Infarto agudo de miocardio: "De estar atentos, se pueden disminuir los riesgos"

Lo afirmó la licenciada en Salud y ex directora del Municipio en esa área, Patricia Fortina, en su habitual columna en "UPM" de Mitre Mar del Plata (FM 103.7)

domingo 31 de diciembre, 2023

Como todas las semanas, la licenciada en Salud y ex directora del Municipio en esa área, Patricia Fortina, llevó una nueva columna a "UPM" de Mitre (FM 103.7). En este caso, el tema a tratar fue el infarto agudo de miocardio, "la principal causa de muerte en Argentina y el mundo", dentro de las enfermedades del sistema circulatorio.

En principio, la licenciada aclaró en la previa a la columna: "Es una enfermedad que cualquiera puede sufrir. Es grave, se producen 50 mil por año en Argentina, de los cuales 15 mil llevan a la muerte de manera inmediata. Es importante saber qué es".

Entonces, explicó: "Es cuando alguna de la arterias del corazón tiene un efecto isquémico, se cierra, no pasa sangre, es decir que por consecuencia no envía oxígeno, y una parte del músculo cardíaco se muere. Dependerá de la arteria afectada y del lugar donde se produzca la situación".

Al mismo tiempo, señaló que es "la principal causa de muerte en Argentina y el mundo", dentro de las que son enfermedades del sistema circulatorio, tanto en mujeres como varones. También agregó que tiene un impacto "muy fuerte" en la salud pública y destacó que, "de estar atentos, se pueden disminuir los riesgos".

LAS SEÑALES

"A veces tenemos un dolor en el pecho, denominado ángor que aprieta un poco y después se disipa. Otra de las señales es un cansancio excesivo. Y la mala alimentación, sobre todo si en nuestra dieta hay muchas grasas refinadas, o la falta de ejercicio, pueden generar la enfermedad. Lo mismo si nunca nos ejercitamos y practicamos algún deporte a altos niveles cuando no es habitual en nosotros. El control médico es muy importante", aconsejó la especialista, que además nombró al alcoholismo y tabaquismo como causas del infarto de miocardio.

En otro punto, resaltó que si bien puede ocurrir a cualquier edad, el inicio es "a partir de los 40-45 años en personas que no tuvieron control o se excedieron" en algunas de las áreas mencionadas. En esas personas, recordó que el desencadenante puede ser "una situación de esfuerzo o un disgusto importante".

Asimismo, recomendó: "Siempre debemos ir al médico clínico, que tiene un panorama general de nuestra salud. El cardiólogo sólo verá el corazón y el neumonólogo los pulmones. El clínico junta los estudios de todos los especialista y, en todo caso, indica qué es lo que necesitamos".

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