Ciclo electoral, realidad social y necesidades financieras del Municipio

Por Roberto Manuel Ortea

Por Redacción

jueves 15 de diciembre, 2016

El Concejo Deliberante está discutiendo el proyecto de Presupuesto de Gastos y Cálculos de Recursos de la Municipalidad de General Pueyrredon y sus Entes Descentralizada que envió el Departamento Ejecutivo, el mismo alcanza los $ 6.600.000.000, lo cual constituye tercer presupuesto más alto en términos reales de los últimos 10 años (solo superado por los años 2013 y 2015), siendo un 7,63% más elevado que la ejecución presupuestaria proyectada al 31/12/2016.

Lo anterior es paradójico atento la delicada situación que vive la Comuna, y debe inscribirse que el presente es un año electoral (al igual que 2013 y 2015), y por ende el gasto público es empujado en términos políticos.

En el grafico 1, vemos la evolución de los últimos diez años de tanto de los gastos como de los recursos a nivel comunal en forma global, y puede notarse claramente cuatro cuestiones: a) El presupuesto municipal tiene una tendencia creciente durante toda la década;  b) Hay un claro ciclo político en el gasto publico municipal en el período (se expande en años electorales y se ajusta en los que no); c) Ese crecimiento se vio traducido en permanentes déficit de caja (gráfico 2), también con tendencia creciente  y d) a pesar del fuerte ajuste que realizo el Gobierno Comunal, el déficit se ha mantenido en los niveles de 2015 en razón que durante el corriente año la Comuna ha tenido el nivel de recaudación más bajo desde 2009.

Bajo esta óptica analicemos los números generales del presupuesto presentado en tres aspectos: i) la razonabilidad de los proyectado; ii) su financiamiento y iii) la estructura del gasto en sí.

El proyecto presentado por el Departamento Ejecutivo es uno de los más realistas de los últimos años, en tanto, por ejemplo, contiene una estimación de la deuda flotante de 2016 en línea con el contexto de la ejecución presupuestaria. Esta previsión se transforma en un límite al gasto publico municipal, posibilitando ordenar las cuentas públicas, y darle mayor sustentabilidad en el futuro.

En relación al financiamiento, puede vislumbrarse un exceso de optimismo recaudatorio, es decir, que es muy factible que no se alcanzan los niveles de recaudación propuestos. Puntualmente nuestras proyecciones nos marcan los ingresos por todo concepto podrían aumentar un 18,6% en términos reales, previsiones basadas sobre una mejora de actividad económica para el 2017, que impactará positivamente en la cobrabilidad de las tasas, así como en el incremento de tasas propuesto por el Gobierno, y, por último, en una mayor asistencia de provincia y nación en términos de transferencias para obras publicas específicas.

Por último, en cuanto a la estructura de gastos, podemos advertir algunos puntos relevantes, el primero es que la Municipalidad de General Pueyrredon invertirá la mitad de su presupuesto en pago de salarios, manteniendo la media histórica en el rubro, y en línea con la actividad principal de la Comuna como brindadora de servicios, en donde el recurso humano es preponderante.

Si a ello le sumamos la estimación de deuda derivado del ejercicio anterior, y el contrato de recolección de residuos podemos concluir que de cada $ 4 que gasta la Comuna $ 3 se destinan a algunos de estos tres rubros de gasto, lo que nos muestra la baja flexibilidad que tiene en la actualidad el gasto municipal en la actualidad.

Por último, un dato central que se desprende de la estructura del gasto proyectado enviado al Concejo Deliberante es que, a pesar que hay un sensible aumento de la inversión social (partidas destinadas a Cultura-Desarrollo Social-Salud-Educación) con respecto a 2016, el mismo sigue por debajo del 34% histórico de participación (ver gráfico 3), cuestión preocupante en base a la delicada realidad económica social que viven las ciudades de Mar del Plata-Batán.

En suma, el impacto del ciclo electoral ha empujado en forma creciente al presupuesto comunal muy por encima de sus posibilidades financieras, sumado a la poca flexibilidad que muestra el gasto, nos hace pensar la necesidad de repensar la forma de la discusión y consenso del Presupuesto Municipal para los próximos años.

 

Lic. Roberto Manuel Ortea / @rortea

Licenciado en economia


Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.


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