¿Sabés cuáles son los mejores brakets para vos?

Por Redaccion

miércoles 29 de septiembre, 2021

De acuerdo con estudios antropológicos se considera que los primeros brackets se utilizaron en Egipto y Grecia. Eran elaborados con finos cordones de fibras naturales o con anillos y tiras finas de oro blando. Se empleaban sobre todo para ajustar unos dientes con otros cuando se perdía alguna pieza. El otro uso, al igual que en la actualidad,  era corregir el apiñamiento de dientes o una mala disposición de los mismos. Más acá en el tiempo, en 1928 comenzaron a usarse en reemplazo de molestos tornillos y a partir de la década del 60 los brackets evolucionaron hasta lograr las prestaciones que brindan en la actualidad.

El objetivo central de estos productos, y en general de la ortodoncia, es corregir y tratar  malformaciones dentarias. Se trata de piezas sujetadas por aros de metal que se adhieren a la parte frontal del diente o bien en la parte posterior. Este último, es el caso de la ortodoncia lingual o de los brackets invisibles.

Concretamente, los brackets fijos se utilizan para ajustar la posición de las piezas dentales. Por ello es recomendable colocarlos entre los 9 y 13 años, ya que alinearlos a esa edad ayuda a evitar enfermedades bucales y el deterioro dental. Originalmente eran metálicos, realizados en acero. Con el tiempo, se comenzó a emplear en su fabricación otros materiales como la cerámica o el plástico con el objetivo de incrementar su estética.

En los últimos años la ciencia ha avanzado hasta lograr brackets invisibles. Uno de ellos son los brackets transparentes de zafiro. Su principal característica, la transparencia, es un punto a favor, ya que dejan ver la sonrisa preservando la estética y además no se manchan con los alimentos. Otros son los brackets de composite, policarbonato y de plástico, que aunque resulten un poco más económicos que los anteriores, con el paso del tiempo tienden a cambiar de tonalidad por acción de la alimentación. Por el contrario, los brackets de cerámica no sufren esa acción de desgaste, conservando la estética por un tiempo mucho mayor. En cuanto al aspecto estético, los brackets metálicos no son los más recomendables, aunque al ser más económicos que los otros tipos su uso es más extendido.

Respecto a la durabilidad tanto los brackets transparentes de zafiros como los metálicos tienen una duración similar. Esta es otra de sus ventajas. Mientras que los de resina o plástico deben ser reemplazados con mayor frecuencia debido a su tendencia a fracturarse. Por otro lado, los brackets metálicos resultan más cómodos que los de cerámica por su función en la masticación. En todos los casos, es esencial cuidarlos tanto en el uso como en la higiene. Los de metal son de fácil limpieza, la  puede llevar a cabo cualquier persona. En tanto, los de cerámica y zafiro deben incluir la limpieza intensa de las ligas que unen estos al arco.

Considerando todos estos aspectos, con seguridad, el profesional odontólogo recomiende la mejor solución para cada paciente y sus necesidades.

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