A pesar del congelamiento, denuncian que los alimentos siguen en alza en los barrios de Mar del Plata

Así lo informaron desde el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci). Sostienen que los precios congelados no llegan a los negocios barriales.

Por Redacción

jueves 18 de noviembre, 2021

Imagen ilustrativa

El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (Isepci) informó que los precios congelados no llegan a los negocios barriales. Mientras que los productos de carnicería y verdulería, ausentes en el congelamiento dispuesto por el gobierno, mantienen la perspectiva alcista.

Según el relevamiento de los precios de los productos que componen Canasta Básica Alimentaria (CBA) en los comercios Mar del Plata y Batán, que mensualmente realiza el Isepci, en octubre la CBA aumentó un 1,91% en comparación al mes de septiembre.

El rubro de carnicería tuvo un alza promedio en el mismo período de 4,10%; seguido por el 3,40% de los productos de verdulería, mientras los productos de rubro almacén registraron una leve baja del 0,4% en la variación intermensual.

Con estas nuevas variaciones, la Canasta Básica Alimentaria alcanza los $26.827 para una familia tipo.

Al respecto, Rodrigo Blanco, director del Isepci Mar del Plata analizó: “Los aumentos permanentes de los precios de los productos de primera necesidad contenidos en las Canastas Básicas en general y de los alimentos en particular, han sido la causa principal del constante deterioro del poder
adquisitivo de los ingresos de los trabajadores y del conjunto de la población".

"En estos dos últimos años el aumento de la pobreza y la indigencia fueron una consecuencia directa de las subas de los precios, la variación alcista sin límites del valor de las Canastas Básicas y los insuficientes aumentos otorgados a las respectivas remuneraciones, sobre todo a las mínimas”, agregó.

En este marco, el 20 de octubre pasado el gobierno promulgó el decreto para el congelamientos de casi 1500 productos de consumo masivo en el que afirmó que “se han advertido y verificado aumentos generalizados en el precio de venta de productos tanto de alimentos para la población, así como también de productos de higiene y cuidado personal; los que resultan irrazonables y no se corresponden con las variaciones recientes de las estructuras de costos de producción. A fin de alcanzar la estabilización de los precios de los productos que conforman la canasta de consumo de los hogares, la Secretaría de Comercio Interior determinó los productos alcanzados por la presente medida y sus respectivos precios”.

En este sentido, Blanco explicó: “Entre los precios publicados en el listado oficial -que deberían mantenerse hasta el 7 de enero 2022- de los 57 componentes de la CBA, están incluidos sólo 31 que corresponden únicamente al rubro de almacén. No están las frutas y verduras ni las
carnes que completan el total de la canasta. Siguiendo la metodología que desde siempre aplicamos en la construcción del Índice Barrial de Precios (IBP), que consiste en relevar en los negocios de cercanía el precio más bajo de cada producto, nos encontramos con que los valores máximos establecidos no se encuentran en los negocios de los barrios populares,
estando los precios reales en niveles mucho más altos a los que deberían.”

“De esta manera, detectamos diferencias sustanciales en múltiples productos: el precio promedio en góndola del café es un 65,4% más alto que el precio congelado, para el aceite la diferencia es de 41,7%, de 33, 9% en la leche, de 29% en el azúcar, 21% en la harina, y 13% en la yerba mate”, detalló.

Por último, Blanco indicó que “mantener el valor de los productos acordados al mes de octubre, y ampliarlos a toda la Canasta Básica, con el agregado de ingresos que se produjeron en estos meses, hubiera traído como consecuencia un fuerte descenso de la indigencia en cantidad de
hogares y en personas. Claramente las subas sin pausas de los precios de los alimentos licúan constantemente los incrementos de los ingresos a través de las actualizaciones de los salarios, jubilaciones mínimas, asignaciones sociales, y demás remuneraciones que perciben los sectores de menores ingresos. El gobierno dice que para fijar
estos precios máximos –que como vemos tienen una vigencia muy  limitada- tomó como referencia los costos de cada producto y que “los aumentos son irrazonables”.

"A ello, los formadores de precios responden negándolo, resistiendo cualquier límite que se les quiera imponer, y promoviendo sin pausas las subas de productos que son indispensables para la alimentación cotidiana de las familias”, añadió el responsable de Isepci

“Mientras este debate transcurre en los medios de prensa, lo cierto es que cada punto de inflación implica que cientos de miles de personas caen bajo la línea de indigencia porque se quedan sin la posibilidad de adquirir sus alimentos básicos”, cerró.

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