17 años de Cromañón: "La idea es que haya un cambio de conciencia en la manera que nos cuidamos"

Remarcó Pablo Pettinaroli sobreviviente del 30 de diciembre de 2004 y agregó en dialogo con este medio que "la idea no es que esto quede perpetuo en la memoria de los argentinos y todos los 30 de diciembre se celebre. La idea es generar un cambio radical".

Por Redacción

jueves 30 de diciembre, 2021

“¿Se van a portar bien?”, gritó Patricio Santos Fontanet una vez en el escenario. Y empezó el show, que duró poco más de dos minutos y finalizó en la tragedia ya conocida por todos.

El primer tema: “Distinto”. Como si fuera un presagio de lo que segundos después sucedería, las más de 6000 personas cantaron con “Pato” Fontanet “a consumirme, a incendiarme, a reír sin preocuparme hoy vine hasta acá”. Y segundos más tarde un “tres tiros” impactó con una de sus candelas en la media sombra ubicada en el techo. Se incendió, se consumió el plástico largando gases tóxicos y una humareda densa, oscura, más aún cuando apagaron la luz del recinto.

Pablo estaba allí con su hermana y sus amigos. Pablo Pettinaroli tenía 21 años, su hermana 17. Pablo vivía en Villa del Parque e iba con la intención de "ir a una fiesta, que terminó siendo todo lo contrario. Actualmente estoy bien y contento, tengo a mi hermana viva".

17 años después del desastre, de aquél 30 de diciembre de 2004  y del dolor, Pablo dialogó con este medio. Integra la agrupación  "No nos cuenten Cromañón" y está "contento porque después de tanto tiempo pudimos seguir sosteniendo, mediante la agrupación, viva la memoria de esa noche, pero siempre desde un lugar muy sano que es resignificando la vida, no tanto al dolor de esa noche y los ruidos de las sirenas".

 

CROMAÑÓN DESDE LOS OJOS DE PABLO 

"Fui con mi hermana y dos amigos, yo ya conocía Cromañón, ya había visto a Callejeros y a otras bandas, en ese momento vivía en Villa del Parque, en el lugar nos encontramos con más amigos. Aprovechamos para tomar unas cervezas antes de entrar mientras tocaba la primera banda “Ojos Locos” y luego entramos. Ese día se notaba un ambiente bastante tenso y cargado, estábamos acostumbrados a la pirotecnia en los recitales, no solo con Callejeros, y lo dejamos pasar. Comenzó el recital, al minuto y medio se prendió fuego y ya no hubo mucho más que hacer", relató con su voz gruesa y firme Pablo a El Marplatense.

"Pude salir rápido y mi hermana, que justo se había separado de mí, también pudo salir y la encontré al ratito al igual que a mis amigos. La luz no se cortó, la cortó Chabán. Al conocer el lugar entendí que correr como lo estaban haciendo todos no era la solución, tenía que correr de forma contraría hacia las paredes y así llegar por el costado a la puerta, mientras todo el mundo se agolpaba en el centro del lugar para empujar pude correr por el costado y como lo hice también me siguieron mis amigos que se dieron cuenta que estaba haciendo algo distinto. Dentro de todo pude hacerlo de forma rápida, aunque cuando escapé ya estaban los bomberos, muchas veces pienso que por la adrenalina creí que fue poco tiempo. Lo que sí recuerdo es que por ataques de pánico que había tenido en esa época sabía técnicas de respiración y me di cuenta que lo primero que tenía que hacer era no volverme loco así que me tapé la cara con una remera y aguanté", agregó.

 

"Ahí comenzó todo derrotero de entrar al lugar y sacar gente, asistir a quienes estaban mal, pararse en medio de la avenida y frenar a los autos, le metíamos gente dentro y los enviábamos al hospital sin pedir mucho permiso. No teníamos conciencia de lo que estaba pasando realmente, era todo extraño, te asomabas a cualquier bar que tenía la televisión prendida y veías en “TN” el número de muertos y muchos de esos no podías visualizarlos, había una confusión importante", mencionó en el relato.

LUEGO DE 17 AÑOS

Con respecto al nuevo aniversario remarcó que "justo hoy habla con mi hermana y me dijo que cayó  en la cuenta que pasaron exactamente la misma cantidad de tiempo que los años que tenía cuando sucedió Cromañón. En ese momento ella tenía 17 años y yo 21, la verdad que ahora tengo que agradecer porque estas muy bien, tengo a mi hermana viva que no es menor".

 

"Actualmente lo que tengo es alegría porque hace un montón de tiempo que la agrupación sigue vigente y me llena de emoción que en la agrupación son más las personas que no son sobreviviente de las que sí,  esto habla de que hay una conciencia colectiva en los jóvenes, logramos pasar la bandera. La idea no es que esto quede perpetuo en la memoria de los argentinos y todos los 30 de diciembre se celebre, sí que haya un cambio de conciencia radical en la manera que nos cuidamos, que asistimos en a los eventos, si logramos eso con las generaciones venideras ya me doy por satisfecho. Ya se empieza a ver en los más chicos este cambio", finalizó.

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