Levantan el toque de queda en Santiago de Chile tras la masiva marcha del viernes
Levantaron el toque de queda en regiones importantes de Chile: Valparaíso, donde funciona el Congreso Nacional, y la Región Metropolitana, epicentro de los reclamos que arrancaron hace ocho días, La Serena y Concepción.
En Plaza Italia y la periferia se concentraron el viernes más de un millón de personas. Fue la concentración más multitudinaria desde el retorno de la democracia, en 1990.
Aunque el presidente Sebastián Piñera propuso terminar con el estado de emergencia "lo antes posible", la suspensión del toque de queda, confirmada por el Ejército, es un primer paso. El motivo es que “se han alcanzado niveles de normalidad, tanto en el funcionamiento de la ciudad como en la vida de los habitantes”. De todas maneras, piden “colaboración” a los ciudadanos.
De a poco, Santiago recupera el ritmo habitual. Los carabineros todavía cortan el paso en los alrededores del Palacio de La Moneda. Están apostados en grupos, controlando la circulación de gente. Todavía hay zonas valladas y locales comerciales que no levantan del todo sus persianas.
Con el levantamiento del toque de queda, los chilenos evitarán tramitar el “salvoconducto”, un papel que se obtiene en las comisarías y que debe mostrarse al personal policial en caso de que los detengan durante la medida. De saber que no pasarían por las zonas que adheridas al toque, debían permanecer en sus casas.
El viernes hubo corridas durante la desconcentración. Las fuerzas de Seguridad arrojaron gases lacrimógenos a unas cuadras de Plaza Italia. Hubo intentos de saqueo y barricadas: montañas de basura prendidas fuego.
Esta mañana unos 200 voluntarios se sumaron al personal municipal para limpiar la zona en la que ayer se reunieron más de un millón de personas, según datos oficiales. Levantan basura y baldosas rotas, “borran” pintadas y barren en Plaza Italia, Santa Lucía, Alameda, Baquedano y zonas aledañas. Se sumaron convocados por redes sociales de la Intendencia.