Tras la advertencia de Rodríguez Larreta, los movimientos sociales amenazan con realizar un acampe de 50 mil personas

El jefe de Gobierno aseguró que evitará nuevas protestas frente al ministerio de Desarrollo Social. En ese marco, Eduardo Belliboni y otros dirigentes de la Unidad Piquetera adelantaron que, si el Gobierno de Alberto Fernández no abre los planes sociales, seguirán con las medidas de fuerza. El jueves habrá una nueva reunión con el ministro Juan Zabaleta.

Por Redacción

martes 5 de abril, 2022

Si el jueves no hay acuerdo entre el ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta y la Unidad Piquetera en la reunión que mantendrán a las 15, los movimientos sociales que no forman parte del Frente de Todos, continuarán con las medidas de fuerza que ya fueron votadas: movilizaciones, cortes de calles, accesos, acampe por 72 horas sobre la avenida 9 de Julio y la traza del Metrobús y una “marcha federal”. Según le aseguraron a Infobae, las acciones se realizarán a pesar de que el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, haya advertido que la Policía de la Ciudad no permitirá nuevos acampes como los realizados la semana pasada. El referente de Juntos por el Cambio también le solicitó al gobierno nacional que les quite los planes sociales a las personas que cortan calles y que la semana pasada montaron carpas en pleno centro de la Ciudad de Buenos Aires.

“Si no hay una respuesta positiva de las autoridades nacionales a los reclamos que venimos haciendo desde mediados del año pasado, vamos a seguir con nuestro plan de lucha votado en el Plenario Nacional Piquetero”, advirtió Eduardo Belliboni al ser consultado por un medio gráfico.

-¿Pero Rodríguez Larreta y su ministro de Seguridad, dicen que no los van a dejar acampar en la avenida 9 de Julio?

-¿Y con eso qué, van a reprimir con la policía a 50.000 personas que acampan de manera pacífica y que piden trabajo?

-No me respondió.

-Sí lo hice. Si no hay respuesta positiva vamos a seguir con las medidas de fuerzas votadas, le guste a quien le guste.

El viernes pasado, después de las 48 horas de acampe de la Unidad Piquetera frete al ministerio de Desarrollo Social, Zabaleta uso la palabra “extorsión” al referirse a la medida utilizada por las cuarenta organizaciones que llevaron adelante la medida. Fueron una 60.000 personas y unas 2.500 carpas desplegadas, que generaron un caos de tránsito y afectaron el desarrollo de la vida cotidiana desde el miércoles a la tarde hasta el viernes al mediodía.

Entre los manifestantes había mujeres y muchos niños que jugaban a la pelota sobre el asfalto porteño. Aseguraban que participaban de la protesta porque los alimentos que les entregaban desde Desarrollo Social no alcanzaban y pedían un plan social porque no conseguían trabajo.

En las últimas horas, Rodríguez Larreta usó la misma palabra que el ministro de Alberto Fernández. “Lo que pasó acá fue una extorsión. Usan a la gente, la traen en colectivo, extorsionada porque si no vienen les sacan el plan que manejan las organizaciones. Usan a los chicos y a las mujeres. Son unos cobardes”, aseguró el alcalde porteño, que subió la apuesta: “Les pedimos que les saquen los planes sociales, que tienen como condicionalidad que los chicos vayan a la escuela; hagan cumplir la ley y saquen los planes sociales a esa gente y así no van a venir más. En vez de que el Estado maneje los planes, los distribuyen organizaciones que los extorsionan. Ponen a los chicos como escudo para que no los desalojen y los chicos tiene que estar en la escuela, no acampando”.

La respuesta no tardó en llegar. En diálogo con este medio, Silvia Saravia, Coordinadora Nacional del Movimiento Barrios de Pie, otra de las activistas del acampe dijo: “Horacio Rodríguez Larreta está equivocado con respecto a la condicionalidad del plan Potenciar Trabajo. Su condición es que la persona trabaje 20 horas semanales, no que los chicos vayan a la escuela ni que tengan su libreta con las vacunas. Esa condicionalidad corresponde a la Asignación Universal por Hijo. Debería conocer mejor las políticas públicas del país antes de criticarlas o de amenazar con quitarlas, o pedir que el ministerio de Desarrollo Social las dé de baja”, puntualizó la dirigente feminista.

Sánchez, como Belliboni y el resto de los dirigentes sociales consultados después de los dichos de Rodríguez Larreta, apuntó: “Creemos que manifestarse pacíficamente es un derecho constitucional. Seguiremos ejerciéndolo mientras haya sectores de la dirigencia política que quieran seguir escondiendo los índices de pobreza”.

La referente de Barrios de Pie también adelantó: “Planteamos como plan de lucha una gran marcha que se dará la semana que viene y luego la construcción de una gran marcha federal. todo esto es en respuesta a cómo el ministro Zabaleta viene respondiendo ante diversos reclamos que venimos haciendo”.

Marcelo D’Alessandro, el ministro de Seguridad de CABA, caminó por el mismo andarivel de críticas y advertencias de Rodríguez Larreta: “Mantuve contactos telefónicos con Aníbal Fernández, con el ministro de Desarrollo y con asesores. Ayer pactamos una reunión para el día jueves. No estamos en contra de asistir a quien lo necesita, no negamos el 40% de pobreza que hay y la necesidad de la gente. Estamos en contra de que esto se transforme en una herramienta extorsiva que le complica la vida a miles de personas, porque termina en un acampe o un corte de 48 horas”, dijo esta mañana en un medio radiofónico.

Desde el gobierno porteño entienden que las fuerzas federales, que dependen del ministro de Seguridad de la Nación, deberían colaborar para evitar los cortes de calles y acampes piqueteros, sobre todo cuando el reclamo es al Gobierno Nacional.

Sin embargo, hasta ahora no movió un solo agente ni ordenó actuar ante ningún acampe ni movilización. La Ciudad tampoco lo hizo. Para Rodríguez Larreta el costo político puede ser muy alto si un desalojo de 50 o 60 mil personas termina en corridas, palazos, balas de goma y heridos en pleno centro porteño.

“Hay que empezar a sacar esta cultura de que todo lo que reclamo lo tengo que hacer con un corte. Cuando nosotros éramos gobierno nacional y porteño que trabajamos con Patricia (Bullrich), logramos que el Metrobús no se corte. La Ciudad tiene la particularidad de que recibe 20 mil personas que vienen a reclamar a un tercero donde vos no podes dar respuesta”, se quejó el funcionario porteño.

La aseveración encierra una media verdad. Si bien es cierto que se evitaron varios cortes de Metrobús, el 5 de septiembre de 2019, ante reclamos similares, organizaciones sociales, también encabezadas por el Polo Obrero, desplegaron sus carpas por dos días sobre la 9 de julio.

Las miradas, tanto del gobierno porteño, pero sobre todo del nacional, están puestas en el quinto encuentro que Zabaleta tendrá con la conducción de la Unidad Piquetera. El ministro de Desarrollo Social y Alberto Fernández no quieren que la situación en las calles se complique, pero eso es lo que está sucediendo. El viernes pasado se encendieron luces amarillas cuando Juan Grabois, líder del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), una organización social que está dentro del Frente de Todos, pero es cercana a Cristina Fernández de Kirchner, se acercó hasta el campamento montado en la avenida 9 de Julio y le dio su apoyo a Belliboni y al resto de la Unidad Piquetera.

No fue el único: Dina Sánchez, la referente del Frente Popular Darío Santillán, también pasó a saludar a los que estaban acampando. Esa organización, quizá no tan conocida, forma parte, como el MTE, de los movimientos sociales hasta ahora alineados con la Casa Rosada.

Sánchez, además, integra la mesa directiva de la Unión Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), la estructura que apoya a Alberto Fernández, y en la cual sobresalen por número y peso político las dos corrientes albertistas: el Movimiento Evita y Somos Barrios de Pie.

En Balcarce 50 intentarán evitar que se rompa el equilibrio que hasta ahora consiguieron mantener en la UTEP. Un desmadre podría generar mayor conflicto en social en calles. Una foto que los funcionarios no quieren ver.

FUENTE: INFOBAE

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