Desde el Colón al Tronador Concert

Historias de salas emblemáticas de la ciudad. Por Héctor Peirou.

Por Redacción

jueves 22 de diciembre, 2016

Por Héctor Peirou

Llevándonos por las referencias del recordado actor Homero Cárpena –nacido en nuestra ciudad en 1910– ya por ese entonces se producían las primeras manifestaciones escénicas en Mar del Plata. Fue recién en 1924 cuando se inauguró el Teatro Colón merced al empuje y visión de la “Sociedad Española de Socorros Mutuos” que hasta hoy son propietarios de esta sala. En 1950 a plena actividad funcionaba el Teatro Odeón que lamentablemente desaparecido por un voraz incendio en 1955. Las llamas destruyeron mucha historia ya que en el mencionado espacio había cantado nada más y nada menos que Carlos Gardel.
Siendo aún adolescente Homero Cárpena fue pionero en Mar del Plata en formar el primer grupo de teatro filodramático –palabra utilizado mucho por aquellos tiempos–, hoy seria teatro vocacional y ya por aquel entonces se “peleaba” muy duro por lograr un espacio para demostrar las más variadas inquietudes escénicas. También y a referencia del mencionado intérprete, también algunos sacerdotes se ocupaban y preocupaban por dar impulso a esta actividad tan incipiente.
Pasa los años en la década del ´40 se inauguraron dos salas más que importantes en nuestra ciudad, ambas ubicadas en el Casino Central, es decir los espacio hoy conocidos como Auditorium y Roberto J. Payró, felizmente siguen a plena actividad y dependen de la Provincia de Buenos Aires. Primeras figuras y grandes obras han pasado alternativamente por esos dos espacios. Por esos años trabajaron en la hoy sala “Astor Piazzolla” figuras como Delia Garcés, Lola Membribes, Blanca Podestá, Luisa Vehil y entre muchas otras, la inolvidable Tita Merello.
En el Auditorium en 1951 –plena época peronista– la actriz militante de esa ideología y novia de Juan Duarte por entonces secretario privado del por entonces presidente Juan Domingo Perón, Fanny Navarro protagonizó la comedia de William Shakespeare “La florecilla domada”. Más tarde una gran obra para un gran actor, Pedro López Lagar en “Un tranvía llamado deseo” recién estrenada en Broadway por Marlon Brando y Jessica Tandy.
También por ese tiempo llegó a nuestra la eximia bailaora española Carmen Amaya quien hizo temporada en el hoy desaparecido Teatro Cine San Martín que estaba ubicado en Avenida Independencia casi Garay. No solo la gran colectividad española residente en nuestra ciudad estuvo de fiesta por ese gran prodigio de la danza sino también de la actuación, el público en general que siempre reconoce todo producto que está bien realizado como en este caso disfrutó mucho de esa gran artista.
Creo que recién por los años ´60 fue el genuino inicio de las temporadas teatrales de verano en Mar del Plata, y uno de esos pioneros fue sin lugar a dudas Darío Vittori quien fue protagonistas de decenas de comedias en nuestra ciudad cuando los ciclos estivales le fueron propicio, no solo a él, también a todas aquellas figuras que comenzaron a apostar a estas costas.

LA HISTORIA CONTINUA

También fue parte e importante de la marquesina local el Cine Teatro Nogaró -que en alguna oportunidad fue espacio programado para varios Festival de Cine de Mar del Plata cuando se concretaba en marzo. Luego esta sala ubicada en la esquina de Avenida Luro y Corrientes se dividió en dos lugares: Atlas y América. A esta lista luego se sumaron merced al emprendimiento de Enrique y Mercedes Carreras el Teatro Odeón, el Neptuno, Astral y Lido –hoy propiedad de Carlos Rottemberg- que lamentablemente este verano permanecerán cerradas debido a la situaciones económicas que todos los argentinos conocemos.
Desde hace varios años están fuera de actividad el gran teatro Opera que por los ´70 albergó nada menos y nada más que al eximio bailarín español Antonio Gades y como cine estrenó el filme argentino ganador del primer Oscar de la Academia de Arte y Ciencias Cinematográfica de Hollywood, “La historia oficial”. Hoy no está en actividad, como el Atlantic, entre muchos otros.
Otro espacio que no se puede obviar si pasamos a vuelo de pájaro parte de la historia de salas y protagonistas en nuestra ciudad no se puede dejar de mencionar al Teatro Hermitage donde dos matrimonios conformados por Nora Cárpena y Guillermo Bredestón y Dorys del Valle y Emilio Dissi protagonizaron distintas comedias a lo largo de muchos veranos y siempre con mucho éxito. La figura invitada era la máxime como atracción, como lo fue un verano Susana Giménez o Andrea del Boca en pleno noviazgo con José Luis Rodríguez, o sea Silvestre.
Carlos Rotemberg puso en actividad el teatro Corrientes. Compró la propiedad donde funcionaba el restaurante “La Marmita” e hizo el Corrientes I y II. Pero luego unificándolos levanto un solo espacio pleno de comodidades no solo para los actores sino también para los espectadores. Hoy es parte de un centro de compras preservando la sala aunque un poco remodelada.
Hay que recordar que la única sala de la Peatonal San Martín desde hace ya varios años que ya no existe, la viuda del productor cinematográfico Adjurias la vendió argumentado que ya no tenia salud y energía para “pelear” la realidad para llevar adelante el cine teatro Regina.
En tanto que el productor y propietario Lino Patalano sigue apostando a nuestra ciudad desde el complejo Radio City, Roxy y Melany en pocas semanas más comenzarán a la temporada estival 2016-2017. El Radio City es la única sala que en Mar del Plata cuenta con un ascensor para transportar 10 personas por vez y que no puede subir las escaleras.
Lamentablemente están también fuera de cartelera el teatro del Hotel Provincial y la sala “La Nona”.
Pero si en pocos días más un nuevo espacio se suma a la actividad artística y cultural de nuestra ciudad. Por ende hay que sumar desde esta temporada merced al productor Marcelo González el Tronador Concert ubicado en Boulevard Marítimo al 3000. El flamante ámbito totalmente renovado a todo lujo y glamour contará con el aporte del autor, director, actor y bailarín Aníbal Pachano proponiéndole al público local y turístico “Cabaret” –pero no el de Liza Minelli-. Obvio que esta propuesta conlleva un estilo singular, una premisa de estética y buen gusto que siempre ha caracterizado a Pachano. Basta recordar obras como “Tangoo”, “Pour la Galery”, “Amapola” y su maravilloso e inolvidable “Varieté para María Elena Walsh”. Por ende este “Cabaret” será un recorrido por el mundo del color, la armonía y la mejor estética que siempre nos ha brindado este virtuoso protagonista que siempre se renueva y nunca se repite.

 


 

Comentarios