Muertes evitables en la ruta 11

Por Fernando Poó*

Por Redacción

miércoles 11 de enero, 2023

En criminología el verbo copycat se usa para referirse a un crimen que es imitación de otro que ocurrió previamente. También se usa para describir la imitación por parte de una o muchas personas de eventos morbosos de gran repercusión social. El imitador tiene voluntad de copiar. Esa voluntad no existe en ninguno de los accidentes viales que ocurren en la ruta 11, lamentablemente muy a menudo. A pesar de que es una tentación pensarlo dada su notable similitud, no hay copia en ninguno de estos siniestros viales.

Los elementos observables que se repiten son los choques en solitario, los postes de luz, la ruta, los autos que se rompen y no protegen a sus ocupantes. Un aspecto en común no observable de forma directa, pero que se puede intuir, es el error. Para que una persona pierda el control de su vehículo, se salga del camino y se estrelle contra un objeto, sea un árbol, un semáforo o una columna de luz, debe cometer algún tipo de error. Nos equivocamos todo el tiempo. Cuando eso pasa los resultados de las acciones son distintos de los esperados. Algunas veces el error es una transgresión, otras veces puede surgir de una mala planificación, también puede suceder que la falla ocurra al ejecutar la tarea. No importa de qué tipo de error se trate, es importante saber que son inevitables. Este es uno de los principios de los sistemas seguros. De él se deriva que el sistema debe operar de tal manera que las consecuencias de los errores no sean fatales. Evitar las muertes viales es el resultado de un círculo virtuoso que incluye la infraestructura vial, la seguridad de los vehículos, la velocidad de respuesta de emergencia y el comportamiento humano.

Es claro que la ruta 11 no es segura. Podría argumentarse que los eventos que terminan en siniestros y en siniestros fatales son pocos en términos estadísticos. Ese argumento no sería falso. Sin embargo, por pocos que sean en términos relativos es inaceptable que una persona muera en un siniestro vial. En este caso, para evitarlo son posibles distintas acciones. Los postes de luz son un problema. Por lo tanto, debería encontrarse la forma de moderar sus efectos. La primera dificultad es que la iluminación es necesaria en una zona que está completamente urbanizada. Es un factor de seguridad ciudadana. Quitarla no es posible. Quizás se podrían cambiar de lugar. Pero es importante considerar que si no estuviesen esos postes los autos invadirán el carril opuesto y se producirán choques frontales. Entonces, sacar las luminarias no es suficiente.

Otro aspecto muy importante es la velocidad de circulación. Como la zona es urbana la velocidad máxima permitida son 60 km/h la mayor parte del trayecto entre Mar del Plata y Santa Clara del Mar con un breve tramo que permite circular a 80 km/h. No son pocos los conductores que exceden esos límites de velocidad. Las personas deberían comenzar a pensar que el camino entre ambas ciudades es una avenida, no una ruta de manera que cambiara su expectativa sobre la rapidez con la que deben recorrer ese trayecto. El control de la velocidad sea manual o con cámaras es una forma de lograrlo. Otro factor a tener en cuenta es la seguridad de los vehículos. Existen evaluaciones sobre la capacidad de los automóviles para proteger a los ocupantes en colisiones frontales y laterales.

También en aspectos como el control electrónico de estabilidad, los frenos, la protección de peatones y muchos más. Ninguno de los vehículos mencionados en esta nota están entre la lista de los más seguros de la Argentina. El CESVI y LatinNCAP son organizaciones que evalúan los estándares de seguridad vehicular a nivel nacional y regional, respectivamente. Pueden consultarse para saber qué vehículos son los que cumplen con los estándares mínimos. El Estado puede trabajar para que los vehículos que se venden en el país incluyan estos elementos.

La seguridad vial es compleja. No hay una solución sencilla ni un principio genérico para aplicar. Existen recomendaciones basadas en los mejores conocimientos disponibles que pueden guiar las políticas preventivas. Cada cambio en el ambiente puede tener consecuencias inesperadas. Anticiparlas es el trabajo de los ingenieros y diseñadores, aunque el error sea inevitable. Lograr que se cumplan es tarea de los gobiernos. Por su parte, las personas deben ajustar su comportamiento a las condiciones que establecen las normas viales.

Algunos ejemplos:

*Investigador adjunto del CONICET Mar del Plata, perteneciente al Instituto de Psicología Básica, Aplicada y TEcnología (IPSIBAT, CONICET-UNMDP)

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