Corea del Norte declaró que la prueba de su primer misil hipersónico fue exitosa

Bautizado como Hwasong-8, es una moderna tecnología que permite a los proyectiles volar a baja altura, ser más precisos y prácticamente indetectables.

Por Redacción

miércoles 29 de septiembre, 2021

Corea del Norte declaró este miércoles que había logrado probar su primer misil hipersónico, una moderna tecnología que seguramente tenga en fase inicial pero que evidencia su apuesta por sumar activos disuasorios de peso ante la creciente proliferación en la región y el estancamiento del diálogo.

El lanzamiento del misil, bautizado como Hwasong-8, tuvo lugar el martes desde Toyang-ri, provincia de Chagang (norte), según informó la agencia estatal KCNA.

El ensayo fue detectado el día anterior por Seúl, Washington y Tokio, aunque ninguna de las partes compartió prácticamente datos acerca del misil, en tanto aseguraban que seguían analizando la prueba.

Ese mismo día, fuentes militares filtraron a medios surcoreanos que el proyectil recorrió unos 200 kilómetros sin superar los 60 de apogeo, un patrón de vuelo poco común que llevó a algunos a aventurar que podría tratarse de tecnología hipersónica, con la cual el líder Kim Jong-un aseguró en enero que Pyongyang ya estaba trabajando.

Cabezas hipersónicas

En ese momento, Kim habló de que sus científicos habían terminado la fase de investigación para desarrollar "cabezas hipersónicas" para "nuevos tipos de misiles balísticos".

Aunque KCNA solo publicó una foto del Hwasong-8 en fase de ignición, varios analistas creen que se trataría de un misil balístico de rango medio que carga un nuevo tipo de cabeza, que en este caso sería un vehículo hipersónico, capaz de maniobrar y volar a enormes velocidades.

Pese a que es una tecnología que en su mayor parte sigue en desarrollo y que muy pocos países tienen plenamente operativa (se cree que solo Rusia y China), los misiles o vehículos hipersónicos técnicamente rompen en vuelo al menos cinco veces la barrera del sonido, es decir superan los 6.177 kilómetros por hora.

Aunque no poseen la velocidad y el alcance de un misil balístico intercontinental (ICBM), su rapidez, superior a la de un proyectil de crucero convencional, y el hecho de que puedan volar a escasa altura, trazar trayectorias no parabólicas y maniobrar los convierte en un arma táctica mucho más precisa y casi imposible de interceptar.

Fase temprana de desarrollo

El Estado Mayor Conjunto (JCS) surcoreano se apresuró a decir hoy, en cualquier caso, que esta tecnología de Pyongyang está "en una fase temprana de desarrollo", que será necesario "un periodo de tiempo considerable" hasta su despliegue y que los activos de Seúl y Washington son capaces de "detectarlos e interceptarlos".

De cualquier modo, la propaganda norcoreana aseguró que la prueba demostró "que todas las especificaciones técnicas cumplían con los requisitos de diseño", y que también se pudo determinar el buen funcionamiento de la ampolla de combustible para misiles "utilizada por primera vez".

Pak Jong-chon, jefe del Estado Mayor norcoreano y miembro del presidium del Politburó, supervisó el lanzamiento y defendió la importancia de generalizar el uso de ampollas de combustible, según KCNA. Kim Jong-un en cambio no estuvo presente, un posible indicativo de que se trata de las primeras pruebas de estos misiles.

Adoptar este sistema de ampollas para sus misiles de combustible líquido permitiría a Pyongyang una carga mucho más fácil y rápida para este tipo de proyectiles.

Mejora del arsenal

Sea cual sea el grado de modernización del Hwasong-8, Pyongyang parece decidido a seguir mejorando y fortaleciendo su arsenal, algo que le brindaría mayor margen de negociación en el caso hipotético de que retornara al diálogo.

De hecho, la hermana del líder, Kim Yo-jong, apunto apuntó remotamente a esa posibilidad el pasado fin de semana en un mensaje dirigido a Seúl.

Pero a falta de que comience a materializarse un acercamiento intercoreano o de que el régimen responda a las insistentes propuestas de Washington para resucitar el diálogo sobre desnuclearización, estancado desde 2019, la escalada armamentística sigue su curso en la península coreana.

La prueba del martes vino precedida por otras dos realizadas hace dos semanas por Corea del Norte, a las que el Sur respondió probando su primer misil balístico lanzado desde un submarino (SLBM) y anunciando varios nuevos desarrollos de peso.

A esto se suma una información a finales de agosto del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) alertando que Pyongyang reactivó este año instalaciones capaces de producir combustible que puede usarse en bombas nucleares.

Fuente: Clarin

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