El tortugo Jorge llega a Mar del Plata tras 38 años en cautiverio

Una vez que llegue al Centro de Rehabilitación, el animal tendrá una etapa de adaptación en un estanque de 120 mil litros de agua marina, y se espera que luego pueda ser traspasado a una laguna colindante al mar

Por Redacción

miércoles 26 de octubre, 2022

El tortugo marino Jorge, que hace 38 años está en cautiverio en el ex acuario municipal de Mendoza- este martes reconvertido en un Centro de Conservación para la Biodiversidad- llegará este miércoles y será trasladado a un Centro de Rehabilitación de Fauna Marina de Mar del Plata para comenzar su reinserción paulatina y progresiva a la vida natural.

Una vez que llegue al Centro de Rehabilitación del Aquarium Mar del Plata, el animal tendrá una etapa de adaptación en un estanque de 120 mil litros de agua marina, y se espera que luego pueda ser traspasado a una laguna colindante al mar, detallaron desde el municipio.

Actualmente, "Jorge" permanece en un estanque de 20.000 litros de agua.

“Este hecho histórico tiene la finalidad de cumplir con dos grandes objetivos: incrementar los niveles de bienestar ambiental que actualmente goza el tortugo Jorge y explorar la posibilidad, luego de haber realizado un plan sistemático consistente técnicamente y acompañado por un grupo de especialistas, de que eventualmente Jorge vuelva a su ecosistema natural”, explicó este martes Sebastián Fermani, subsecretario de Ambiente de la Municipalidad de la ciudad de Mendoza

Fermani destacó que este plan de trabajo se inserta en un proceso más amplio que tiene que ver con la reconversión del ex acuario al actual Centro de Reconversión de la Diversidad.

Según detalló el funcionario, el traslado del tortugo Jorge implicó “un gran desafío” y remarcó que “desde que se lo encontró en las costas de Bahía Blanca y hasta que se trasladó a nuestro municipio ha pasado 38 años en condiciones de cautiverio muy bien cuidado”.

Destacó además que “es muy difícil pensar hoy en una liberación inmediata al mar” ya que implicaría atentar contra su bienestar y recordó que “durante todos estos años ha sido alimentado y ha nadado a una profundidad promedio de un metro y medio”.

“Actualmente en el mar existen grandes peligros que podrían atentar con su propia vida como las redes de pesca, plástico, entre otras amenazas”, agregó.

“Hay pocos antecedes en el mundo de un caso similar al del tortugo Jorge” destacó Fermani por lo que "el desafío es aun mayor porque no tenemos ejemplos de comparación”.

Indicó que después de haber consultado a especialistas de todo el mundo, el municipio celebró un acuerdo con el mencionado centro de rehabilitación estableciendo un plan de trabajo para mejorar la calidad de vida del ejemplar.

Añadió que el tortugo no podrá ser exhibido públicamente y que el municipio no se desentiende de él. “Nosotros mantenemos la tutela legal nos vamos a asegurar de que cada etapa sea cumplida y que "Jorge" goce de un mayor bienestar animal", indicó el funcionario.

El tortugo viajó en un vuelo privado de la empresa local Aerotec y se estima que el vuelo durará unas cuatro horas.

Por su parte, el Jefe de Veterinaria del Centro Aquarium, Adrián Faiella, destacó que "es un desafío y una responsabilidad importante para nosotros que hemos encarado este plan conjunto en varias etapas".

"Hace más de un año que venimos trabajando, tratando de hacer una adecuación paulatina de Jorge a un medio salino y natural", indicó el especialista.

El veterinario resaltó que el próximo desafío es el traslado de este miércoles. "Estamos hablando de un animal de cien kilos y estamos atentos y expectantes para que todo salga bien", añadió.

"El traslado de estos animales no se hace en seco, manteniéndolo húmedo, controlando la temperatura del ambiente y en un contenedor que limite sus movimientos", explicó el veterinario, quien añadió que serán dos los veterinarios que lo acompañaran en el viaje.

El quelonio había llegado a Mendoza en 1984 luego de ser encontrado en una zona pesquera de Bahía Blanca, hacia donde se cree habría sido arrastrado por las corrientes marinas desde el Golfo de México, donde habitualmente habitan estas tortugas de gran tamaño.

Pero como en la Argentina no había sitios para ser recibido, las autoridades decidieron alojarlo en el acuario mendocino.

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