El crecimiento económico solo no alcanza

641

Casi todos los economistas, incluso aquellos que son de diferente extracción política e ideológica plantean que, durante el año 2017, la Argentina va a crecer, el matiz está sobre el nivel de crecimiento que va a lograr.

Sin embargo, el crecimiento económico solo no alcanza, es necesario que el país se desarrolle. No siempre donde hay crecimiento hay desarrollo. La globalización, los grupos de interés, la orientación política de los países, profundizan o reducen los niveles de desigualdad, que se encuentran ligados directamente con el desarrollo. Hay algunos países que han logrado tasas de crecimiento económico considerables, pero que no se han desarrollado, aumentando, de esta manera las diferencias entre las personas.

El crecimiento económico se mide a través de la cantidad de productos elaborados por un país en comparación a otro período, por lo que, si comparamos la producción de un momento con otro, y este ha aumento, esto denota un crecimiento. Sin embargo, este aspecto no contempla cómo esa riqueza generada se distribuye entre los individuos.

El crecimiento económico permite, bajo ciertas políticas públicas, generar los recursos para incrementar el desarrollo humano. En tanto que el desarrollo humano, al mejorar el talento humano, incrementa la productividad y las posibilidades de crecimiento económico.

El desarrollo reduce los niveles de desigualdad, mejorando las condiciones de vida. Ahora bien, el verdadero desarrollo no es solo el económico, sino el humano, aquel que permite ampliar las oportunidades de las personas al vivir una vida más larga, sana y plena. El informe elaborado por el Programa de Nacionales Unidas para el Desarrollo (1990) propone tres aspectos para medir el desarrollo humano: la longevidad de la población, los conocimientos y el nivel decente de vida. Para medir la longevidad de la población se tiene en cuenta la esperanza de vida de la población. En este sentido, la salud constituye un aspecto clave. Por ende, en la medida que mejore el nivel sanitario, la probabilidad de vida es mayor. Sobre el conocimiento, el punto de referencia es la educación. Son indicadores a tener en cuenta: el nivel de analfabetismo, la mediana de los años de escolaridad de la población, la terminalidad educativa y las posibilidades de acceso a educación superior. Sin embargo, es necesario aclarar, como en otros aspectos, que debe medirse no solo en forma cuantitativa (cantidad de personas escolarizadas), sino en forma cualitativa (las capacidades desarrolladas).  Finalmente, el nivel decente de vida, es el más difícil de contar con datos para su medición. El acceso a la tierra, a la vivienda, al crédito y al descanso son variables que se tienen en cuenta. En el informe citado, la variable utilizada, es el ingreso por persona.

¿Qué aspectos impiden desarrollarnos? Sin dudas, el nivel de conocimiento y formación de las personas juega un papel protagónico. Por encima del capital físico, el talento humano juega un rol preponderante en el desarrollo. Un país con escasa dotación de talento humano está condenado al subdesarrollo. Para incrementar la dotación de talento humano debe promoverse la educación, la formación continua, los servicios de salud. Para esto es necesario que el estado sea eficiente en el uso de los recursos, ayudando con programas sociales para aquellos más necesitados, tratando de otorgarle a toda la población igualdad de oportunidades. Programas sociales focalizados en sectores vulnerables propiciará mejoras en las posibilidades de desarrollo.

El esfuerzo del estado debe promover la mejora en la cantidad y calidad de la inversión, que permita mejorar el nivel de competencias de los habitantes, de forma tal de aumentar su nivel de empleabilidad. A medida que se desarrollan nuevas competencias, las personas podrán obtener un mejor trabajo y, por ende, incrementar su nivel de ingreso. La mejora del ingreso posibilita que obtenga una calidad de vida superior.

Ahora bien, no todos tienen posibilidades de adquirir dicho conocimiento. Sobre aquellas personas que no pueden cultivar su talento a través del conocimiento señala Juan Pablo II: “No tienen posibilidad de adquirir los conocimientos básicos, que les ayuden a expresar su creatividad y a desarrollar sus capacidades. No consiguen entrar en la red de conocimientos y de intercomunicaciones que les permitiría ver apreciadas y utilizadas sus cualidades. Ellos, aunque no explotados propiamente, son marginados ampliamente y el desarrollo económico se realiza, por así decirlo por encima de su alcance” (Encíclica Centesimus Annus,1989, Nº 32).

Todos debemos hacer un esfuerzo para reducir nuestras diferencias, no alcanza con cumplir solamente los 180 días de clase, si los alumnos concurren a la escuela a alimentarse o buscando un lugar donde los padres pueden dejar a sus hijos mientras tienen que trabajar, el mundo nos ofrece muchas oportunidades, la sociedad del conocimiento no forma parte de un escenario futuro, sino del presente.

Sin educación, podemos crecer, pero estamos condenados al subdesarrollo.

 

Hernán Toniut: Magister en Administración de Negocios. Consultor de empresas. Docente Universitario. Decano de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad FASTA


Aclaración: los conceptos vertidos de quienes opinan son absoluta responsabilidad del firmante.


 

Comentarios

comentarios

Compartir