Estados Unidos registra la inflación más alta en 30 años y complica a Joe Biden

Los precios subieron en agosto un 4,3% en relación a un año atrás. Algunas causas de un fenómeno que preocupa al gobierno.

Por Redacción

viernes 1 de octubre, 2021

La inflación de Estados Unidos alcanzó en agosto un 4,3 por ciento anualizado, un pico que no se veía desde hace 30 años y que complica al gobierno de Joe Biden.

El Bureau of Economic Analysis informó este viernes que fue el salto más pronunciado desde enero de 1991. El índice mensual también se mantuvo elevado, con un alza del 0,4 por ciento por segundo mes consecutivo.

Eliminando los precios de los alimentos y la energía, que tienden a ser volátiles, la inflación se situó en el 3,6%, donde ha estado desde junio. Sigue siendo una tasa muy por encima del objetivo de la Reserva Federal del 2% anual.

Mientras que los precios aumentaron bruscamente, los ingresos estadounidenses crecieron a un ritmo modesto, un 0,2%.

Algunas causas

Este inusual índice de inflación mantiene la presión sobre el equipo económico de Biden. Muchos economistas ven el horizonte con preocupación porque observan que las dificultades en las cadenas de suministro y el costo de las materias primas amenazan con extenderse más de lo que esperaban, con el consiguiente impacto en los precios.

Los precios de los alimentos se han disparado en los últimos tiempos a nivel global, alcanzando índices que no se veían desde 2011. Según la FAO, la organización de alimentos y agricultura de las Naciones Unidas.

Además, la baja de personal en fábricas en Asia y EE.UU. por la pandemia provocan cortes de la cadena de suministro global. Los costos de los productos básicos, incluidos los del petróleo y el gas, están aumentando.

Las empresas se ven obligadas a pagar más para asegurarse materiales críticos como madera y acero. Los precios de la carne y el pollo suben por las dificultades de personal en las empaquetadoras.

El precio de los alquileres

Los alquileres se están recuperando a un ritmo vertiginoso después de la pandemia y eso impulsa la inflación en el mercado de las viviendas, una parte importante del índice general de precios.

También es importante otro factor: el gobierno inyectó billones de dólares a la economía en un intento por mitigar el impacto del coronavirus, lo que indudablemente ha contribuido a la inflación.

Los funcionarios de la Fed dicen que están siguiendo de cerca esta tendencia y, aunque dicen que todavía esperan que la inflación disminuya, reconocen que el proceso está tomando más tiempo de lo que esperaban.

Es “frustrante ver que los cuellos de botella y los problemas de la cadena de suministro no mejoran, de hecho, aparentemente están empeorando un poco”, dijo Jerome Powell, el presidente de la Fed, el miércoles.

“Vemos que eso continuará en el próximo año, probablemente, y que la inflación se sostenga más de lo que pensábamos”, agregó.

Preocupación en la Casa Blanca

Los problemas de inflación y suministro representan un dolor de cabeza para la Casa Blanca, ya que el aumento de los costos reduce el poder adquisitivo de los votantes y las casas y los automóviles (que en Estados Unidos se renuevan con frecuencia) resultan mucho más caros y difíciles de comprar.

La oposición republicana ataca al presidente y dice que el salto de los precios sucede por el creciente gasto público.

Aseguran que la aceleración se debe en parte a que la oferta no ha podido ajustarse lo suficientemente rápido como para satisfacer la demanda que enormes cantidades de estímulo de tiempos de la pandemia ayudaron a desencadenar.

También apuntan a la inflación para golpear los planes de la administración para desembolsos adicionales. De hecho, ahora se ha postergado en el Congreso el debate sobre un millonario paquete de infraestructura.

Bryan Steil, representante republicano de Wisconsin, le preguntó insistentemente el jueves en una audiencia en el Congreso a Janet Yellen, la secretaria del Tesoro, sobre cómo el gasto y la trayectoria de la deuda podrían afectar la inflación en el futuro. También le preguntó a Powell, quien estaba testificando junto a Yellen, por el plan de la Fed para lidiar con la suba de precios.

“Independientemente de lo que diga el equipo de prensa de la Casa Blanca, creo que la gente realmente está viendo el impacto de la suba de precios, día tras día”, dijo Steil, y sugirió que el “gasto desbocado” en Washington aumentaría las expectativas de inflación del consumidor.

Fuente: Clarin

Comentarios