La "verdadera cara" del noruego Equinor, "el rey petrolero del greenwashing"

"Prefieren usar el márketing para posicionarse como ecológicas y sustentables cuando, en la realidad, sus acciones van en contra del ambiente", indicaron desde Greenpeace.

Por Redacción

sábado 17 de diciembre, 2022

La pregunta es: ¿Qué debe hacer una gran compañía petrolera en medio de una crisis climática que solo puede frenarse si se dejan las energías fósiles a un lado?

Opción A: usar su poder económico para reconvertirse usando la tecnología disponible para liderar un verdadero cambio en la sociedad. En definitiva, ser parte de la solución.

Opción B: invertir varios millones de dólares en una estrategia de comunicación para lavar su cara, mostrándose comprometidos con el cuidado del planeta y el desarrollo de energías limpias, pero sin cambiar nada de fondo.

La respuesta no sorprenderá: la mayoría de las grandes compañías petroleras se inclinan por el Greenwashing. Es decir que prefieren usar el márketing para posicionarse como ecológicas y sustentables cuando, en la realidad, sus acciones van en contra del ambiente.

El caso de la petrolera noruega Equinor, la misma que quiere llevar adelante la exploración sísmica en la Cuenca Argentina Norte, es un claro ejemplo de esto, señalaron desde Greenpeace.

Parece sacado de un manual de greenwashing: en 2018, “Statoil” quita el “oil” (petróleo) de su nombre y se rebautiza como “Equinor” (equidad/equilibrio+ noruega). La nueva identidad se anunció junto con una renovada misión ligada a la generación de energías “limpias”.

Esta decisión costó 32,5 millones de dólares. Junto con el cambio de nombre, Equinor reforzó su supuesto compromiso con la sustentabilidad declarando: “En línea con el Acuerdo de París, hemos ampliado nuestras ambiciones. En 2050, Equinor aspira a ser una empresa con cero emisiones netas, incluyendo las emisiones derivadas del uso de la energía que suministramos.”

Desde entonces hasta la fecha las acciones hablan por sí mismas, desmintiendo las promesas que solo quedaron en palabras. Porque pese a sus afirmaciones de desarrollarse como una “amplia empresa energética”, entre 2010 y 2018 Equinor habría dedicado solo el 2% de su gasto de capital a fuentes de energía de bajo carbono, como la eólica y la solar, indicaron desde la entidad ecologista Greenpeace.

Incluso, detallaron que, hacia fines de 2020, la empresa sólo contaba con tan sólo el 0,75 GW de capacidad instalada en Energías Renovables en todas sus operaciones a nivel mundial. Y sus planes expresos son expandir a apenas 4% para el 2026.

En definitiva, "hasta ahora no ha mostrado voluntad de reducir sus emisiones y se mantiene al margen de las propuestas impulsadas en el Acuerdo de París de 2016", sostuvieron.

Y remarcaron que "a pesar de lo burdo de su táctica, lo cierto es que usando su nombre ambiguo y ostentando su procedencia del primer mundo como si fuera garantía de algo, Equinor apareció en 2019 en Argentina para conseguir permisos de exploración en la plataforma marina doméstica por 1 millón de kilómetros cuadrados. Y lo logró".

"Si bien como empresa deja bastante que desear (ejerce presiones a gobiernos, manipula precios, etc.) es importante no perder de vista que la herencia más nefasta es la contaminación que deriva de su accionar: 9 incidentes al año, según el promedio. Las pruebas de esto se encuentran nuestro reporte también y se basan en los Informe de Sustentabilidad de la misma Equinor", añadieron.

Por citar un ejemplo, denunciaron desde Greenpeace que "en 2020 hubo 12 derrames graves y 120 derrames accidentales en todas sus operaciones en 2021 y en 2019 derramó 8.9 millones de litros, un accidente mayor que ocurrió en su planta en South Riding Point en Bahamas".

Como explica Patricio Eleisegui en su nota para Revista Sudestada: “Organizaciones como ClientEarth exponen al detalle varias características de la operatoria de Equinor: En noviembre de 2019, el periódico noruego Dagens Næringsliv divulgó que 'los líderes de Equinor están acusados ​​de violaciones en varias instalaciones, en campos petrolíferos alrededor de toda la plataforma continental noruega y en tierra'”.

Por su parte, otro diario local, el Norway Today señaló que, en distintos informes internos, Equinor reconoce que lleva décadas generando emisiones nocivas en esa zona con salida al Mar del Norte.

Entonces, "no es de extrañar que donde sea que la petrolera inicie operaciones, los reclamos de los activistas se multiplican", afirmaron.

Equinor busca expandir sus operaciones en el Mar Argentino, zona donde planea realizar exploración sísmica e instalar una futura explotación petrolera que se ubica sobre el Frente del Talud continental. Esta zona fue identificada en el año 2014 por la cartera de Ambiente de Nación como candidata a área marina protegida, por su relevancia para los ecosistemas marinos y para la conservación de la biodiversidad del Mar Argentino.

"En Argentina desde hace unas semanas vivimos marchas y contramarchas en la pelea para lograr que Equinor no logre iniciar sus exploraciones en el Mar Argentino. La lucha aún no termina y victorias como la que tuvo lugar en el Ártico en la que la presión popular logró posponer la explotación petrolera del yacimiento Wisting, en el mar de Barents debe servirnos para no bajar los brazos. Ellos quieren sacar hasta la última gota de petróleo. Nosotros no los dejaremos", sentenciaron desde Greenpeace.

Puntualizaron que "Equinor tiene en Noruega una operación de explotación en proyectos costa afuera con alrededor de 41 plataformas. Posee además varias plantas de procesamiento de hidrocarburos a lo largo del territorio. Los datos contemplados en el análisis corresponden a los últimos 6 años abarcando únicamente aquellos que involucran a la empresa Equinor, anteriormente conocida como Statoil. Se trata de 73 eventos documentados".

Alertaron que "entre los años 2016 y 2021, la empresa noruega Equinor registró en sus plataformas offshore en Noruega 25 accidentes. Si se consideran también sus instalaciones en tierra, el número de accidentes en el periodo de 5 años asciende a 37. Estos son sólo los que han sido denunciados y registrados".

"En relación a los accidentes registrados en las instalaciones offshore, sólo contemplan las instalaciones de la empresa en el Mar del Norte y algunas del Mar de Barents. Los accidentes de onshore registrados, son los ocurridos en tierras noruegas y danesas. Sin embargo, una vez más, cabe destacar que esta empresa opera en más de 25 países, con lo cual, esto es sólo una parte de los incidentes que genera. Por ejemplo, el accidente de South Riding Point en Bahamas del 2019 no está contemplado en este listado", revelaron.

Detallaron que "entre los accidentes registrados encontramos: rebalses, fallas de equipos, fuego e incendios a bordo, fugas de gas, personal herido y derrames de petróleo. En 10 ocasiones la tripulación tuvo que ser evacuada de la plataforma. En 7 ocasiones hubo personal herido. Además, entre los accidentes registrados, se contemplan 24 cuasi accidentes, identificados a partir de auditorías periódicas que realiza la autoridad. Entre dichos incidentes, se han detectado no conformidades, irregularidades, fallas y falta de mantenimiento de instalaciones que podrían causar futuros accidentes".

La Autoridad de Seguridad del Petróleo en Noruega afirmó que "en circunstancias ligeramente diferentes, podría haber provocado un
accidente grave con la pérdida de varias vidas, así como daños materiales sustanciales y vertidos al entorno natural".

Fuente: Greenpeace. 

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