaria”. Y es que combina el trabajo de campo, recolectando datos primarios, y el trabajo de escritorio, donde realiza la estadística y modelos matemáticos. En su tarea diaria elabora modelos de la dinámica de la materia orgánica del suelo, específicamente se centra en el ciclo del carbono y los servicios ecosistémicos, orientado a sistemas agrícola-ganaderos. “Trabajo en desarrollar un modelo de simulación que nos permita predecir cómo se comportan las fracciones del carbono orgánico del suelo que medimos en el campo en función del uso y manejo que hagamos del suelo”, detalla el especialista.

Tenemos que lograr un manejo del suelo que sea sustentable, que nos permita cosechar productos sin degradar los recursos. Para esto es clave conocer la dinámica del COS, cómo se forma y se pierde”, declara Sebastián. En este contexto aportes como el artículo que publicaron los investigadores sirve para comprender mejor los procesos ecológicos, que de por sí son complejos y ayudan a favorecer estrategias en la búsqueda de un suelo saludable.

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