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Mar del Plata cuenta historias bajo carpas

Por Héctor Peirou

Por LP

lunes 28 de noviembre, 2016

Quizás el paso del tiempo y la poca información que hay al respecto, hoy en día poco y nada se recuerde hechos del espectáculo que durante pasadas temporadas le dieron brillo y atracción a distintos veranos marplatenses. Las distintas propuestas teatrales y musicales bajo la carpa de un circo. Son historias verdaderas —no ficciones— donde el público como productores y artísticas tuvieron mucho que ver. Por eso merecen ser recordadas hoy y siempre porque son parte de nuestro ayer, no tan lejano en el tiempo.

Fueron modalidades de otros tiempos: recurrir a carpas en vez de salas de teatro convencionales. Quizás una de las razones fue poder polarizar el mayor caudal de público posible que un ámbito común escénico podría lograr. Una de aquellas que más se recuerda  por los primeros años de los ´70 fue la que se levantó donde hoy  funciona el teatro  Mar del Plata, Luro entre Corrientes y Santa Fe.-Al mencionado lugar con producción de Alejandro Romay y Daniel Tinayre se presentó el musical “Hear” que directamente de Broadway llegó primero a Buenos Aires y posteriormente a nuestra ciudad. La primera dirección fue de Rubén Elena quien logró en Nueva York que  los autores le permitieran estrenarla en la Argentina.
En aquel momento, una de las exigencias del contrato señalaba que el elenco debería estar integrado por personas afines al movimiento, que hayan pasado por las experiencias psicodélicas de rigor, dieta macrobiótica, vida comunitaria. Por eso el mismo director  de la puesta de Broadway, Michael Butler, salió a buscar hippies por las playas de Villa Gesell, Pinamar, Mar del Plata y Uruguay.

Uno de ellos fue Horacio Fontova que estaba trabajando en un parador de Villa Gesell  por la comida. Otro, aunque en Uruguay, fue Ruben Rada.  Según Elena, hasta Luis Alberto Spinetta se presentó a la audición pero no quedó porque su registro no coincidía con el del protagonista. También debutaron en esta obra Valeria Lynch, María José Demare y Susan Ferrer entre muchos otros.

Súper Domo

En la Avenida Juan B. Justo funcionó durante muchos años la mítica carpa  del Súper Domo que albergó figuras de  primer nivel, tanto nacionales como internacionales. Desde Cuba llegó el grupo “Tropicana”, desde España el gran e inolvidable maestro de la guitarra Paco de Lucía y desde idéntico país Joan Manuel Serrat, entre muchos. Y el primer recital de Mercedes Sosa en democracia también con un lleno total se desarrolló en esa modernísima carpa.  La siempre y querida “Negra” arribó a nuestra ciudad para hacer tres funciones, finalmente llenó las 14 noches.

Se sumaron otras voces como Facundo Cabral, y en danza –con escenario especialmente preparado a esta oportunidad y exigencias de la danza clásica- Julio Bocca.  Durante el gobierno del intendente Roig se concretó la entrega de los Premios Estrella de Mar. Esta fue la única emisión de esas distinciones donde asistieron la totalidad de cada uno de los elencos que trabajaron ese verano.

Irigoyen y 25 de Mayo

En esa clásica esquina de nuestra ciudad  –vereda impar– funcionó la “Carpa Azul y Blanco” que noche a noche llenaba en su totalidad. El gran Mariano Mores dirigía su orquesta de 40 músicos y se podía escuchar a nombres como Tita Merello, Hugo del Carril, Nito Mores, Silvia Mores, Horacio Guarany y a maestro en el “decir”: Héctor Galiardi. Como los precios fueron muy populares y al alcance de todos, el éxito fue arrollador. Dos hechos fundamentales se generaban en el público: el nivel artístico de primera calidad y el bajo costo de las entradas.

Av. Independencia y Bolívar

Precisamente donde hoy funciona una institución bancaria, por los primeros años de los ´70 un verano se levantó la carpa donde fueron todos los turistas y marplatenses a divertirse desde el primer cuadro al último. Una muy sólida producción reunió un elenco de primeras figuras para protagonizar la comedia “¿Viene usted por el aviso” teniendo el rol preponderante que lo desempeñó de manera brillante la hoy retirada  Diana Maggi. Este también un genuino suceso de crítica, de público y boletería.

Entre Ríos casi Rivadavia

Por la calle Entre Ríos a escasos metros de Rivadavia a mediados de los ´60 desde Buenos Aires a Mar del Plata llegó un éxito impar, no sólo por lo divertido, también por todo aquello que moviliza pensar el texto. Con puesta deslumbrante, actuaciones de lujo se establece de diciembre a marzo llenando a tope todas las funciones, “Aprobado e castidad” de “Chicho” Ibáñez Serrador. Quien luego partió con su familia a España para nunca regresar.

Durante la realización –por los 90– del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata estuvo como invitado especial Narciso Ibáñez Menta, padre de “Chicho” y una de las preguntas que le hice fue precisamente sobre el tema de “Aprobado en castidad”, el respondió con su elegancia y señorío de siempre: “Cuando mi hijo que dice que no encontraba sala propicia y adecuada para trabajar en Mar del Plata le dije que no era tema de preocupación, que lo hiciera en un circo. De ahí salió la idea de alquilar todo el equipo necesario para poder trabajar y alcanzar el éxito que tuvo en esta ciudad. Todo fue muy simple porque fuimos prácticos.

Avenida Colón casi Santa Fe

Aquí no fui espectador, lo escribo porque me lo contó alguien que si estuvo. Caminando –verano de 1983–una noche por la Avenida Colón y a mitad de cuadra entre Santa Fe y Santiago del Estero, mi querida amiga de pronto me dice: “¿Sabes que aquí había una carpa como la de un circo y vine visitar a mi compañera Rosita Quiroga que cantaba 4 tangos?”. Contesté: “en el siglo pasado”. Entonces Tita Merello con su particular ironía respondió: “Fue de inmediato que terminamos de rodar mi primera película, “Tango”.

“Tango” –que fue la primera película parlante argentina- se estrenó  en 1933 pero se rodó un año anterior, por ende debe haber sido el verano de 1932. Si la temática de esta nota es carpas en Mar del Plata de ninguna manera se puede dejar de lado a los insignes hermanos Podestá que desde principios del siglo pasado venían a Mar del Plata a mostrar sus distintos espectáculos. Y a uno de ellos se le sumó el marplatense Homero Cárpena para luego hacer carrera teatral y cinematográfica en Buenos Aires

 

Héctor Peirou / Periodista de espectáculos.


Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.


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