Cerró Compumundo y trabajadores se "atrincheraron" dentro de Garbarino

Por la crisis de ambas empresa, cerca de 40 empleados pueden quedar en la calle. "Estamos dentro del local, a la espera de una respuesta", contó a El Marplatense una empleada.

Por Redacción

viernes 2 de julio, 2021

Dos comercios dedicados a la venta de electrodomésticos y productos de electrónica atraviesan una profunda crisis por la que cerca de 40 familias marplatenses temen por quedarse sin trabajo.

Se trata de las firmas Compumundo y Garbarino, la primera de las cuales bajó la persiana de su local de Rivadavia y La Rioja, mientras que la restante (ambas pertenecen a la misma firma, de acuerdo a la información aportada a este medio) tiene a su personal dentro del local de Rivadavia al 3000.

"Estamos adentro de la sucursal y no nos movemos hasta no haya una solución o respuesta", dijo una de las empleadas a El Marplatense.

Compumundo cerró sus puertas este jueves donde trabajaban 5 personas, consignaron fuentes consultas por este medio.

En tanto Garbarino, cuyo local está ubicado en Rivadavia 3045, mantiene la persiana baja pero con los trabajadores en el interior, a la espera de una definición sobre una posible compra de la empresa o solución del problema.

"Por ahora no podemos hacer otra cosa. Sabemos que hay algunos contactos pero por ahora es poco y nada lo que sabemos. Acá trabajan 32 personas", comentaron a este medio.

La temática de "atrincherarse" dentro de los locales se reitera en distintas sucursales del país de la firma.

El futuro de Garbarino es absolutamente incierto. Rosales, dueño también de la aseguradora Prof y dirigente de San Lorenzo, habría comprado la cadena de electrodomésticos en junio pasado, con una deuda estimada en $ 12.000 millones, 200 locales a la calle y 4.325 empleados.

Así sumó a Compumundo (46 locales), Garbarino Viajes, Fiden (que emite las tarjetas de fidelización) y 2 plantas en Tierra del Fuego: Digital Fueguina y Tecnosur. Un año después y consumida por la crisis, al grupo le quedan 105 sucursales (muchas sin operar), otras 34 de Compumundo y unos 3.800 empleados.

"La situación se agrava día a día, con cierres de locales y las protestas de los trabajadores. El interés del grupo inversor no disminuyó pero a horas de vencer la oferta, no hubo respuesta y las conversaciones están trabadas", señaló una fuente. También dijo que en todo momento "las negociaciones fueron muy complejas, con respuestas cambiantes según el día y la hora".

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