¿Cómo protegerse de la inflación?

Por Hernán Toniut

Por Redacción

viernes 2 de diciembre, 2016

El aumento de precios en los productos que compramos, de a poco va minando nuestro poder adquisitivo, esto significa que si realizamos un análisis comparativo con los productos que podíamos comprar en otro momento, el resultado es que compramos menos.

En economía este cambio de poder de compra, se traduce en un cambio en el patrón de gasto, es decir, modificamos los productos que compramos para cubrir nuestras necesidades básica ante la imposibilidad de reducir o eliminar ciertos productos (bienes o servicios) indispensables para nuestra economía familiar.

Sin embargo aquí van algunas acciones que podemos realizar para hacer rendir nuestro dinero:

Hacer ejercicios tiene muchos aspectos positivos, por un lado oxigena nuestra mente, calma la ansiedad, pero también permite conseguir mejores precios, dice un viejo refrán, el que busca encuentra, pues entonces es cuestión de buscar.  La inflación produce una distorsión en los precios de referencia. Se calcula que en promedio hay un 10 % de dispersión de precios entre negocios. Algunos formatos son especialistas (fiambrería, panadería, pescadería, verdulería) y por ellos tienen mejores precios. Las grandes superficies nos brindan comodidad, ofrecen financiamiento, y sin embargo uno termina pagando un precio superior. A caminar se ha dicho

Hay empresas que otorgan a los clientes descuentos, realizando acuerdos con los bancos o haciéndolo ellas mismas. Podemos observar de esta forma descuentos en determinados días de la semana. Además, hay ciertos bancos donde los clientes pueden también, suscribirse (pagando un monto mensual) y recibir promociones con descuentos para locales, marcas o productos, aunque no tienen una regularidad semanal, sino que son esporádicas. ¿Qué días hay descuento?

Las cadenas de supermercados tienen ciertos productos que comercializan en su negocio que les pertenece, utilizando en algunos casos, su propio nombre de marca para reconocerlos. Estos artículos también llamados productos de marca del distribuidor o marca blanca, son en su gran mayoría fabricados por las empresas líderes del sector, tiene una muy buena performance, y el precio está ubicado entre el 85 % y 90 % del precio por debajo de las empresas con mayor reconocimiento y participación del mercado. Una pista, mirá la etiqueta del producto y fíjate quien es el fabricante. Marcas propias, productos de calidad

Cuando realizamos las compras y adquirimos mayor volumen esto trae aparejado como beneficio, un mejor precio. Una familia o grupo de personas u empresas se puede “asociar” con otras para comprar productos en escala y gracias a esto alcanzar un volumen, que de otra manera, sería imposible de acceder, trayendo como consecuencia mejores precios. Pool de compras

Hay empresas que ofrecen estímulos a los clientes por fidelidad en el consumo, esta recompensa se realiza a través de un programa de millaje (para viajes) o acumulación de puntos. Luego, el cliente puede cajearlos por premios, vouchers con descuentos o regalos. Yo también quiero pertenecer

La crisis del año 2001 produjo una exposición en el desarrollo y crecimiento de segundas marcas, principalmente en el mercado dedicado a la fabricación de alimentos. Estas, sin tener la posibilidad de realizar grandes campañas masivas de comunicación, ofrecen a los clientes un excelente productos, a un muy buen precio, aunque no gozan de la estelaridad de la marca. No obnubilarse con las primeras marcas

El esparcimiento también participa en los gastos de familia. Nuevas y tradicionales formas de divertirse ayudan a lograr el objetivo y disminuir el nivel de gasto. Un juego de mesa, un paseo con amigos, una invitación a comer en casa nos permite pasarla bien y gastar menos. Buscar “viejas” y nuevas formas de diversión

En ocasiones solemos tener solo en cuenta el precio final de un producto, sin valorar su rendimiento final, por ejemplo: el precio de un pañal de primera marca cuesta $ 3,50 y el de una marca de precio bajo a $ 2,00 la unidad. Si comparamos el precio, lógicamente uno es más económico que otro, pero ¿El rendimiento es mismo? ¿Cuánto tiempo puede tenerlo puesto un bebe sin pasparse? Al fin y al cabo a veces los productos más baratos a la larga terminan saliendo más caros. Lo barato sale a veces caro

Si te gusta leer, un libro electrónico es más económico que uno en papel, la finalidad es la misma, pero además de cuidar el medio ambiente, gastas menos. Aprovechar los productos electrónicos

Hacer las compras en un negocio sin tener el listado de productos que necesitas está probado que termina saliendo más caro. Planificar bien la compra es esencial para no salir a buscar productos a última hora pagando lo que “no vale” y elimina la compra por impulso de aquellos que nos son “imprescindibles”. Cuando planificar trae buenos resultados.

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Por Hernán Toniut
Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad FASTA

 


Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.


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