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Hoteleros suman preocupación por las subas del revalúo inmobiliario

Desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica local mostraron preocupación por el impacto que tendrá la medida en el impuesto inmobiliario del sector y pidieron por una nueva definición del régimen fiscal actual. “Esto quita competitividad, castiga la inversión privada, fomenta la competencia desleal y pone en riesgo el empleo”, aseguraron.

Por Redaccion

martes 30 de enero, 2018

Las autoridades locales de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica renovaron su preocupación por el régimen impositivo que recae sobre el sector, tras el revalúo inmobiliario que fijó semanas atrás el Gobierno bonaerense, sobre el cual ya se advirtieron aumentos cercanos al 1000 por ciento.

Los referentes de la entidad denunciaron que la Ley Nacional de Turismo 25.997  y la Ley Provincial de Turismo  14.209, que buscan “fomentar la actividad turística determinando su incorporación a regímenes de estímulos iguales a los establecidos por otras actividades económicas”, no se cumplen y que la mirada fiscal y regulatoria actual “quita competividad”.

“Se está castigando la inversión privada, presionando hacia la ‘no calidad’, fomentando la competencia desleal y poniendo en riesgo el empleo”, aseguraron desde la asociación, por medio de un comunicado.

En este sentido, puntualizaron en el impuesto inmobiliario hotelero, al recordar que el sistema actual contempla “tasas progresivas y crecientes en función de la valuación fiscal, tomados como base de su cálculo la ubicación del inmueble, el tipo de construcción y los metros cuadrados, sin diferenciarse el uso o destino”.

“Esto hoy se ve agravado por el revalúo provincial que llega al 800 por ciento generando un efecto cadena en tasas municipales, bienes personales y en muchas localidades aumentos en el agua”, advirtieron.

Ante ello, los referentes de la entidad pidieron por una “nueva definición” de este impuesto ya que se provoca una “suerte de encerrona fiscal”. “Cumplir con la homologación del establecimiento en una categoría supone respetar una exigencia en términos de superficie mínima de habitaciones y capacidad instalada en prestaciones complementarias, que luego será motivo de penalización a través de la carga tributaria”, explicaron, y agregaron: “En el funcionamiento de este esquema impositivo se ‘castiga’ la calidad, parámetro indispensable de la competitividad que promueve la política turística nacional”.

La Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica consideró que “gravar el edificio es como gravar la decisión de actualización, modernización y reemplazo de maquinaria obsoleta por moderna, en otra actividad económica, representando entonces una restricción al objetivo de mejorar la calidad de los productos y prestaciones”.

“El sector exige hace tiempo una mirada sobre el inmobiliario hotelero que reconozca la actividad productiva del inmueble (uso o destino), y que se aplique el formulario e industria o uno específico, que reconozca las empresas pyme productoras de servicios entendiendo que todo lo que para el hotel sea una exigencia de su categorización y calidad de prestación no debe ser castigado”, recordaron.

 

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