La ley de alcohol cero enfrentó la parada más brava

El plenario de comisiones del Senado bonaerense que estudia la ley de alcohol cero recibió a referentes de la industria vitivinícola y cervecera. Oficialismo y oposición atajaron críticas y se mostraron diálogo. El dictamen de comisión se firmaría en septiembre.

Por Redacción

viernes 5 de agosto, 2022

Los proyectos de ley de alcohol cero al volante enfrentaron este jueves la parada más brava desde que los legisladores los comenzaron a estudiar hace más de un mes en el Senado bonaerense. El plenario de las comisiones de Prevención de las Adicciones, de Transporte y de Legislación General recibió a referentes de la industria vitivinícola y cervecera que propusieron avanzar en una norma segmentada por edades y a un experto en toxicología que ahondó en los graves efectos del alcohol al momento de conducir.

El plenario de comisiones hasta el momento recibió a funcionarios municipales y del Ministerio de Transporte nacional, a especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), a familiares de víctimas, colectivos ya Ong’s que con matices brindaron argumentos a favor de la sanción de una ley de alcohol cero al volante en la provincia de Buenos Aires. Hoy los senadores bonaerenses escucharon las primeras voces discordantes provenientes de los referentes de la industria del alcohol en la ronda de expositores más extensa de las tres. ¿Qué plantearon?

Desde la Cámara de Fabricantes de Cerveza optaron por enviar un informe escrito, mientras que hasta el edificio anexo del Senado bonaerense llegaron referentes de la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) y de las Bodegas Vitivinícolas provincia de Buenos Aires. Dese el sector vitivinícola admitieron que es una ley que “en mayor o menor medida” va a generar un impacto en la industria, aunque de todas maneras sostuvieron que “no se oponen a las políticas públicas de seguridad vial”, enfatizaron en los controles de tránsito y la inclusión de la educación vial en las escuelas, ensayaron una defensa del vino como bebida nacional y desplegaron una serie de objeciones “técnicas”.

“No venimos a defender una industria contra una política pública, somos parte de la sociedad, tenemos hijos, nietos, pero tiene que ser una política de Estado y multi causal, no hablamos del uso del celular, no del sueño, ni de la depresión. Si nos enfocamos en una ley prohibicionista y no en la prevención y en la educación vial vamos a perjudicar a un sector y no se va avanzar. Creemos que se debería reforzar el aspecto educativo y de control”, remarcaron desde la Coviar. En rigor, se trata de un tema que ya se había tocado durante las otras dos jornadas de debate en donde los diferentes actores y los senadores de los dos colores políticos enfatizaron en lograr una “ley aplicable”, con controles de alcoholemia, instrumentos de medición para todos los municipios, y educación vial en las escuelas.

Asimismo, desde la Coviar hicieron foco en los márgenes de error de los alcoholímetros y en la aplicación de leyes de alcohol cero a lo largo y ancho del mundo. “No entendemos si es desconocimiento o mala interpretación, no es lo mismo hablar de alcohol cero que alcoholemia cero, es aberrante e ilegal, porque ni el aparato más sofisticado del mundo puede medir márgenes tan chicos. Esto se aprende en el segundo año del secundario. Es muy fácil de voltear una ley así. No confundan alcohol cero, que todos estamos de acuerdo, con alcoholemia cero que es imposible”, enfatizaron.

Desde la industria vitivinícola explicaron que “el mundo va hacia la prevención, porque lo importante es que no se mate”. Además, pusieron sobre la mesa estadísticas: “Los grandes generadores de siniestros son los que tienen más de 1 gramo de alcohol en sangre. Las provincias que bajaron los siniestros lo logran por los controles, no por la legislación respecto la cantidad de alcohol en sangre. Hay que tener alcoholímetros, cadena de laboratorios que los puedan calibrar e inspectores capacitados”.

En tanto, Petrovich tuvo el discurso más enfático. “No hay que correr el foco, necesitamos conductores responsables que no tomen ni una sola gota de alcohol. Quien toma alcohol no debe conducir. Bienvenido el vino argentino, es una de las mejores cosas que tenemos, pero siempre dije lo mismo: el que maneja un auto tiene la misma responsabilidad que el que porta un arma”, dijo la senadora de Juntos y agregó: “La diferencia entre alcohol cero y alcoholemia cero la tenemos clara. Estamos convencidos de que el proyecto tiene que tener un alcance notorio en la sociedad y sabemos que la prohibición no es el único eslabón“.

Durante la jornada de alcohol cero hubo momentos de tensión. Sobre el final del encuentro que promedió unas dos horas y media de debate el senador radical Ariel Martínez Bordaisco (Juntos) y Torchio buscaron bajar la espuma. “Hubo coincidencias en cuanto a la necesidad de controles, de la educación vial y de dotar de presupuesto para la aplicación de la ley. Vamos a plantear estas cosas”, señaló Bordaisco, que le tocó ser presidente del Consejo Deliberante de General Pueyrredón cuando Mar del Plata sancionó la ordenanza de alcohol cero al volante. “Tenemos puntos de coincidencia, aunque no estemos de acuerdo al 100% nos parecía central escucharlos antes de sacar esta ley“, cerró Torchio.

Como anticipó Diputados Bonaerenses, el plenario de comisiones tiene previsto una ronda de expositores más con la presencia del ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Jorge D’Onofrio, que ya bajó a la Cámara alta a explicar los alcances del proyecto de alcohol cero que lleva la firma de Axel Kicillof antes que arranque la deliberación. Además, hay otras dos iniciativas del massista José Luis Pallares (Frente de Todos) y de la peronista Claudia Rucci (Juntos).

Alcohol cero: los efectos al volante

El último expositor fue el doctor Carlos Damin, médico especialista en toxicología, docente y jefe del área de toxicología del Hospital Fernández de la Ciudad de Buenos Aires (CABA), que profundizó en los efectos que general el consumo de alcohol a la hora de conducir.

“Somos el tercer consumidor de alcohol de América, después de Canadá y Estados Unidos. Se ingieren cerca de 10 litros de alcohol puro por persona por año en la Argentina. Con el agravante de que casi 6 de cada 10 chicos consumen alcohol. El problema es que, según estudios propios, para los adolescentes la bebida no es lo importante, sino el objetivo de embriagarse”, se explayó.

El médico alertó que “el consumo de alcohol siempre es dañino para la salud”. “Siempre que ingresa al organismo tiene un efecto sobre el sistema nervioso central, es un depresor, produce la disminución del estado de conciencia, altera la reacción y reflejos”, detalló y previno sobre los peligros de mezclar alcohol con diferentes ansiolíticos: “Cerca del 7% de la población toma algún ansiolítico, lo que acrecienta el impacto del alcohol en el organismo. Somos una sociedad sobre y polimedicada”.

Alcohol cero: quiénes participaron de la tercera jornada
Los presidentes de Adicciones y Transporte, Walter Torchio y Lorena Petrovich encabezaron la tercera ronda de expositores, mientras que también estuvieron presentes en el Salón Nunca Más del Senado bonaerense los legisladores de Juntos Flavia Delmonte, Lorena Mandagarán, Daniela Reich, Ariel Martínez Bordaisco y Agustín Máspoli por Juntos y Sofía Vannelli y Eduardo “Bali“ Bucca (que llegó tarde y se fue antes) por el Frente de Todos. De manera remota participaron las senadoras opositoras Erica Revilla y Elisa Carca.

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