Mejorar la infraestructura de escuelas locales, la gran deuda

Por Redacción El Marplatense

Por Redacción

sábado 24 de diciembre, 2016

En General Pueyrredon la Educación pública obligatoria responde a la órbita municipal, atendida por la Secretaría de Educación, a cargo de Ana María Crovetto, o a la provincial, manejada por el Consejo Escolar, presidido por Amalia Rey. Con un año a punto de finalizar, ambas gestiones coincidieron en que se transitó un 2016 positivo, pero que aún resta mucho por hacer, principalmente en lo que a infraestructura se refiere.

Educación Municipal

La secretaria del área municipal de Educación, Crovetto, indicó a El Marplatense que 2016 fue “un año positivo a pesar de las dificultades económicas que el Municipio tiene”. “Logramos darle continuidad a todos los programas que ya existían e iniciamos nuevos a nivel primario”, precisó.

En cuanto al servicio alimentario, la funcionaria aseguró que no hubo inconvenientes, salvo en la entrega de “alguna partida de pan”, pero que, en líneas generales, se brindó correctamente.

Además, manifestó que hubo “bastantes días de clases, los suficientes” para el normal desarrollo del ciclo lectivo lo que permitió tener “un buen nivel de promoción” del alumnado.

En ese sentido, Crovetto remarcó que si bien el año a punto de concluir fue “positivo”, “se puede mejorar”. Con esa intención, para 2017 se planea, entre otras cosas, una redistribución de las horas PEBA (Programa Educativo Barrial) correspondientes a educación no formal para enviarlas a instituciones donde se detecta una “verdadera necesidad”.

Este año, el Gobierno fue cuestionado duramente por la comunidad educativa por una presunta reducción de horas PEBA que la funcionaria negó. Según adelantó, para el año próximo prevén mantener las mil horas que actualmente existen, pero con una “mejor organización”.

En cuanto a la infraestructura de los edificios educativos, Crovetto aseguró que su mantenimiento sigue siendo una de las mayores preocupaciones del área y que “tratan” de satisfacer las demandas edilicias de cada institución. En ese sentido, anticipó que “lo más inminente para 2017” es la construcción de dos aulas y la instalación de una batería de baños en la Escuela Nº 17 de Félix U. Camet, que comparte espacio con la Nº 217.

Además, uno de los proyectos para el año próximo es “restituir las bibliotecas” que, ante la necesidad de contar con nuevos espacios para el dictado de clases, las escuelas convirtieron en aulas, por lo que se buscará poder ampliar o reformar la infraestructura actual para suplir esta necesidad. “Iremos de a poco, tenemos que ver las urgencias que tienen las arcas municipales”, concluyó Crovetto.

Educación provincial

En diálogo con este medio, Sofía Badie, vicepresidente del Consejo Escolar, trazó un balance pormenorizado, destacando la labor de cada una de las cinco comisiones que integran los diez consejeros escolares: Infraestructura, Salud, Recursos Humanos, Servicio Alimentario y Cooperación Escolar. Cada una de esas comisiones trabaja mancomunadamente para resolver todas las cuestiones relativas a la educación otorgada por Provincia en el Partido.

Badie consideró que, en general, el balance del año de gestión “es muy positivo” y que se trabajó “mucho e intensamente”, pero que “siempre falta más”, ya que se trata de un distrito “muy grande”, con 222 establecimientos donde hay 316 servicios educativos con una concurrencia de 95 mil alumnos divididos entre los turnos mañana, tarde y noche, por lo que esos edificios sufren un desgaste intenso, además del vandalismo.

“Las reparaciones constantes que deben hacerse provocan un gasto muy significativo y que las partidas presupuestarias se agoten rápidamente”, precisó Badie, quien indicó que las inclemencias climáticas registradas durante el año empeoraron el estado de los establecimientos produciendo un gasto económico por fuera de lo previsto.

La comisión de Infraestructura también gestionó dinero del financiamiento educativo para realizar obras de calefacción en todas las escuelas, que incluyeron la instalación de gas y calefactores y la reparación de numerosas calderas.

En la actualidad, hay nueve obras que están siendo “presupuestadas y licitadas” para comenzar a ser ejecutadas a principio de 2017. Con ese objetivo, convocarán a los directivos de cada institución para que abran las puertas de los edificios para que puedan realizarse las obras pertinentes sin perjudicar el normal desarrollo de las clases.

En cuanto a lo referido al Servicio Alimentario otorgado, la vicepresidente del Consejo consideró que 2016 fue un año con grandes logros, debido al reordenamiento del distrito realizado con el objetivo de distribuir equitativamente los cupos alimentarios, a que se amplió el valor de las prestaciones a un 100%, a que pudo cancelarse con bonos la deuda con proveedores que alcanzaba los 400 mil pesos, lo que permite “exigir calidad y negociar precios”. Además, se implementó un menú único distrital que permite que todos los alumnos se alimenten sano y variado, facilitando el control de las partidas que cada institución utiliza en sus comedores.

Por otro lado, se sostuvieron las tareas de desmalezamiento, desinfección y desratización y se limpiaron los tanques de agua con fondos del Consejo y con otros del Ente Municipal de Servicios Urbanos (Emsur). Además, según indicó Badie, se nombraron 61 nuevos auxiliares, antiguamente denominados “porteros”, para realizar distintas tareas de limpieza y mantenimiento en los edificios.


 

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