Adelante Radicales: los lugares que hace Montenegro para oxigenar el Gabinete

El acuerdo con Maximiliano Abad, las secretarias que están en el ojo que analiza todo y la nueva conformación del deliberativo, algunas cuestiones a tener en cuenta para el gobierno local de cara al 2022.

Por Redacción

martes 14 de diciembre, 2021

Por Marcelo Marcel

El Ejecutivo local comienza a sumar nombres de cara a la "oxigenación" propia de los dos primeros años de una floja gestión y tras las elecciones de medio término que dejó a varios referentes políticos en el camino.

El gobierno de Montenegro que tiene como socio principal del armado al referente de la Unión Cívica Radical Maximiliano Abad cobijará a tres hombres suyos: Vilma Baragiola, Gustavo Serebrinsky y Carlos Aramburu. También, se supo, habrá lugar para el abogado Alejandro Arcamone.

De hecho, Baragiola, con mandato cumplido en el deliberativo, irá en lugar de otra radical, Verónica Hurquebié al frente de Desarrollo Social, un cargo que conoce perfectamente ya que estuvo en las gestiones de los intendentes Daniel Katz y Carlos Fernando Arroyo (hasta el 2017 donde encabezó la lista de concejales). "La incógnita se dará en el armado de su equipo, algo a resolver", confió una fuente a este medio.

Otro hombre del riñón de Abad es "Tato" Serebrinsky. A cargo de la campaña de Juntos dejará su lugar como subsecretario de Desarrollo Productivo (asumió Daniel Cónsoli en reemplazo de Fernando Muro) para pasar a un puesto clave en la oficina privada del Intendente. "El que acompaña a Cónsoli se mantiene en incógnita o como se conoce también -be kept under lock and key- (se mantiene bajo 7 llaves)" comentó el políglota rosquero del Palacio.

Con muy bajo perfil, pero habiéndose ganado la confianza de Maxi Abad, aparece Carlos Aramburu. El ex titular de la Casa de Buenos Aires en la gestión Arroyo, desembarcará en la Administración de Punta Mogotes, en el espacio que dejó vacante Stella Maris Leguizamón, con la salida de varios funcionarios que responden a Lucas Fiorini.

En ese sentido, las vacantes de aquel momento no tienen -de momento- figuras confirmadas, más allá de que en el EMTuR, donde Federico Scremin fue titular, todo parece que quedará en manos de la Coalición Cívica, con el respaldo de Alejandro Rabinovich, quien pondrá a la vicepresidenta.

El PRO parece no tener demasiadas expectativas en tener más funcionarios, aunque hizo un intento por la vicepresidencia de Obras Sanitarias. "Daniel Katz pidió ese lugar para un radical de su riñón, pero no se definió nada aún", confiaron a este medio. Su hermano, Carlos, es el presidente. Los otros partidos aliados a Montenegro amagan pero no avanzan.

Una revisión general se viene haciendo, en tanto, en las distintas secretarias, donde se analiza la situación de gestión de muchas de ellas. Nadie puede negar que algunos lugares del Ejecutivo tuvieron poca actividad en el último tiempo y, desde los sectores más internos de cada una de ellas, se encienden las alarmas de una especie de abandono.

La más cuestionada, por lejos, es la de Cultura. Carlos Balmaceda hizo equilibrio durante la pandemia y personas bien informadas que conocen el área como pocos comentaron que "quedó a la deriva varios meses". Cultura enfrenta, ahora, otro frente: los actores pidieron por las salas del complejo Municipal de 25 de mayo y Catamarca. "Hoy el sostén de Balmaceda es el propio Intendente, a no dudarlo", aseguran. Analizan, además, el EMSUR y el EMDER.

Con una oposición fuerte en el deliberativo, lo que sucedió el pasado jueves con la elección de las autoridades del cuerpo fue un mensaje fuerte que llegó al despacho de Montenegro.

Las 13 abstenciones significaron algo que en política se traduce como debilidad del gobierno local, ya que nunca se pasó por un caso similar donde quien fue electa presidenta tuvo que votarse a si misma. Marina Sánchez Herrero, amparada por la figura del Gallego Pérez como secretario, tendrá una dura gestión y allí se verá si su muñeca es sólida para poder amortiguar los embates que se le vienen al oficialismo en el segundo piso.

Un cambio de época se avecina en General Pueyrredon. La polarización instaló un debate que profundizará cuestiones menores y mayores. Con una ciudad con desocupados, pobres e indigentes, cortes de calle todos los días y un reclamo social que el oficialismo local no quiere tomar como propio, será de observar detenidamente lo que se viene.

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