Los manifestantes se niegan a dejar el Palacio de Sri Lanka: disfrutan los lujos presidenciales y saquean todo

Los ocupantes afirmaron que no se irán hasta que Rajapaksa salga del poder de forma efectiva. El país lleva meses soportando la escasez de alimentos básicos, cortes de luz y una inflación desatada.

Por Redacción

domingo 10 de julio, 2022

Los manifestantes que exigen la dimisión del presidente de Sri Lanka se niegan a dejar el palacio presidencial este domingo, después de que irrumpieran en la residencia obligando al mandatario a huir y anunciar su renuncia esta semana.

Los dramáticos acontecimientos del sábado fueron la culminación de una ola de protestas en esta isla, ubicada frente a la costa sur de India y sumida en una crisis económica y política sin precedentes, que los manifestantes atribuyen a la gestión del presidente Gotabaya Rajapaksa.

Cientos de miles de personas se congregaron en la capital, Colombo, para exigir que Rajapaksa asuma su responsabilidad por la escasez de medicinas, comida y combustible que llevaron a un país relativamente próspero al caos.

Tras irrumpir en el palacio presidencial, que data de la era colonial, la multitud recorrió las ostentosas habitaciones, algunos saltaron a la piscina y revisaron el armario y las pertenencias de Rajapaksa.

Las tropas dispararon al aire para permitir que el mandatario escapara y luego Rajapaksa abordó un buque de la armada que lo llevó fuera de la isla. Desde allí el mandatario de 73 años se aferró al poder, pese a la ola de violencia que dejó varios muertos en mayo y que obligó a renunciar a su hermano Mahinda Rajapaksa, que ejercía como primer ministro. Pero finalmente Gotabaya Rajapaksa tiró la toalla.

Por la noche, el presidente del Parlamento anunció por televisión que, “para garantizar una transición pacífica, el presidente dijo que presentaría su renuncia el 13 de julio”.

El despacho de Rajapaksa situado en la línea costera también fue tomado por los manifestantes y otro grupo prendió fuego a la residencia del primer ministro, Ranil Wickremesinghe, pese a que éste también anunció su renuncia.

El domingo los manifestantes que seguían ocupando el palacio presidencial afirmaron que no se irán hasta que Rajapaksa salga del poder de forma efectiva. ”Nuestra lucha no ha concluido”, dijo a la prensa el líder estudiantil Lahiru Weerasekara.

El activista contó que cuando atravesaron la última barrera sabían que los militares iban a disparar. ”Nosotros arriesgamos nuestras vidas”, afirmó. “No nos vamos a rendir en nuestra lucha hasta que él se vaya de verdad”.

Sri Lanka lleva meses soportando la escasez de alimentos básicos, cortes de luz y una inflación desatada, después de que el país agotara sus reservas de divisas que son necesarias para las importaciones. El gobierno declaró una moratoria de su deuda por 51.000 millones de dólares y busca un préstamo del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Comentarios