Olas informativas

Por Nicolás Mondino

Por Redacción

jueves 18 de agosto, 2016

En muchas oportunidades hemos visto cómo temas importantes parecieran empezar y terminar toda vez que llaman la atención desde la agenda pública.

“Un hecho se convierte en noticia cuando lo publica un medio masivo de comunicación”, me contaba un profesor. Hasta tanto eso no ocurra sigue navegando las aguas de un mar aparentemente calmo. Digo aparentemente porque en realidad está revuelto, porque es ahí, de esa misma agua de donde surgen las olas informativas.

Creo, quizás haciendo mea culpa, que solemos ocuparnos sólo de la cresta y cuando empieza a bajar buscamos la ola que sigue, pero no somos surfistas y entiendo que nos debemos a una responsabilidad que implica ver más allá de eso.

La cuestión es polémica sobre si interesa o no, pero supongamos que deberemos los medios hacernos este replanteo. Ahora, me pregunto, ¿qué pasa con quienes tienen el poder de decisión?. Quienes gestionan. ¿Acaso ellos no corren también detrás de temas instalados públicamente? Y lamentablemente, la respuesta es que casi siempre. Se ocupan de las cuestiones una vez que esto empieza a masificarse y generar dudas en la opinión pública.

Es por este motivo que muchas veces se recurre a métodos poco felices para exponer una problemática. Quienes tienen un problema, quienes navegan en ese mar aparentemente calmo pero que en realidad esta revuelto buscan la forma de subirse a la ola. Es entonces cuando para cobrar notoriedad pública o mediática y hacer girar la rueda para que en definitiva definen. Cortan calles, hacen encuentros en lugares poco apropiados o concretan actos que motivan el interés. Llaman la atención, en definitiva.

Esto no debería ser así, al contrario, el sistema debería funcionar distinto. Los que ocupan lugares de responsabilidad y, sobre todo, representatividad, tendrían que ocuparse de los problemas de las personas sin necesidad de esperar que el tema tenga que llamar la atención pública. Generar empatía, tener calle, conocer los problemas reales, salir un poco del microclima. Algo que por estos tiempos parece imposible.

Hay temas, muchos. Por ejemplo lo que viven muchas familias que han sido beneficiarias del Pro.Cre.Ar. Beneficiarias… hoy podríamos discutir el calificativo.

El grupo Pro.Cre.Ar Federal –conformado por los beneficiarios de los últimos sorteos del programa- que está trabajando a nivel nacional en busca de soluciones a los problemas de financiamiento que viven, expusieron sobre la situación en que se encuentran quienes iniciaron sus obras desde el inicio del año 2015 y que han atravesado por una fuerte inflación y una devaluación monetaria que ha licuado los montos de préstamos percibidos y que les impide completar las obras.

Entre tantos encuentros, fueron recibidos por El foro de la construcción, el cual les dio su respaldo.

En una reunión realizada en la sede del Colegio de Arquitectos, los integrantes del Foro recibieron la visita de integrantes del colectivo Procrear Federal, quienes piden un crédito complementario para terminar sus obras.

Según los expositores, dentro de las aproximadamente 42.000 familias que se encuentran en esta situación en todo el país, en Mar del Plata habría unas 1.000 familias afectadas. Mucha de ellas, se encuentran con que sus obras están incompletas, que han tomado préstamos personales o provenientes de aportes familiares y que la mayoría de las obras se encuentran en condiciones de no habitabilidad, debiendo comenzar a realizar los reintegros tal como fueron originalmente pactados y que muchos deben seguir alquilando ante la imposibilidad de mudarse.

En ese sentido el Foro Sectorial de la Construcción de Mar del Plata comparte la preocupación de los beneficiarios y amplia el escenario que, claramente, también afecta en forma directa a todos los sectores de la construcción que se hallan relacionados con el tema (profesionales, empresas, contratistas, etc.), y adhiere al pedido de otorgamiento de un préstamo complementario.

Como decíamos, desde este sector de la construcción se respalda el pedido, solicitando a las autoridades comprometidas en el tema a explorar vías de solución que permitan a estos vecinos poder lograr sus objetivos de culminación de la vivienda propia. Algo que debería surgir por lógicas razones pero que no aparece.

Se agrega además, un detalle que no es menor. Se pide la protección de los fondos del sistema previsional que ya han sido otorgados en préstamos y que hoy peligran ante la falta de terminación de las obras, del riesgo de intrusión al que se exponen y al deterioro de las construcciones en el estado que se encuentran.

Hoy este tema no es noticia, aunque ha tenido sus impactos mediáticos. El problema sigue siendo la falta de respuestas. No hace falta que ningún medio tenga que decir que aumentaron las cosas. Cualquier encargado de llevar adelante este programa estará sobradamente al tanto del aumento que tuvieron todos los productos, entre ellos los de la construcción, lo que impediría con el mismo dinero obtener los mismos resultados. No hay que ser un genio para llegar a esa conclusión. Pero pareciera que sí para preverlo y tomar cartas en el asunto.

Son 42.000 las familias en todo el país y 1.000 las familias afectadas sólo en Mar del Plata que esperan una solución mínima que les permita hacer, al menos, habitable “el sueño de la casa propia” tal el slogan. Quienes deben dar respuestas, aún no lo hicieron. Sin respuestas, ese es el problema. Sin respuestas y a la deriva esperando alguna ola que nos lleve a la costa.

Nicolás Mondino

Periodista


Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.


 

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