Montenegro ordenó la demolición de un balneario abandonado en la zona sur

Se trata de la Unidad Turística Fiscal denominada Barranca de los Lobos. "Hay que resguardar la seguridad y la vida de los ciudadanos", indicó el jefe comunal.

Por Redacción

martes 21 de septiembre, 2021

Por Carlos Walker 

A través del reciente decreto N° 1564, el intendente Guillermo Montenegro ordenó la demolición de "todas las construcciones e instalaciones existentes" en la Unidad Turística Fiscal denominada Barranca de los Lobos en la zona sur del distrito de General Pueyrredon.

En la documentación oficial, a la cual El Marplatense tuvo acceso, el jefe comunal encomienda al Distrito Descentralizado Chapadmalal y al Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado Público a la “ejecución de las tareas necesarias para la demolición dispuesta”, así como también para “el retiro de todos los escombros y materiales que resulten de la misma”.

Además, se faculta al Distrito Descentralizado Chapadmalal a “requerir el auxilio de la fuerza pública y al cuartel de Bomberos en caso de ser necesario, para llevar a cabo la tarea asignada”.

En el expediente, se detalló “el estado de abandono que fuera constatado generó la necesidad de relevar todo el sector por parte del Emtur en forma conjunta con la Dirección de Control de Obras en UTF y la Delegación Chapadmalal, a efectos de llevar a cabo las acciones que fueran menester para evitar riesgos en la seguridad pública”.

Por su parte, la Dirección de Control de Obras en Unidades Turísticas Fiscales realizó un informe en el cual se señaló que “tanto la edificación principal como las secundarias, se observa que fueron realizadas de forma muy rústica y precaria, lo que en conjunto con la falta de mantenimiento y el clima hostil de la costa, dan por resultado un muy mal estado de conservación, situación que no solo impide el normal desarrollo de cualquier actividad económica y/o de vivienda y/o depósito, sino que implica un importante peligro de derrumbe, en especial con respecto a los techos, los que muchos se encuentran ya totalmente descalzados y en ocasiones apuntalados de manera extremadamente inestable”.

Además, se detalló que “se observa también un pozo a cielo abierto que actuaba como receptor de desechos cloacales, los que sin tratamiento alguno caían al mar. Este pozo representa un peligro para el público que pueda recorrer el predio, y además por su gran cercanía al acantilado presenta un peligro de derrumbe extra”.

Mientras tanto, la Dirección de Hidráulica de la Provincia de Buenos Aires, en su informe del mes de junio de 2021, ratificó los contenidos del informe oportunamente solicitado en el mes de mayo de 2011, concluyendo que “según el análisis realizado entre los años 2003 y 2020 se puede observar que este sector en particular es que está sufriendo las mayores consecuencias erosivas (…), esto advierte el alto ritmo erosivo, de retroceso o desmoronamiento del acantilado y la extrapolación en el tiempo de este ritmo es incierta”.

“Por lo tanto ratificamos nuestro criterio de desaconsejar el uso de estas áreas, entre la Ruta 11 y la cresta de la barranca, que naturalmente se encuentran altamente expuestas ante su desmoronamiento y riesgo de la seguridad de las personas...”, resaltaron desde el organismo bonaerense.

Ante estos informes, el gobierno de Montenegro consideró que “en todos los casos debe ser prioridad para cualquier funcionario propiciar las acciones tenientes a resguardar la seguridad y la vida de los ciudadanos, que por el motivo que fuere pudieren acercarse al lugar”.

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