Darwin Café, víctima de la virtualidad: "La zona de la Universidad está desierta"

El local ubicado en Deán Funes 3229 perdió su principal fuente de clientes. Mientras los estudiantes de la UNMdP cursan en sus hogares, Gustavo acumula deudas. Destacó que el impacto del vacunatorio fue poco, al igual que las ayudas recibidas por parte del Estado.

Por Redacción

domingo 4 de julio, 2021

Muchos cafés y comercios gastronómicos de Mar del Plata no trabajan para los turistas, ni quedan en el centro, sino que se concentran en los vecinos y atienen a quienes realizan alguna actividad en las cercanías. Tal es el caso de Darwin Café, que antes de la pandemia, servía a estudiantes y profesores de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMdP).

El local, ubicado en Deán Funes 3229, supo ser lugar de encuentro, charlas y debates. También recibía a personal administrativo de la institución y algún visitante que llegaba para alguna exposición o actividad, pero hoy la zona es un "desierto", por lo que, las deudas se acumulan, las ayudas del Estado son pocas y el futuro es incierto.

"Fue duro. Al principio, hablábamos de unos días y me había mentalizado para eso, pero empezó a correr el tiempo y se complicó. Fue un año cerrado. Intentamos buscar diferentes estrategias, vender viandas a las personas del barrio, poner Pedidos Ya, pero nunca alcanza, porque no es el volumen que concurre a la Universidad", expresó Gustavo, dueño del café, al móvil de El Marplatense.

Este año, la esperanza de salir adelante en pie se renovó cuando la UNMdP se convirtió en un vacunatorio, lo que reúne a cientos de personas cada día, que podrían haberse convertido en clientes. Sin embargo, no fue así y sólo alcanza para disminuir - o mantener - las deudas.

"Lo abrí con la expectativa de tener más clientes, pero la realidad es que es gente grande que se vacuna y rápidamente se va porque no tiene la misma dinámica del estudiante. Ayuda, pero sólo minimiza las deudas", afirmó.

"La colaboración por parte del Estado ha sido casi nula, muy poca. Es muy difícil trabajar cuando los impuestos ha sido los mismos y la Municipalidad te sigue cobrando lo mismo. Muchos decidieron rematar las cosas y devolver el local. Yo he tratado de mantenerlo, pero es difícil. La zona está desierta", concluyó.

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