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“´Educando a Nina´ es un proyecto muy gratificante”

El realizador marplatense está radicado hace varios años en Buenos Aires, dedicado a los guiones de las tiras de Underground.

Por LP

domingo 6 de noviembre, 2016

Alejandro Quesada es uno de los autores de programas como “Graduados”, “Vecinos en guerra”, “La Celebración”, “Viudas e hijos del Rock and Roll”, y guionista de “Criminal”, “El tiempo no para”, “LaLola”, “Los exitosos Pells”, “Botineras”, “Caín y Abel”, “Un año para recordar” y la reciente “Educando a Nina”. El realizador, radicado en Buenos Aires desde 1996, dialogó con El Marplatense.

  • ¿Cómo te involucraste en el trabajo de guiones y llegaste a Buenos Aires?

topografias5Estudie tres años de arquitectura en la Universidad Nacional de Mar del Plata, y paralelamente, teatro. En el año 1996, decido venirme a Buenos Aires para continuar mis estudios en el Conservatorio. Mientras tanto, empecé a actuar en algunas obras y a escribir otras siempre dentro del circuito Off. Cuando estaba haciendo en el 2000 una obra en Ave Porco, Gustavo Marra, el productor de “Verano del 98” por ese tiempo, me convocó para escribir en un proyecto nuevo.  Empecé a trabajar en equipos de guiones en 2001 y fui desempeñándome en diferentes roles hasta ser autor. Desde 2006, formo parte de los equipos que trabajan en Underground, la productora de Sebastián Ortega, que en general trabaja con Telefé.

Un “graduado” Martin Fierro

Desde el año 2001, comienza a trabajar de lleno como guionista de televisión en programas como “Enamorate”, “Criminal”, “El Tiempo no para”, “LaLola”, “Los Exitosos Pells”, “Botineras”, “Caín y Abel” y “Un año para recordar”.

Como autor, escribe “Graduados”, que le valió los premios Martín Fierro y Argentores al mejor libro de televisión, “Vecinos en guerra”, “La celebración” (también premio Argentores al mejor libro de televisión en unitario), “Viudas e hijos del Rock and Roll”, y forma parte del equipo de guionistas que adaptó “Los 7 Locos y los Lanzallamas” a serie televisiva, y la reciente “Educando a Nina”, que culminará en diciembre, según adelanta.

“Es un proyecto muy gratificante, que tuvo muy buena repercusión en el público. Nos propusimos hacer un programa para toda la familia, que sea un espacio para divertirse y creo que se logró el objetivo”, comenta. La tira está protagonizada por Griselda Siciliani (como Nina y Mara) y Esteban Lamothe, junto a Diego Ramos, Jorgelina Aruzzi, Nicolás Furtado, Rafael Ferro, Carola Reyna, Juan Leyrado, Verónica Llinás y Enrique Liporace.

“El elenco es maravilloso, súper talentoso y se apropió de los personajes para hacerlos crecer. En general, en Underground logramos ese trabajo en equipo que fortalece el trabajo de todos”, apunta.

  • ¿Cómo ves el campo de la ficción en Mar del Plata, aún sin desarrollar?

Conozco muy poco de proyectos de ficción para en la ciudad, pero si mucho más del circuito teatral, que es muy prolifero y de calidad, por lo cual no tengo dudas que es un gran potencial para desarrollar proyectos de ficción audiovisual.

“Topografías – Diferentes versiones de un terreno en común”

Quesada, junto a Carmen de la Fuente y Constanza Fontenla, acompañados de Mariana Sissia y Nina Kunan, realizaron en Buenos Aires la muestra “Topografías – Diferentes versiones de un terreno en común”.

“Desde el 2012 me reencontré con el dibujo, como una necesidad de explayarme en otro lenguaje. La escritura es mi medio, pero la demanda de las tiras de televisión, hace que uno este escribiendo todo el día y el dibujo fue un nuevo espacio creativo”, explica.

“Curso desde esa época el taller de Mariana Sissia, una artista contemporánea y dibujante increíble. Topografías fue una muestra que se hizo en la Galería Granada, en CABA. Fue una muestra colectiva y en particular mis dibujos recuperaban un poco ese lenguaje arquitectónico que abandone hace tiempo. Esta serie de dibujos surge de la reproducción de las ´Casonas´ que dieron forma a la ciudad de Mar del Plata, un balneario que nace y crece respondiendo a la premisa de originar una ciudad ideada para el descanso, y deriva en una reflexión sobre la optimización en el uso del espacio en función de un ideal de habitabilidad”, agrega.

“Los dibujos yuxtaponen conceptos urbanísticos que se anulan en si mismos. La arquitectura aristocrática de principios del siglo XX, con sistemas ideados para devolverle al hombre luz, aire, calidad de vida.  Una ciudad fantasmagórica, que existe pese a haber desaparecido tal cuál fue concebida, una ciudad que podría haber existido y que quedó a mitad de camino, una ciudad que se va construyendo sobre los restos de sí misma, en capas, enterrándose y desenterrándose; y todas superponiéndose y transparentándose. Los dibujos vuelven a abrir la posibilidad de repensar una ciudad sobre el diagrama de un terreno virgen, como un tablero sobre el cuál empezar a construir espacialidades y con ello determinar la manera de vivir y crecer de sus habitantes”, finaliza.

 


 

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