La Reforma Impositiva, una discusión necesaria

Por Lic. Roberto Manuel Ortea

Por Nicolas Mondino

domingo 9 de octubre, 2016

 

El gobierno nacional está evaluando realizar una reforma impositiva integral, y este es un tema de suma importancia porque claramente nos afecta a todos los ciudadanos, pero además el sistema impositivo, en conjunto con la política fiscal, son las herramientas a través de la cual los gobiernos definen dos grandes cuestiones:

a) Constituyen los sistemas primarios de transferencia entre los diferentes estamentos sociales, es decir, tomamos decisiones de a quién y cuánto le vamos a cobrar impuestos.

b) Los impuestos constituyen a su vez incentivos y desincentivos que podemos dar a determinadas industrias o sectores productivos.

Para ejemplificar, porque los impuestos son un fuerte instrumento de redistribución de ingresos debemos establecer si estos son regresivos o progresivos, la idea que aquí subyace es poder determinar cuál es el impacto en las diferentes clases sociales, decimos entonces que el gravamen es más regresivo cuando las clases bajas lo pagan en mayor proporción que las altas.

En este sentido, el sistema tributario argentino tiene un sesgo fuertemente regresivo, ya que su impuesto más importante (el IVA, que representa el 30% de la recaudación global) es uno de los gravámenes más regresivos que existen, porque sin importar en qué grado de la escala social estamos, debemos abonar un porcentaje fijo, y como los sectores menos acomodados utilizan básicamente todos sus ingresos en consumo, y los sectores medios y altos poseen alguna capacidad de ahorro, el IVA recarga más fuertemente en los sectores más bajos de la escala social.

Por otro lado, el sistema impositivo es un importante ordenador de los incentivos o desincentivos a la inversión de las empresas o sectores productivos, y el impuesto a las ganancias es un claro ejemplo de ello. Hoy el impuesto a las ganancias -el segundo impuesto en materia de recaudación nacional con un 20% de participación- se ha distorsionado su aplicación en dos sentidos:

a) Por un lado, se ha transformado en un elemento de recaudación de los salarios más altos de la escala y no de las ganancias empresarias, que per se es una distorsión porque asocia los salarios con ganancias, lo que económicamente es incorrecto, y con ello se impide, por ejemplo, buscar mecanismos de ajuste automáticos de los mínimos no imponibles y las escalas.

b) Además, actualmente no grava, por ejemplo, la ganancia financiera, lo que genera un sesgo rentístico en nuestra sociedad, porque hay fuertes incentivos de disponer fondos a colocaciones financieras no gravadas, en vez de inversiones productivas gravadas por Ganancias.

El gobierno está proponiendo cambios en los regímenes de ganancias, en bienes personales, el monotributo, y la ganancia mínima presunta. Si bien no han presentado aún un proyecto cerrado, los principales trascendidos se concretarían en el impuesto a las ganancias, tanto en el mínimo como en las escalas, las cuales arrancarían en un mínimo de 9% hasta ascender al 45% para los ingresos superiores. El otro cambio importante sería en bienes personales, que pasaría a ser un impuesto sobre el patrimonio neto de los individuos, y pasaría de gravar ciertos activos muebles, al diferencial entre activos y pasivos de cada ciudadano, que podría significar una fuerte baja respecto al actual.

En consecuencia, no habrá cambios sustanciales en materia impositiva en 2017, pero se ha empezado a plantear la discusión, debate que seguramente será confrontando proyectos alternativos, que deberían incorporar entre otras cuestiones:

a) La incorporación a ganancias de la compra y venta de acciones, títulos y colocaciones financieras.

b) La eliminación del impuesto a las ganancias de la reinversión de utilidades.

c) El establecimiento de un sistema para acomodar un mínimo no imponible móvil, por ejemplo, que suba de acuerdo al aumento promedio de las remuneraciones.

El debate está instalado, y recién empieza, lo que es seguro es que 2017 puede venir con una modificación en materia impositiva, y esperemos que surja un sistema impositivo menos regresivo que el que poseemos en la actualidad.

 

Lic. Roberto Manuel Ortea / @rortea

Licenciado en economia


Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.


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